Close Menu
  • Inicio
    • Local
    • Cultura
    • Deporte
    • Economía
    • Espectaculos
    • Turismo
    • Sociales
    • Cine
    • Toros
    • Ovnis
    • Sociales
    • CODIGO 31000
  • Youtube
  • Ego Político
  • Congreso
  • politiqueando-ch
  • Chihuahua en campañas

Subscribe to Updates

Get the latest creative news from FooBar about art, design and business.

What's Hot

Haruki Murakami, escritor japonés, sobre la gestión emocional: “El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional”

agosto 17, 2026

Jenna Ortega recuerda el error que cometía como actriz infantil

agosto 17, 2026

Jorge D’Alessio responde a Marichelo Puente tras su comunicado y revela cómo es realmente su relación

agosto 17, 2026
Facebook X (Twitter) Instagram LinkedIn WhatsApp
Facebook X (Twitter) LinkedIn WhatsApp
Ego Chihuahua
Suscribirme
  • Inicio
    • Local
    • Cultura
    • Deporte
    • Economía
    • Espectaculos
    • Turismo
    • Sociales
    • Cine
    • Toros
    • Ovnis
    • Sociales
    • CODIGO 31000
  • Youtube
  • Ego Político
  • Congreso
  • politiqueando-ch
  • Chihuahua en campañas
Ego Chihuahua
Portada » Jo Schlesser cumplió el sueño de correr en la Fórmula 1 a los 40 años, pero se mató a las tres vueltas
Deporte

Jo Schlesser cumplió el sueño de correr en la Fórmula 1 a los 40 años, pero se mató a las tres vueltas

egochihuahuaBy egochihuahuaagosto 17, 2026No hay comentarios10 Mins Read
Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr WhatsApp VKontakte Email
Share
Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Email

Claudio Cerviño

Rouen, 7 de julio de 1968.

La lluvia caía sobre el bosque normando mientras los motores rugían en uno de los circuitos más rápidos y peligrosos de Europa. Entre los 18 pilotos que tomaron la salida del Gran Premio de Francia había uno que parecía fuera de lugar. No era un joven prodigio. Tampoco una estrella en ascenso. Tenía 40 años, una edad que en aquella Fórmula 1 equivalía casi a una despedida. Se llamaba Jo Schlesser y acababa de recibir la oportunidad que había perseguido durante toda su vida. Tres vueltas más tarde, estaba muerto.

La historia de Joseph Schlesser nunca fue la de un piloto destinado a la Fórmula 1. Nació el 18 de mayo de 1928 en Francia, hijo de un ingeniero civil que trabajaba gran parte del tiempo en Luxemburgo. Tenía dos hermanos mayores, Norbert y Jean-Charles. La familia pertenecía a una clase media y profesional. No hay indicios de que Jo creciera en un entorno especialmente rico.

Pasó parte de su juventud en la región de Nancy, una zona que en aquella época tenía fama de ser dura. Su amigo y periodista Jabby Crombac lo describía como un joven rebelde e inquieto, alguien que todavía no sabía muy bien qué quería hacer con su vida. Su sobrino fue el famoso piloto de rally y Fórmula 1 Jean-Louis Schlesser, quien recordaba a Jo como una persona muy amable, siempre dispuesto a enseñar mecánica y transmitir su amor por los coches.

Jo Schlesser llegó al automovilismo de casualidad y tenía un sueño: llegar a la Fórmula 1

Jo Schlesser llegó al automovilismo de casualidad y tenía un sueño: llegar a la Fórmula 1 – Créditos: @X.com

Su entrada al automovilismo fue casi accidental. Un médico amigo suyo era aficionado a los rallies y estaba convencido de que Jo conducía mejor que él. Lo invitó a correr una prueba juntos y ganaron. Ese éxito despertó algo en Schlesser. Poco después mostró talento en categorías menores, pero tenía un problema: necesitaba dinero.

Para mejorar su situación económica, Jo decidió marcharse varios años a Madagascar, donde los técnicos mecánicos franceses podían ganar aproximadamente el doble de salario que en Francia. Allí trabajó vendiendo máquinas registradoras y calculadoras, mientras seguía compitiendo ocasionalmente. Ese detalle es importante porque demuestra que no era un piloto mantenido por la fortuna familiar: durante años financió su propia carrera con el dinero de su trabajo.

Jo Schlesser con el Honda RA302, el auto

Jo Schlesser con el Honda RA302, el auto “maldito” que nadie quería conducir. Su sueño sólo duró tres vueltas, en Rouen – Créditos: @Bernard Cahier

Construyó su reputación en el automovilismo más duro de todos: las carreras de resistencia y los grandes clásicos ruteros europeos. Era parte de una generación de corredores que viajaban de circuito en circuito sabiendo que cada fin de semana podía ser el último. Su nombre empezó a ganar prestigio en las pruebas de larga duración. Allí conoció a Guy Ligier, con quien forjó una amistad que terminaría siendo inquebrantable. Juntos compartieron coches, proyectos y sueños. Y juntos desafiaron a máquinas que parecían demasiado grandes para las pistas donde corrían.

En 1967 llevaron un gigantesco Ford MkIIB de siete litros a Mugello, una brutal carrera por carreteras públicas en las montañas de la Toscana. Mientras los ágiles Porsche y Alfa Romeo parecían tener todas las ventajas, Schlesser y Ligier condujeron aquel monstruo de 550 caballos hasta un sorprendente cuarto puesto absoluto. Era el tipo de resultado que definía a Schlesser. Nunca aparecía como favorito, pero siempre encontraba la forma de estar adelante. Si existía una carrera capaz de resumir su trayectoria era Le Mans.

La relación entre Schlesser y las 24 Horas fue una mezcla permanente de velocidad y frustración. Participó siete veces, abandonó en todas. Ningún otro escenario refleja mejor esa combinación de talento y mala fortuna. La edición de 1967 fue especialmente cruel. En plena noche, cuando los coches atravesaban las famosas Esses de Le Mans a velocidades imposibles, Mario Andretti perdió el control de su Ford al bloquear los frenos. Roger McCluskey llegó segundos después y también chocó intentando evitarlo. Entonces apareció Schlesser. No tuvo escapatoria. Su Ford impactó contra los otros vehículos accidentados y quedó destruido. Tres coches oficiales de Ford quedaron eliminados en cuestión de segundos. Schlesser salió con vida.

El Honda de Jo Schlesser envuelto en llamas en Rouen, un momento muy doloroso para el mundo del automovilismo

El Honda de Jo Schlesser envuelto en llamas en Rouen, un momento muy doloroso para el mundo del automovilismo – Créditos: @Keystone-France

Los testimonios coinciden en varios rasgos: era extremadamente sociable, optimista, alegre, con una gran habilidad mecánica y poseía mucho coraje al volante. Nunca dejó de perseguir oportunidades, incluso cuando ya parecía demasiado mayor para alcanzarlas.

Muchos pilotos de su época comenzaron a destacarse a los 20 años. Schlesser recién alcanzó notoriedad internacional cuando ya tenía más de 30 años. Incluso, debutó en un Gran Premio de Fórmula 1 con 40 años, una edad muy inusual para un debutante.

A comienzos de 1968 parecía que el francés estaba viviendo el mejor momento de su carrera. Porsche lo incorporó a su estructura oficial para disputar el Campeonato Internacional de Marcas. Los resultados llegaron enseguida. Tercero en Daytona. Segundo absoluto en los 1000 Kilómetros de Spa. Vuelta récord de la carrera. Los jóvenes pilotos admiraban su experiencia. Los equipos respetaban su capacidad técnica. Y sus compañeros sabían que, cuando aparecían condiciones difíciles, Schlesser siempre encontraba velocidad donde otros afrontaban problemas.

El salto tan ansiado

Sin embargo, había algo que seguía faltando: la Fórmula 1. La categoría reina nunca le había abierto realmente las puertas. Hasta que apareció Honda…

En junio de 1968 la marca japonesa presentó uno de los proyectos más extraños de la historia del Mundial. Se llamaba RA302. Era revolucionario. Y aterrador. Su estructura utilizaba paneles de magnesio para ahorrar peso. El motor era un experimental V8 refrigerado por aire. En la teoría representaba el futuro. En la práctica, era un enorme signo de interrogación.

El Honda de Jo Schlesser era inmanejable, inestadle y sobre todo peligroso. John Surtees, campeón mundial, se había negado a conducirlo

El Honda de Jo Schlesser era inmanejable, inestadle y sobre todo peligroso. John Surtees, campeón mundial, se había negado a conducirlo – Créditos: @Paul-Henri Cahier

El encargado de probarlo fue el inglés John Surtees, cuádruple campeón mundial de motociclismo y campeón del mundo de Fórmula 1 en 1964. Una de las voces más respetadas del paddock. Su conclusión fue demoledora: el coche no estaba listo. Era difícil de conducir e imprevisible. Y sobre todo, según él, era peligroso. Surtees se negó a correr con aquel Honda. Los ingenieros insistieron, pero el piloto mantuvo su postura. Entonces Honda buscó una alternativa. Y encontró a Jo Schlesser.

Resulta imposible saber qué pensó aquel francés de 40 años cuando recibió la propuesta. Quizá vio una oportunidad irrepetible. O creyó que nunca volvería a tener una ocasión semejante. Tal vez, simplemente hizo lo que había hecho toda su vida: aceptar un desafío. Lo cierto es que llegó a Rouen para conducir un coche que prácticamente nadie conocía.

Había realizado muy pocas pruebas. Nunca lo había manejado con los tanques llenos. Y debía hacerlo bajo la lluvia. Durante los entrenamientos sufrió una salida de pista. El coche seguía mostrándose nervioso, difícil, ingobernable. Exactamente lo que Surtees había advertido. El Gran Premio de Francia se corrió el 7 de julio. Schlesser avanzaba con prudencia. No estaba atacando y ni siquiera se encontraba luchando por posiciones. Simplemente intentaba entender el comportamiento de aquella máquina.

El accidente de Schlesser

En la tercera vuelta llegó a la rápida curva de Six Frères. El Honda perdió adherencia y salió despedido. Golpeó un terraplén y volcó. Inmediatamente explotó y fue una gigantesca bola de fuego. El magnesio convirtió el accidente en un infierno. Las llamas alcanzaron varios metros de altura. Los comisarios apenas podían acercarse. Mientras tanto, la carrera continuó. Durante varias vueltas los demás pilotos atravesaron la nube de humo y fuego que envolvía el lugar del accidente. Cuando finalmente pudieron acceder al auto, ya era demasiado tarde: Jo Schlesser había muerto.

Jo estaba casado con Annie Schlesser. Lejos de ser una figura secundaria, Annie fue fundamental en su carrera. Lo acompañaba a las carreras, llevaba registros de vueltas, organizaba la correspondencia y prácticamente actuaba como administradora de su pequeño equipo. Algunos amigos la describían como una auténtica directora deportiva. La pareja tuvo una hija. Cuando Jo murió en 1968, ella tenía alrededor de 12 o 13 años.

Annie también ayudó económicamente a la familia en momentos difíciles, llegando a trabajar como secretaria para complementar los ingresos cuando el dinero de las carreras no alcanzaba.

Jo Schlesser disfrutaba la competencia y la camaradería que existía en el automovilismo. También era un técnico mecánico al que le encantaba enseñar

Jo Schlesser disfrutaba la competencia y la camaradería que existía en el automovilismo. También era un técnico mecánico al que le encantaba enseñar – Créditos: @Bernard Cahier

¿Qué le gustaba? Más allá de competir, Schlesser parecía disfrutar profundamente tres cosas: conducir cualquier tipo de vehículo de competición, la mecánica y la resolución de problemas técnicos y la camaradería del mundo del automovilismo.

Corrió rallies, resistencia, prototipos, GT y monoplazas. No era un especialista en una sola categoría; amaba las carreras en general.

La tragedia provocó una onda expansiva que se extendió mucho más allá de Rouen. Honda construyó un segundo RA302. Nunca volvió a competir. Surtees volvió a rechazarlo. Y la marca japonesa abandonó la Fórmula 1 al final de aquella temporada. Rouen-les-Essarts tampoco volvería a recibir al Campeonato Mundial.

La muerte de Jo Schlesser fue devastadora para su amigo Guy Ligier, que decidió abandonar la conducción. Años después fundó su propia escudería. Y tomó una decisión que mantendría vivo el recuerdo para siempre. Todos sus coches llevarían las iniciales “JS”. JS5, JS11, JS17, JS21. No eran las iniciales de Ligier: eran las de Jo Schlesser.

El accidente de Schlesser terminó convirtiéndose en uno de los capítulos decisivos en la creciente discusión sobre la seguridad de los circuitos europeos. Pero quizás el legado más emotivo nació lejos de Honda y de la Fórmula 1. Nació en el corazón de Guy Ligier.

La muerte de su amigo fue un golpe durísimo, de esos que hieren el corazón. Tan devastador que decidió abandonar la conducción. Años después fundó su propia escudería. Y tomó una decisión que mantendría vivo el recuerdo para siempre. Todos sus coches llevarían las iniciales “JS”. JS5, JS11, JS17, JS21. No eran las iniciales de Ligier: eran las de Jo Schlesser. El piloto que sobrevivió a Le Mans. El hombre que llegó tarde a la Fórmula 1. Y que encontró la muerte en el único coche que nadie más quiso conducir.

¿Qué perseguía en su vida? Probablemente esta sea la parte más reveladora de su historia. Jo Schlesser no perseguía la riqueza ni la fama. Si ese hubiera sido su objetivo, habría abandonado mucho antes. Durante años estuvo corto de dinero, sufrió lesiones graves y fue constantemente considerado demasiado viejo para triunfar. Lo que perseguía era un sueño muy concreto: demostrar que podía llegar a la élite del automovilismo.

Cuando finalmente recibió la oportunidad de conducir un coche oficial de Fórmula 1 en el Gran Premio de Francia de 1968, sintió que estaba cumpliendo la ambición de toda su vida. Su amigo Jabby Crombac contó que Schlesser estaba emocionado simplemente por haber llegado allí.

Tras su accidente mortal en Rouen, Crombac se sintió culpable por haber recomendado su nombre para ese asiento. Annie le respondió algo que resume perfectamente quién era Jo: “Ese fue el mejor día de la vida de Jo. Si hubiera podido elegir, igualmente habría conducido ese coche”. Según Annie, para Jo lo verdaderamente insoportable habría sido morir sin haber conducido nunca un Fórmula 1 oficial.

Por eso, más que la historia de un piloto, la vida de Jo Schlesser es la historia de un hombre que pasó décadas persiguiendo una meta improbable y que, aunque sólo pudo disfrutarla durante unas vueltas, finalmente la alcanzó.

Please follow and like us:
error
fb-share-icon
Tweet
fb-share-icon

Comparte esto:

  • Tweet
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Más
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Share. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr WhatsApp Email
Previous ArticleAryna Sabalenka, N°1 del tenis: “Solo intentaba centrarme en entrenar para pasar menos tiempo sola con mis pensamientos”
Next Article Ryan de Nino, participante del reality ‘Casados a primera vista’ americano, muere de forma repentina a los 40 años
egochihuahua
  • Website
  • Facebook

Los más vistos

Aryna Sabalenka, N°1 del tenis: “Solo intentaba centrarme en entrenar para pasar menos tiempo sola con mis pensamientos”

agosto 17, 2026

De los videojuegos al autódromo: el piloto argentino con síndrome de Down que marcó un hito en el automovilismo

agosto 17, 2026

Argentina vs. España, por la Finalissima: esto es lo que se sabe del partido

agosto 17, 2026

La identidad de la esposa de Aaron Rodgers es un misterio mientras comienza última temporada del QB

agosto 17, 2026

Deja un comentarioCancelar respuesta

Demo
Our Picks

Remember! Bad Habits That Make a Big Impact on Your Lifestyle

enero 13, 2021

The Right Morning Routine Can Keep You Energized & Happy

enero 13, 2021

How to Make Perfume Last Longer Than Before

enero 13, 2021

Stay off Social Media and Still Keep an Online Social Life

enero 13, 2021
  • Facebook
  • Twitter
  • Pinterest
  • Instagram
  • YouTube
  • Vimeo
Don't Miss
El Mundo

Haruki Murakami, escritor japonés, sobre la gestión emocional: “El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional”

By egochihuahuaagosto 17, 20260

Paula Martíns Imagina que estás preparando con ilusión una escapada de fin de semana que…

Comparte esto:

  • Tweet
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Más
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico

Jenna Ortega recuerda el error que cometía como actriz infantil

agosto 17, 2026

Jorge D’Alessio responde a Marichelo Puente tras su comunicado y revela cómo es realmente su relación

agosto 17, 2026

Moria Casán se quebró al aire al hablar con su hija, Sofía Gala: qué pasó

agosto 17, 2026

Subscribe to Updates

Get the latest creative news from SmartMag about art & design.

Directorio
Directorio

- Director General - Mario López Andazola
+ Sub-director General - Armando López Andazola
+ Dirección General editorialista - Rolando Campos Mota
+ Directora de imagen, contenido y comunicación digital
+ Yolanda Miranda Navarro
+ Conductora EGOTV - Yolanda Miranda Navarro
+ Reportajes especiales - Eduardo Arredondo
+ Reportajes especiales - Alejandra Lisbeth González Martínez 
+ Community manager - Mario Hernández
+ Reportero grafico - Luis Eduardo López Medina
+ Diseño gráfico - Irving Holguín
+ Direccion de informatica - Abdiel Noe Miranda Contreras
+ Administración de Recursos humanos - Ashley Fernanda Guerrero

Recientes

Haruki Murakami, escritor japonés, sobre la gestión emocional: “El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional”

agosto 17, 2026

Jenna Ortega recuerda el error que cometía como actriz infantil

agosto 17, 2026

Jorge D’Alessio responde a Marichelo Puente tras su comunicado y revela cómo es realmente su relación

agosto 17, 2026
Comentarios
  • margarita Cano de Galvan en Más de 20 vinos mexicanos se llevan medalla de oro, en Concurso Mundial de Bruselas 2022 Cavall 7 esta entre los premiados .
  • María Teresa Ochoa Ortiz en Tómala! Chango a tu mecate Es el tercero en discordia por la sección 42 del SNTE…
  • Jorge Huerta en El arresto del líder Andrés Valles, nueva ofensiva de la 4T contra los productores chihuahuenses
  • Hada en Las 30 mejores playas del Golfo de México que tienes que visitar
Visitas
  • 70.478
Facebook X (Twitter) Instagram Pinterest LinkedIn WhatsApp
Ego Chihuahua © 2026. Creada por Alianza Comercial.

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.