Estas aves migratorias recorren miles de kilómetros, sin detenerse, para llegar a su destino
Justin Zipprich
El post: Estas aves migratorias recorren miles de kilómetros sin detenerse. Apareció primero en A-Z Animals.
Cada año, miles de millones de aves en todo el mundo emprenden su migración anual. Es verdaderamente asombroso, ya que estos viajes suelen abarcar océanos, continentes e incluso hemisferios. Algunas especies recorren distancias increíblemente largas y, aunque a menudo vuelan miles de kilómetros, logran llegar a su destino de forma precisa y sin esfuerzo aparente. Este fenómeno es tan notable para los observadores de aves de todo el mundo que incluso existe un día festivo para celebrar a las aves migratorias.
El Día Mundial de las Aves Migratorias se acerca el 9 de mayo y es una oportunidad para que los entusiastas de las aves y las personas interesadas en la naturaleza se reúnan en torno a una causa común. En esta guía, te contaremos más sobre esta próxima celebración y también te ofreceremos otros datos fascinantes sobre la migración de las aves.
¿Qué es el Día Mundial de las Aves Migratorias?
El Día Mundial de las Aves Migratorias se celebra siempre el segundo sábado de mayo (para Canadá y Estados Unidos) y el segundo sábado de octubre (para México, América Central y del Sur, y el Caribe). En 2026, esto corresponde al 9 de mayo y al 10 de octubre. Como su nombre indica, es una celebración de las numerosas aves migratorias del mundo. Esta conmemoración fue creada en 1993 por el Zoológico Nacional Smithsonian para acercar a las personas a la conservación de las aves.
El día se celebra con festivales y actividades de observación de aves, lo que lo hace disfrutable para todos. Para ir entrando en ambiente, profundicemos en la ciencia de la migración.
El propósito de la migración
En una palabra, la migración es supervivencia. Las aves suelen desplazarse entre regiones para aprovechar la disponibilidad de alimento y otras oportunidades en distintos lugares.
Con frecuencia, las aves migran desde zonas frías hacia zonas más cálidas donde hay más alimento disponible. También influyen otros factores, como la migración hacia regiones más al norte con más horas de luz diurna, lo que les permite disponer de más tiempo para alimentarse y criar a sus polluelos.
Los lugares a los que las aves deciden ir no son aleatorios. Estas rutas migratorias, conocidas como rutas de vuelo o “flyways”, se siguen año tras año a lo largo de muchas generaciones y parecen estar arraigadas en su ADN. Muchas aves también regresan al mismo lugar de nidificación cada año, lo que demuestra una precisión de orientación que aún desconcierta a los científicos.
Es importante destacar que las aves migratorias no viajan únicamente por su propio bienestar. Muchas de estas especies también desempeñan un papel vital en los ecosistemas:
– Polinización y dispersión de semillas: ayudan a las plantas a reproducirse en distintas regiones.
– Control de plagas: consumen insectos que de otro modo dañarían los cultivos.
– Conectividad de ecosistemas: conecta hábitats lejanos mediante el transporte de nutrientes.
Sus migraciones también sirven como indicadores de la salud ambiental. Los cambios en los patrones migratorios suelen señalar problemas ecológicos más amplios, lo que convierte a las aves en importantes sistemas de alerta temprana.
Viajeros que rompen récords
El zarapito trinador (bar-tailed godwit) es un ave migratoria que puede volar más de 12.874 km sin escalas.
©Shirley Jayne Photography/Shutterstock.com
No es exageración decir que lo que hacen las aves migratorias año tras año es simplemente increíble. Quizá te sorprenda saber hasta dónde pueden llegar muchas aves. Por ejemplo, en 2022 se batió un récord mundial por el vuelo sin escalas más largo documentado, cuando un zarapito trinador (bar-tailed godwit) viajó desde Alaska hasta Tasmania, en Australia. Se trata de un vuelo sin escalas de 13.569 km (8.425 millas). Aún más asombroso es que estas aves, y muchas otras, recorren distancias así sin detenerse a beber agua, alimentarse o descansar. No es raro que algunas aves vuelen decenas de miles de kilómetros cada año. Una especie, el charrán ártico, recorre miles de kilómetros mientras se desplaza de una región a otra, prácticamente persiguiendo el verano alrededor del mundo durante todo el año.
Muchas aves migratorias también recorren enormes distancias a gran velocidad. Un ejemplo es la agachadiza grande (great snipe). Esta especie estableció el récord del vuelo migratorio sin escalas de larga distancia más rápido, al descubrirse que puede volar más de 6.437 km (4.000 millas) a una velocidad media de 97 km/h (50 a 60 millas por hora).
Aunque la mayoría de las personas asocia la migración con el vuelo, algunas aves no voladoras también migran. Una de las más conocidas es el pingüino de Adelia. Cada año, esta especie recorre más de 12.874 km (8.000 millas) mientras sigue el sol desde su colonia de reproducción hasta la región del mar de Ross en la Antártida y de regreso.
El sistema de navegación integrado de la naturaleza
La capacidad de los animales para recorrer distancias tan grandes es, en sí misma, asombrosa. Sin embargo, lo realmente extraordinario es el sistema de navegación incorporado que poseen las aves migratorias, algo que sigue poniendo a los científicos a prueba.
Una brújula en múltiples capas
Las aves cuentan con varias herramientas de navegación internas que les ayudan a ir del punto A al punto B con gran precisión.
– Brújula solar: las aves utilizan la posición del sol, ajustada mediante su reloj biológico interno, para determinar la dirección en la que deben viajar.
– Brújula estelar: cuando vuelan de noche, se orientan usando las estrellas, las constelaciones y la rotación del cielo nocturno.
– Referencias del paisaje: elementos familiares como ríos, costas y cadenas montañosas ayudan a guiar a las aves durante los desplazamientos diurnos.
El sentido magnético
Las aves migratorias también poseen una especie de superpoder: la magnetorrecepción. Se trata de la capacidad de detectar el campo magnético de la Tierra. Las aves pueden utilizar tanto la inclinación como la dirección de las líneas del campo magnético, que funcionan esencialmente como un GPS incorporado para guiar sus trayectos. Algunas investigaciones sugieren que esta habilidad podría implicar moléculas sensibles a la luz en sus ojos que reaccionan a los campos magnéticos.
Los peligros de la migración
Como es de imaginar, recorrer distancias tan grandes, a menudo sin detenerse, no es fácil. De hecho, las aves migratorias enfrentan una serie de amenazas mientras cruzan los cielos. Muchas no sobreviven al viaje debido a los siguientes obstáculos:
Rascacielos y ventanas
Las aves que atraviesan ciudades se enfrentan a numerosos peligros mortales. Uno de los más importantes es la gran cantidad de ventanas de vidrio en rascacielos y edificios de menor altura. El problema del vidrio es que refleja el cielo, lo que confunde a las aves y provoca colisiones fatales. La luz artificial en los edificios también puede desorientarlas durante el vuelo. Este fenómeno es una de las principales causas humanas de mortalidad en aves.
Aerogeneradores e infraestructura energética
Una preocupación habitual con dispositivos de energía renovable como los aerogeneradores es el peligro que representan para las aves. Las turbinas mal ubicadas en rutas migratorias pueden suponer un riesgo serio, ya que las aves pueden chocar contra las aspas en movimiento.
Pérdida de hábitat en las rutas migratorias
Aunque algunas aves migratorias vuelan sin parar, la mayoría depende de zonas de descanso —como bosques, humedales y praderas— donde pueden reposar, alimentarse y reponer energía. Cuando estos hábitats esenciales se degradan o desaparecen, las aves tienen menos oportunidades de parar y pueden no tener suficiente energía para continuar su viaje.
Cambio climático
La amenaza general del cambio climático implica que el entorno está cambiando, lo que afecta a las aves. El aumento de las temperaturas modifica el ritmo de las estaciones, lo que puede confundir a muchas especies. Estas pueden iniciar su viaje en el momento equivocado, lo que genera múltiples dificultades. Algunas aves pueden enfrentarse a condiciones extremas, como sequías y fenómenos meteorológicos severos durante el trayecto.
Los efectos de un clima cambiante pueden afectar a las aves de muchas maneras. Por ejemplo, las aves marinas cuya alimentación depende de los océanos pueden verse afectadas por el aumento de la temperatura del agua. Las aves costeras que dependen de humedales pueden estar en riesgo a medida que estos desaparecen con el tiempo.
Las aves migratorias no solo son agradables de observar; también son fundamentales para el equilibrio de la naturaleza. Preocupa que muchas aves resulten heridas durante sus arduos viajes, pero existen varias acciones pequeñas que puedes realizar para ayudar.
Reducir la contaminación lumínica
Puedes ayudar a las aves a mantenerse en su ruta apagando luces exteriores innecesarias que pueden causar desorientación. Muchas ciudades tienen programas de “apagado de luces” para proteger a las aves. Averigua si existe uno en tu zona. Si no lo hay, considera impulsar una petición a tu gobierno local para crearlo.
Preparar tus ventanas
Como se mencionó, un factor de riesgo importante para las aves migratorias son las ventanas que reflejan el cielo. Puedes reducir el riesgo de colisiones aplicando adhesivos o utilizando vidrio con patrones para hacerlos más visibles.
Apoyar la conservación de hábitats
La clave para proteger a muchas aves es conservar humedales, bosques y otros hábitats esenciales. Escribe a tus representantes o firma peticiones para impulsar acciones positivas.
Mantener a los gatos dentro de casa
Si un ave migratoria hace una parada en tu jardín, puedes ayudar a mantenerla a salvo evitando que los gatos salgan al exterior y la ataquen.
Participación
Los observadores de aves pueden aportar datos valiosos a través de aplicaciones y programas que registran avistamientos, ayudando a los científicos a monitorear los patrones de migración.
La cooperación internacional es clave
La historia de las aves migratorias es una historia de resiliencia, precisión y resistencia. El proceso que permite a estas aves viajar sigue envuelto en misterio y es uno de los grandes milagros de la naturaleza. Por eso, su protección requiere colaboración global. Iniciativas como el Día Mundial de las Aves Migratorias ayudan a crear conciencia y promueven esfuerzos de conservación entre distintos países.
Por ello, es importante ayudar y difundir esta conciencia siempre que sea posible. La próxima vez que veas una bandada de aves cruzando el cielo, piensa en esto: pueden estar recorriendo miles de kilómetros, guiadas por las estrellas y por la fuerza invisible del planeta, en un viaje tan antiguo como la vida en la Tierra, y que ahora depende, más que nunca, de nosotros.
Por ello, es importante ayudar y difundir esta conciencia siempre que sea posible. La próxima vez que veas una bandada de aves cruzando el cielo, piensa en esto: pueden estar recorriendo miles de kilómetros, guiadas por las estrellas y por la fuerza invisible del planeta, en un viaje tan antiguo como la vida en la Tierra, y que ahora depende, más que nunca, de nosotros.
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