A ti ciudadano.
Gran café la parroquia.
La historia cuenta que en la mañana del 26 de mayo de 1911, horas antes de embarcarse en el vapor alemán Ypiranga rumbo al exilio en Francia, Porfirio Díaz asistió al Gran Café de la Parroquia.
Según la tradición local de los trabajadores del café y de los historiadores
Se dice que el general Díaz desayunó un clásico café lechero, acompañado de papaya y una canilla el tradicional pan dulce alargado y crujiente de Veracruz
La leyenda popular añade que mientras tomaba su desayuno junto a su esposa Carmen Romero Rubio y sus allegados, Díaz rompió en llanto al comprender la dimensión de su despedida definitiva de México.
Si bien no existe una bitácora oficial o acta que certifique cada minuto de su estancia en Veracruz —debido a la gran tensión política y al fuerte dispositivo de seguridad militar a cargo del general Victoriano Huerta, la versión del desayuno en La Parroquia ha perdurado por más de un siglo. Se ha integrado tanto a la identidad del establecimiento que hasta la fecha figura en la tradición oral de la ciudad, donde incluso se ofrece en la carta el histórico “Desayuno Don Porfirio”.







