Santiago amarrado para la alcaldía.
Jauregui, con muchos fierros en la lumbre.
Alfredo Chavez se quedó en la raya.
Rafa Loera presiona porque dice que sabe mucho.
Al chismoso le llegó la información de que si hoy fuera la elección del candidato a la presidencia municipal por el PAN, el ganón sería Santiago de la Peña, el actual secretario general de Gobierno, en tres años ha sabido consolidar los principales proyectos de la gobernadora Maru Campos, pero además ha sabido llevar una política interna en la administración.
Santiago de la Peña no tiene problemas con nadie en la estructura de gobierno, no ha pisado a nadie para sobresalir. Ha cumplido con los encargos, no trae escándalos en su vida personal y menos en la vida social. No lo ve mal el PRI, aunque era afiliado de ese partido político, pero tampoco es una mala ficha para el PAN.
En el caso del Fiscal General del Estado, Cesar Jauregui Moreno, en lugar de conformar un equipo de trabajo para garantizar la seguridad de todos y cada uno de los chihuahuenses, porque esa es su verdadera función, creó una pandilla de funcionarios que se han dedicado a hacer mucho dinero brindando protección a delincuentes, integrando mal los expedientes, simulando actuación en contra del crimen. En las oficinas de la fiscalía, es un negocio redondo donde la impunidad campea en todos los sentidos.
Este es el principal problema que enfrenta César Jauregui; casos hay muchos y nombres de funcionarios corruptos sobran. Las aspiraciones de Jauregui se han visto truncadas para un puesto de elección popular y por ello la estrategia cambió y ahora van todos los días por el Año de Hidalgo.
Por otra parte, nadie duda de la capacidad institucional del diputado Alfredo Chávez, líder de la fracción del PAN en el Congreso del Estado, pero no levantó en las encuestas; su nombre siempre quedó rezagado. Así que tiene pocas posibilidades de ser el abanderado del partido del bolillo en la jornada electoral del 2027.
El que de plano perdió piso fue Rafa Loera, secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, quien, además de ser un ignorante en el puesto que desempeña, le ha dado por andar diciendo que él será alcalde porque se la debe la gobernadora, que sabe muchas cosas.
Rafa Loera tiene la boca muy grande, y mas cuando se le pasan las copas, el se cree alcalde ya que su esposa colabora muy cerca de Maru Campos, y se han enterado de cosas muy delicadas, es lo que dice el muchacho.






