La muerte de Irving Mauricio, un turista de 28 años originario de la Ciudad de México, continúa generando conmoción después de que se confirmara que perdió la vida tras ser atacado por un cocodrilo mientras vacacionaba en Puerto Vallarta, Jalisco. El joven fue sorprendido por el reptil cuando se encontraba cerca de la playa de la zona de Marina tomando fotografías, sin imaginar que segundos después sería arrastrado hacia el mar frente a la persona que lo acompañaba.
El ataque ocurrió la tarde del 26 de junio en una zona donde es frecuente la presencia de cocodrilos debido a la cercanía con Boca Negra y otros cuerpos de agua conectados con el mar. Testigos solicitaron ayuda de inmediato, por lo que elementos de Protección Civil, Bomberos, la Secretaría de Marina y otras corporaciones iniciaron un amplio operativo de búsqueda que se prolongó durante varias horas, ya que las corrientes dificultaban las labores de rescate.
Fue hasta el día siguiente cuando los cuerpos de emergencia localizaron el cuerpo del joven flotando a varios cientos de metros del sitio donde ocurrió el ataque. Posteriormente, las autoridades confirmaron que se trataba de Irving Mauricio, quien había viajado al destino turístico para disfrutar de unos días de descanso junto con un grupo de amigos.
La tragedia provocó una fuerte reacción entre familiares y usuarios de redes sociales. La madre del joven compartió un emotivo mensaje de despedida en el que expresó el profundo dolor que le dejó la pérdida de su hijo, mientras decenas de personas enviaron condolencias a la familia y recordaron los riesgos que representa acercarse a estos animales en zonas donde habitan de forma natural.
La necropsia reveló la causa de la muerte 
Aunque el cuerpo presentaba diversas lesiones provocadas por las mordeduras del cocodrilo, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses determinó que la causa del fallecimiento fue asfixia por sumersión, es decir, el joven murió ahogado después de ser arrastrado mar adentro por el reptil.
Tras el hallazgo del cuerpo, autoridades ambientales lograron capturar un cocodrilo de aproximadamente 3.7 metros de longitud en el mismo sector donde ocurrió el ataque. El ejemplar fue puesto a disposición de especialistas para realizar las investigaciones correspondientes y determinar si se trata del animal involucrado en el incidente.
Una vez concluidos los estudios periciales, el cocodrilo será entregado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dependencia que definirá su destino. Hasta ahora, las autoridades han señalado que la posibilidad de reubicarlo en otro hábitat es una de las opciones contempladas.
Autoridades llaman a no acercarse a los cocodrilos
Después de este caso, autoridades ambientales reiteraron el llamado a
turistas
y habitantes para mantener distancia de los
cocodrilos
, incluso cuando parezcan tranquilos o permanezcan inmóviles cerca de playas, manglares y esteros. Explicaron que se trata de animales silvestres que pueden reaccionar de forma impredecible cuando sienten amenazado su territorio. La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco (Semadet) también advirtió que algunos visitantes intentan acercarse para tomar fotografías o selfies, e incluso existen reportes de personas que alimentan a estos reptiles, una práctica que incrementa el riesgo de ataques al modificar el comportamiento natural de los ejemplares. Mientras la carpeta de investigación continúa abierta para esclarecer todos los detalles del caso, las autoridades insisten en respetar la señalización instalada en las zonas de riesgo y evitar ingresar a cuerpos de agua donde exista presencia confirmada de
cocodrilos







