La invitada anónima que triunfó en una boda con pantalón bombacho y un accesorio de los años 20: “Dudé hasta el último segundo, pero fue un acierto”
Una vez empieza la temporada de bodas, es imposible resistirse a esas fotos que, con frecuencia, terminan conquistando Instagram. Porque, seamos honestas, si hay algo que agradecerle al algoritmo es lo bien que conoce (e identifica) nuestros gustos y preferencias. Ya seas como yo, que me caso en unos meses, o simplemente una amante del universo nupcial, seguro que tu feed sigue un camino muy parecido al mío. Así, el inicio de la semana suele estar reservado para esas novias especiales, esa celebración auténtica y, por supuesto, esa invitada “anónima” que termina acaparando todas las miradas.
Estas últimas semanas fueron varios los estilismos que nos hicieron desear que lleguen esas bodas que tenemos apuntadas en el calendario. Por un lado, las creadoras de contenido más estilosas pusieron el listón bastante alto con propuestas llenas de intención. Por otro lado, las chicas “anónimas” no se quedaron atrás, especialmente aquellas que decidieron decantarse por un look de pantalón largo. Una decisión que parece sencilla, pero con la que pocas se atreven. Prueba de ello, nuestra invitada anónima de la semana, Jimena González, quien apostó por un conjunto morado con pantalones bombachos para asistir a la boda de su primo en Madrid.
Una grata coincidencia
Aquí el destino y el algoritmo —otra vez, bendito sea— jugaron un papel esencial, pues Jimena se encontró con esta propuesta gracias a una publicidad que le apareció como por arte de magia en Instagram y que logró flecharla al instante. Se trataba de un conjunto de dos piezas de la colección de Coosy que, lejos de mantenerse bajo los parámetros de los diseños clásicos y discretos, apuesta por las siluetas minimalistas, de esas que juegan con las líneas, los volúmenes y los detalles. “Cuando lo vi, me enamoré locamente. El color es precioso y el tejido es bastante fresco”, nos confiesa.
Detalles que marcan la diferencia
Hoy por hoy hay mucha influencia en el mundo de la moda, un factor que puede hacer la elección aún más complicada. Ir por todo o ir por nada, es difícil saber encontrarse entre tantos estímulos. Sin embargo, la invitada tenía claro que ella quería algo “rompedor” y repleto de detalles. Es por eso que el look le cayó como anillo al dedo.
De por sí, ya tiene muchos aspectos que lo hacen destacar y que, bien aprovechados, marcarán la diferencia. La chaqueta, por ejemplo, destaca por tener un diseño minimalista en el que las mangas abullonadas y el cinturón que enmarca la cintura se roban toda la atención. El pantalón, en cambio, tiene un diseño extra alto con silueta amplia y pliegues frontales que aportan movimiento y elegancia.
El toque final
Cuando se trata de culminar el look, siempre hay piezas que se encargan de darle sentido a todo. El casquete, en este caso, fue la clave. “Dude hasta el último segundo, pero agregar algo en la cabeza es lo que hizo el estilismo aún más especial. Fue un super acierto”, asegura Jimena. Por lo que no tendríamos duda de que lo volvería a elegir. No obstante, si pudiese regresar en el tiempo, sí hay cosas que cambiaría, como tener algunos días extras para acudir a la modista y ajustar las piezas. “Me hubiera gustado cortar la chaqueta y subir un poco los bolsillos, especialmente para lucir (aún más) los pliegues divertidos con los que cuenta el pantalón”, agrega. Son detalles que a veces se escapan de las manos. Pero aun con eso, fue una invitada de diez.







