Rancez Damian
El espectacular Acura Nexera Vision ha abierto una puerta inesperada: sus proporciones podrían servir como punto de partida para imaginar el regreso del mítico Honda S2000.
El Honda S2000 es uno de esos deportivos japoneses que consiguieron convertirse en icono incluso después de desaparecer del mercado. Nacido en 1999 y retirado de producción en 2009, el roadster de propulsión trasera y motor atmosférico de altas revoluciones nunca tuvo un sustituto directo. Ahora, el Acura Nexera Vision presentado en la Semana del Automóvil de Monterey ha vuelto a alimentar las especulaciones sobre un posible sucesor, aunque Honda no ha confirmado ningún proyecto de estas características. El prototipo fue concebido para mostrar el futuro lenguaje de diseño de Acura y anticipar soluciones que llegarán al próximo RDX Hybrid, pero sus proporciones de deportivo biplaza ofrecen una base especialmente interesante para imaginar cómo podría ser un S2000 moderno.
Así podría transformarse el Nexera Vision en un nuevo S2000
Partiendo de las dimensiones y los principales puntos estructurales del Nexera Vision, una hipotética versión Honda podría adoptar una carrocería más sencilla y cercana a la filosofía del S2000 original. Las puertas de mariposa desaparecerían para dejar paso a unas convencionales y una capota de lona, mientras que el largo capó, la posición retrasada del habitáculo y la corta zaga conservarían las proporciones clásicas de un auténtico roadster. La recreación también recuperaría algunos rasgos visuales asociados al S2000, como los grupos ópticos agresivos, las grandes entradas de aire y una carrocería limpia y ligera. Incluso podría existir una versión más radical inspirada en el antiguo S2000 CR, con pintura amarilla, llantas negras y un enorme alerón de fibra de carbono.
El interior del prototipo de Acura también encajaría sorprendentemente bien con la filosofía del deportivo japonés. Su planteamiento minimalista, el cuadro digital curvado situado detrás del volante y la posibilidad de colocar al conductor en una posición extremadamente baja podrían trasladarse a un hipotético Honda. La clave sería mantener la conexión entre conductor y vehículo, uno de los grandes atributos que hicieron especial al S2000. Eso implicaría contener el peso, evitar un exceso de pantallas y desarrollar un chasis de propulsión trasera capaz de ofrecer una respuesta precisa, algo que convertiría al hipotético sucesor en un producto muy diferente a los actuales Civic Type R y Prelude.
Un S2000 híbrido sería posible, aunque los puristas tendrían dudas
Acura todavía no ha revelado las especificaciones mecánicas del Nexera Vision, aunque su arquitectura parece especialmente compatible con una propulsión eléctrica. Para un eventual S2000, sin embargo, una solución híbrida podría tener más sentido. Una posibilidad sería utilizar un pequeño motor turboalimentado de cuatro cilindros acompañado por dos motores eléctricos, logrando una elevada potencia combinada sin recurrir a un propulsor de gran cilindrada. El principal problema estaría en la transmisión: un sistema electrificado moderno dificultaría la utilización de una caja manual tradicional, obligando a Honda a estudiar soluciones como el sistema S+Shift del Prelude o, en el mejor de los casos, desarrollar una transmisión manual adaptada a la hibridación.
Para los seguidores más puristas, conservar la tracción trasera sería prácticamente una condición imprescindible. El S2000 original destacó precisamente por su configuración mecánica, su motor atmosférico de 2,0 litros capaz de girar a regímenes elevadísimos y una experiencia de conducción que priorizaba la comunicación con el conductor. Honda ha reconocido en diferentes ocasiones el atractivo de recuperar este tipo de deportivo, pero los costes de desarrollo y, sobre todo, la falta de una plataforma moderna de propulsión trasera para un roadster ligero han frenado cualquier proyecto. El Nexera Vision podría solucionar precisamente uno de esos obstáculos si algún día recibe luz verde para producirse.
Por ahora, conviene recordar que este supuesto nuevo S2000 no existe y las imágenes son una recreación especulativa, no un anticipo oficial de Honda. Sin embargo, el ejercicio demuestra que Acura podría haber encontrado una arquitectura estética y técnica que permita explorar nuevamente un deportivo de dos plazas. El S2000 original permaneció una década en producción y se convirtió en una referencia entre los deportivos japoneses de finales de los años 90 y principios de los 2000. Un sucesor moderno tendría ante sí un mercado muy diferente, pero también una oportunidad para recuperar un nombre que todavía conserva un enorme peso entre los aficionados.
La gran incógnita es si Honda estará dispuesta a dar el siguiente paso. El Nexera Vision ha demostrado que la marca tiene capacidad para diseñar un deportivo radical, mientras que el recuerdo del S2000 sigue siendo demasiado fuerte como para descartarlo completamente. Si Acura decidiera convertir su concepto en un modelo de producción, compartir una plataforma con un hipotético Honda S2000 podría mejorar las economías de escala y hacer viable un proyecto que durante años ha parecido demasiado caro. De momento no hay confirmación, pero por primera vez en mucho tiempo existe una base real sobre la que imaginar el regreso de uno de los roadsters japoneses más queridos.







