Bajo la lupa: ¿Justicia o campaña? El dilema en Chihuahua. ¿Quién le paga los millones a Rene Sotelo?
La política en Chihuahua parece haber entrado en una fase donde el servicio público es lo de menos y la ambición electoral lo es todo. Hoy, el ojo del huracán se posa sobre la Fiscalía General del Estado, una institución que debería estar concentrada en la seguridad y no en el marketing político.
¿De dónde salen los millones, César?
La pregunta es obligada y urge una respuesta transparente: ¿De dónde está sacando César Jáuregui los recursos para financiar su precampaña? Es un secreto a voces que el fiscal tiene la mira puesta en la candidatura del PAN para la presidencia municipal de Chihuahua, y para lograrlo, no está escatimando en gastos.
Se sabe que el despliegue incluye una oficina estratégica operada por René Sotelo, excoordinador de comunicación social del estado. El costo de estos despachos de asesoría y posicionamiento no se cuenta en miles, sino en millones de pesos. ¿Es dinero propio, son “ahorros” de la oficina o estamos ante un desvío que el PAN prefiere ignorar?
La paradoja azul: Mientras a nivel nacional el PAN se desgarra las vestiduras exigiendo transparencia frente a Morena, en casa aplican la ley del silencio. La “casa por la ventana” de Jáuregui parece no incomodar a la dirigencia, siempre y cuando el ruido sea a favor del color oficial.
Seguridad en el olvido y favores en dólares
Mientras el fiscal se distrae con encuestas y espectaculares, la procuración de justicia atraviesa un momento turbio. Los pasillos de la Fiscalía murmuran sobre delincuentes que han recuperado su libertad gracias a que el Ministerio Público ha “recategorizado” sentencias. Estos beneficios procesales huelen a favores que, según fuentes cercanas, se liquidan en dólares.
Pero Jáuregui no es el único con delirios de grandeza. Gilberto Loya también anda tirando dinero a manos llenas con el sueño guajiro de la gubernatura, ignorando que los resultados en seguridad están muy lejos de lo que los chihuahuenses merecen.
El réferi en Palacio
La tensión subió tanto de tono que la gobernadora Maru Campos tuvo que intervenir. El enfrentamiento entre los dos gallos por la alcaldía, Santiago de la Peña y César Jáuregui, pasó de las sonrisas fingidas a la confrontación abierta. La orden desde el despacho principal fue clara: “Lleven la fiesta en paz”, pero en política, las treguas son solo pausas para afilar el cuchillo.
¿Y la oposición?
Finalmente, queda la duda sobre el papel de Cuauhtémoc Estrada. El líder de la bancada de Morena parece más cómodo haciendo ruido en temas de poca monta que entrando de lleno a fiscalizar el posible uso indebido de recursos en la Fiscalía y la Secretaría Estatal de Seguridad Pública. Si Estrada quiere ser un contrapeso real, debería estar exigiendo cuentas claras sobre este gasto publicitario desmedido.






