GONÇALVES, SAN ROMÁN Y PACHECO PASEAN OREJA EN FRESNILLO
Tarde de triunfos en el Lienzo Charro “González Echevarría”, donde la terna salió a hombros del reconocimiento del público
FRESNILLO, ZACATECAS.— La Feria de Fresnillo vivió una tarde de emoción y entrega en el Lienzo Charro “González Echevarría”, donde el rejoneador André Gonçalves, así como los matadores Diego San Román y César Pacheco, tocaron pelo y salieron con una oreja cada uno.
Con aproximadamente tres cuartos de entrada, el público respondió a una corrida que tuvo como protagonistas a los toros de José Julián Llaguno, ejemplares muy bien presentados y de comportamiento variado, que exigieron oficio, temple y capacidad a los toreros.
El rejoneador André Gonçalves abrió plaza mostrando las condiciones de su cuadra y protagonizando una actuación de entrega. Tras escuchar una ovación después de su primer toro, consiguió redondear su segunda faena para cortar una oreja, premio al esfuerzo y a una actuación que conectó con los aficionados.
Por su parte, Diego San Román se enfrentó a serios oponentes de José Julián Llaguno. El torero mostró disposición y recursos, siendo reconocido con una ovación en su primer turno y logrando posteriormente cortar una oreja en su segundo compromiso.
El tercero en discordia, César Pacheco, también dejó constancia de su capacidad ante una corrida que no regaló facilidades. Después de una faena que fue reconocida con ovación tras aviso, Pacheco consiguió meterse al público en el bolsillo y paseó una oreja.
Así, los tres alternantes consiguieron tocar pelo en una tarde donde hubo tres orejas en disputa, con una afición que respondió y reconoció el esfuerzo de una terna que salió a buscar el triunfo.
LA FICHA DE LA CORRIDA
Plaza: Lienzo Charro “González Echevarría”, Fresnillo, Zacatecas.
Evento: Corrida de Feria.
Entrada: Tres cuartos de entrada.
Ganado: Toros de José Julián Llaguno, muy bien presentados y de juego variado.
André Gonçalves: Ovación tras aviso y oreja.
Diego San Román: Ovación y oreja.
César Pacheco: Ovación tras aviso y oreja.
Una tarde donde Fresnillo tuvo toros, toreros y, sobre todo, el ingrediente que mantiene viva la fiesta: emoción en el ruedo.







