AURORA REYES: LA CHIHUAHUENSE QUE ABRIÓ LAS PUERTAS DEL MURALISMO A LAS MUJERES
A 118 años de su nacimiento, la primera muralista mexicana permanece como una de las grandes figuras de la cultura nacional, aunque su legado todavía no recibe el reconocimiento que merece
Por Israel González
CHIHUAHUA, CHIH.— Un día como hoy, 9 de septiembre de 1908, nació en Hidalgo del Parral, Chihuahua, Aurora Reyes Flores, considerada la primera mujer muralista mexicana, además de poeta, maestra, intelectual y una incansable defensora de los derechos de las mujeres.
A 118 años de su nacimiento, su nombre vuelve a cobrar relevancia como parte de la memoria cultural de Chihuahua y de México: una mujer que desafió las barreras de su época y convirtió el arte en una herramienta para hablar de justicia social, educación, igualdad y los acontecimientos políticos de su tiempo.
Aurora Reyes nació en una familia estrechamente vinculada con la historia política y militar de México. Fue hija de León Reyes, descendiente del general Bernardo Reyes, destacado militar y político que llegó a ser gobernador de Nuevo León y uno de los personajes cercanos al régimen de Porfirio Díaz.
También perteneció a una familia de enorme peso intelectual: fue sobrina del célebre escritor, poeta, ensayista, diplomático y pensador mexicano Alfonso Reyes, otro de los grandes nombres de la literatura nacional.
LA REVOLUCIÓN LA LLEVÓ A LA CAPITAL
La inestabilidad política provocada por la Revolución Mexicana llevó a su familia a trasladarse al entonces Distrito Federal.
A los 13 años, Aurora ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria, donde conoció a una joven que posteriormente se convertiría en una de las artistas mexicanas más famosas del mundo: Frida Kahlo.
Entre ambas nació una profunda amistad que permaneció a lo largo de los años.
En 1946, Aurora Reyes realizó el retrato “Frida Kahlo frente al espejo”, una obra que quedó como testimonio de aquella relación entre dos mujeres que marcaron la historia del arte mexicano.
Posteriormente ingresó a la Escuela de Bellas Artes, aunque no concluyó formalmente sus estudios.
UNA MUJER QUE CONVIRTIÓ EL ARTE EN LUCHA
Aurora Reyes no se limitó a pintar. Su actividad intelectual y política estuvo acompañada por una intensa defensa de los derechos sociales.
Fue una de las fundadoras de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios y participó activamente en la lucha por los derechos de las mujeres.
Impulsó la creación de guarderías para trabajadores del magisterio y respaldó el derecho de las mujeres a votar y a ocupar cargos de elección popular, en una época en que esas demandas todavía enfrentaban enormes resistencias.
Su pensamiento quedó también plasmado en la poesía, con obras como “Humanos”, “Paisajes”, “Palabras del desierto” y “Hombres de México”.
LA MUJER DETRÁS DE LOS GRANDES MUROS
Como muralista, Aurora Reyes se formó dentro de los valores estéticos e ideológicos de la Escuela Mexicana de Pintura, movimiento en el que coincidió con figuras como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.
Su primer mural, “Atentado a los Maestros Rurales”, fue realizado en 1936 en el Centro Escolar Revolución.
Posteriormente desarrolló otras importantes obras, entre ellas “Niño enfermo”, además de varios murales realizados para el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En 1962 realizó “Constructores de la Cultura Nacional”, mientras que en 1978 creó “Primer Encuentro”, considerado su sexto mural, en la antigua Casa de Hernán Cortés, en Coyoacán.
Cada uno de estos trabajos reflejó su visión de México y su preocupación por la educación, la historia y las luchas sociales.
UNA CHIHUAHUENSE QUE NO DEBE SER OLVIDADA
Aurora Reyes Flores falleció el 26 de abril de 1985, en la Ciudad de México, a los 77 años.
Murió dejando detrás una trayectoria que trascendió la pintura. Fue muralista, poeta, maestra, activista e intelectual, pero sobre todo una mujer que decidió utilizar su talento para cuestionar las desigualdades de su tiempo.
Su obra permanece como testimonio de una generación de artistas que entendieron que el arte también podía ser una forma de educación, memoria y protesta.
Hoy, cuando se cumplen 118 años de su nacimiento, Chihuahua tiene una razón más para mirar hacia su historia y recordar a una de sus hijas ilustres.
Aurora Reyes no solamente pintó murales: pintó las luchas de una sociedad que buscaba transformarse.
Y aunque su nombre no tenga todavía la presencia pública de otras grandes figuras del muralismo mexicano, su legado permanece.
Aurora Reyes Flores, la primera muralista mexicana y orgullosamente chihuahuense, merece que su obra vuelva a ocupar el lugar que le corresponde en la historia cultural de México.
En memoria de Aurora Reyes Flores.
Por Israel González
Programa Opinión Pública







