Pagan gato por liebre en inauguración de Mundial
Eduardo Arredondo Delgado
Frente a los altos costos del boletaje de la Copa Mundial de Futbol 2026, pareciera que el elenco seleccionado para amenizar la inauguración del Mundial de Futbol en el estadio Banorte o Azteca desmerece mucho o sería el ejemplo de actuar en un palenque gigante.
Alejandro Fernández interpretará el himno nacional y dará pasó a un elenco insípido para las consideraciones de artistas mundialmente reconocidos. En cambio, Maná, Shakira, Belinda, Los Ángeles Azules, Danny Ocean y Lila Downs darán rienda suelta a su creatividad a un público incapaz de exigir artistas del nivel esperado con relación al pago de un boleto en general.
En la final de la Champions en Budapest, Hungría donde el francés, PSG se coronó bicampeón, invitaron a la banda estadounidense, The Killers, mundialmente reconocida y así levantar los ánimos y superar las expectativas de un público que paga mucho por ver un espectáculo mundial.
La FIFA y sus acciones gangsteriles han tomado al mundo no desprevenidos sino de una forma voraz, apoderándose de todo, hasta esperar y exigir licencias para que restaurantes transmitan oficialmente partidos del Mundial 20026.
La selección de artistas en nada es relevante porque si bien son populares, el público podría asistir a una plaza pública, palenque u otro evento. Se esperaba que, de la mano del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tuviese el tacto de invitar y seleccionar a artistas de peso internacional. Solo que Infantino actúa más como un capo de la mafia que de un presidente de un organismo deportivo.
Incluso Infantino ejerció presión para que en México en el estadio azteca los dueños de palco y plateas no puedan acceder con sus alimentos y bebidas, pese a que en su momento un juez les ordenó en hacerlo hasta que llegó antier un revés legal para desactivarlo.
Desmerece mucho un Mundial plagado de corrupción, racismo, voracidad y hasta en el segmento del entretenimiento, muy endeble, pobre, y artísticamente muy disminuido salvo por la presencia de Lila Downs como representante
indígena y de la modernidad, donde mezcla la riqueza cultural de ambos mundos.







