A ti ciudadano.
Óscar Soto Maynez, el Gobernador Alemanista de Chihuahua.
Personaje controvertido en la historia de Chihuahua. Óscar Soto Maynez llegó a la Gubernatura de su estado natal, Chihuahua, en gran parte por su amistad con el Presidente Miguel Alemán Valdés; amistad que venía desde sus años estudiantiles. Desempeñó su cargo con cierta brillantez y carisma; y un escándalo destruyó su reputación, le costó la Gubernatura y su carrera política. Desde luego, no fue Óscar Soto Maynez el único gobernador que hubo de renunciar a su cargo en el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines. En ese sexenio, en Yucatán, en Tabasco y en Guerrero sus mandatarios enfrentaron un clima de hostilidad política, tensiones de todo tipo, impopularidad y repudio manifestado a través de actos públicos masivos. Y a la postre, Alejandro Gómez Maganda (Guerrero), Manuel Bartlett Bautista (Tabasco) y Tomás Marentes Miranda (Yucatán) tuvieron que solicitar licencia e irse de las entidades sobre las que gobernaron.
El caso de Óscar Soto Maynez es distinto en cierta medida. Cierto que Óscar también sentía la antipatía del hombre al que Miguel Alemán designó por dedazo para sentarse en su silla. Pero en realidad Óscar Soto Maynez había sido carismático y muy bien aceptado pese a todo. Su caída fue en gran medida por un escándalo en el que estuvo involucrado un sobrino, hijo de un jefe policial a su vez primo del Presidente. Este escándalo fue el asesinato de un taxista de la Ciudad de Chihuahua, Juan Cereceres. Esto ocurrió a finales de noviembre de 1954. Desde entonces, la indignación popular se dejó sentir en forma de protestas, bloqueos y paro de labores. La impopularidad alcanzó al amigo de Miguel Alemán nacido en Valle de Allende el 16 de octubre de 1904. Esto le costó no solo la Gubernatura, sino su carrera política y el ostracismo obligado. Nunca resurgiría a la política, ni siquiera en un nivel marginal. Vivió sus últimos años, ya viudo y habierndo perdido a una hija, en la Ciudad de Chihuahua hasta la fecha de su fallecimiento, el 12 de agosto de 1975. Casi nunca se dejó ver en público tras su caída y los acontecimientos de 1955: renuncia y arresto temporal.
Antes de ocupar la Gubernatura, Óscar Soto Maynez fue juez de primera instancia, magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Chihuahua y de Veracruz. En las elecciones federales de 1949 (elecciones legislativas de mitad de sexenio) fue elegido Diputado Federal. En 1950 solicitó licencia para ser candidato de su partido (el PRI) a la Gubernatura de Chihuahua; ganó la contienda con el 95.03% de la votación frente al candidato del PAN Juan Miramontes.
Impulsó fuentes de desarrollo económico que diversificaran la orientación ganadera y minera de Chihuahua. Construyó varias presas entre otras cosas para aliviar la sequía que algunas regiones deserticas de Chihuahua padecían desde la década anterior. Impulsó obras materiales y el crecimiento de la Ciudad de Chihuahua, que al comenzar la década de los años cincuentas tenía 87 000 habitantes según el Censo General de Población en 1950. La administración inconclusa de este personaje es recordada por la fundación de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), centro de estudios que ha sido fundamental en la cultura y la educación superior de la entidad más extensa de la República Mexicana; este importante acontecimiento se llevó a cabo en medio del escándalo que lo destruyó políticamente.
Fue en la última fase de su gobierno cuando el escritor, antropólogo y periodista Fernando Jordán recorrió el Estado de Chihuahua, plasmando en las páginas de su libro “Crónica de un País Bárbaro” el Chihuahua de los tiempos de Don Óscar Soto Maynez.







