La unidad de Pedro Román Oseguera Cervantes cayó a un barranco y terminó incendiada; el hallazgo de recipientes con combustible abre una pregunta incómoda: ¿quién los llevaba, para qué y por qué estaban ahí?
Por Eduardo Arredondo
CHIHUAHUA.— Si la camioneta en la que viajaba el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, cayó a un barranco y terminó envuelta en llamas, hay una pregunta que no puede quedar sepultada entre los restos del vehículo: ¿QUÉ HACÍAN LOS BIDONES CON GASOLINA EN EL LUGAR DEL ACCIDENTE Y QUIÉN LOS TRANSPORTABA?
El informe ministerial expuesto durante la audiencia contra el exfiscal César Jáuregui Moreno documenta el hallazgo de recipientes con combustible en el fondo del barranco, donde también fueron localizados los cuerpos de cuatro personas, armas y la camioneta incendiada.
El dato es explosivo por sus implicaciones, pero exige una precisión fundamental: el informe citado refiere la presencia de bidones con combustible en el lugar del siniestro; por sí solo, no demuestra que estuvieran dentro de la camioneta del director antes de la caída ni establece quién era su propietario.
Y ahí comienza el verdadero interrogante.
¡NO BASTA CON DECIR QUE FUE UNA VOLCADURA!
La versión referida por testigos habla de una camioneta que salió del camino, cayó a un barranco profundo y explotó. También se mencionaron las condiciones del terreno, la estrechez de la brecha y la poca visibilidad.
Pero la investigación debe aclarar algo más que las condiciones del camino: ¿de dónde salió el combustible encontrado en el fondo del barranco?, ¿estaba dentro de la unidad o en otro punto?, ¿qué cantidad había?, ¿se analizaron los recipientes y los residuos del incendio?
No se puede afirmar que la presencia de gasolina pruebe una acción deliberada, pero tampoco sería aceptable dejar ese hallazgo sin una explicación pericial clara.
Si los bidones estaban efectivamente dentro de la camioneta, debe explicarse por qué se transportaban. Si se encontraban fuera de ella, la pregunta es cómo llegaron hasta ese lugar y quién los llevó.
La diferencia no es menor: puede cambiar la reconstrucción de los hechos.
LOS SOBREVIVIENTES: PIEZAS CLAVE PARA RECONSTRUIR LO OCURRIDO AGENTES DE LA CIA
A las interrogantes sobre el combustible se suman versiones pendientes de corroboración acerca de presuntas instrucciones para quitarse los chalecos y de posibles intentos de mover los cuerpos.
Si esas declaraciones existen, deben conocerse en su contexto y contrastarse con los informes oficiales, los testimonios y las pruebas materiales.
¿Qué observaron los agentes que sobrevivieron? ¿Quién dio las órdenes durante el operativo? ¿Qué ocurrió inmediatamente después de la caída? ¿Se preservó adecuadamente la escena?
Son preguntas que no deben responderse con especulaciones, sino con evidencia.
JÁUREGUI, BAJO LA LUPA JUDICIAL
El exfiscal César Jáuregui Moreno enfrenta imputaciones por ejercicio ilegal del servicio público y coalición. La acusación ministerial sostiene que habría coordinado la participación de personas extranjeras en el operativo sin la autorización federal correspondiente y ocultado esa información.
Esos señalamientos deberán probarse en el proceso judicial. La imputación no equivale a una sentencia, pero sí coloca bajo escrutinio la manera en que se organizó y ejecutó el operativo.
La investigación necesita esclarecer las responsabilidades que correspondan, sin convertir las sospechas en condenas anticipadas.
LA PREGUNTA QUE CHIHUAHUA QUIERE RESPUESTA
¿QUÉ HACÍAN LOS BIDONES CON GASOLINA EN EL FONDO DEL BARRANCO? ¿ESTABAN DENTRO DE LA CAMIONETA DEL DIRECTOR O FUERON LOCALIZADOS EN OTRO PUNTO? ¿QUIÉN PUEDE EXPLICAR SU PRESENCIA?
Mientras no se aclaren esos puntos, el hallazgo seguirá siendo una de las interrogantes centrales de un caso que involucra cuatro muertes y presuntas irregularidades en un operativo de seguridad.
La ciudadanía merece una reconstrucción completa de los hechos, respaldada por peritajes y testimonios verificables.
Porque una caída puede explicar cómo terminó una camioneta en el fondo de un barranco; lo que falta esclarecer es cada circunstancia que rodeó esa tragedia.
Eduardo Arredondo informa







