¿Un golpe para Marruecos? Un acuerdo secreto lleva la final del Mundial 2030 al Santiago Bernabéu
La batalla no se ha decidido oficialmente
Mientras continúa la competencia mediática y popular entre España y Marruecos en torno a la organización del partido final del Mundial 2030, la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) sigue manteniendo su postura oficial basada en la neutralidad, ante la ausencia hasta el momento de cualquier decisión definitiva sobre el estadio del encuentro más importante del torneo.
Y aunque la decisión oficial podría no anunciarse antes de otro año, o incluso hasta 2028, los indicios actuales parecen bastante claros, pues las previsiones en los pasillos del fútbol mundial apuntan a que el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid, sigue siendo el candidato más destacado para albergar la final, mientras que Casablanca y Barcelona aparecen como las más cercanas a acoger los dos partidos de semifinales.
No ha habido ningún cambio sustancial en el planteamiento que ya se había anunciado, pese a la evidente tensión surgida entre España y Marruecos por la carrera hacia el partido final, en un momento en que los datos confirman que la cuestión no atañe únicamente a los aspectos deportivos, sino que en ella se entrecruzan cálculos políticos e institucionales, además del peso de cada país dentro del sistema del fútbol mundial.
El Bernabéu al frente del panorama
España goza de una gran influencia dentro del mundo del fútbol, una realidad que la Federación Internacional de Fútbol no ha tratado de ocultar, pese a la polémica que ha suscitado la competencia con Marruecos por albergar la final.
En contrapartida, Marruecos ha logrado en los últimos años avances importantes a nivel político, deportivo y organizativo, y también ha reforzado su presencia dentro del sistema del fútbol mundial; sin embargo, la diferencia con España sigue existiendo en cuanto a influencia, historia y presencia institucional en el fútbol.
Según los datos que circulan, el estadio Santiago Bernabéu conserva aún una posición muy avanzada en los cálculos para albergar el partido final, mientras que las previsiones se orientan a que una de las dos semifinales se dispute en Casablanca y la otra en Barcelona.
Esta imagen no ha cambiado hasta ahora, pese a las declaraciones y campañas mediáticas cruzadas que han reabierto el debate sobre la identidad de la ciudad que acogerá el partido de clausura, según informó el diario español AS.
Un acuerdo no escrito entre el Real Madrid e Infantino
Como ya han señalado informaciones periodísticas, existe un entendimiento antiguo y no escrito entre el Real Madrid y Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol, basado en la convicción de que el partido final del Mundial 2030 debería disputarse en la capital española, y concretamente en el estadio Santiago Bernabéu.
Este entendimiento no ha llegado a la fase de un acuerdo oficial o un documento firmado, ya que la Federación Internacional de Fútbol es la entidad que tiene la decisión final en lo relativo a las sedes de los partidos del Mundial, pero la existencia de este planteamiento desde hace tiempo explica en parte por qué el nombre del estadio del Real Madrid sigue estando al frente del panorama.
La relación entre el Real Madrid e Infantino ha vivido cierto enfriamiento durante el último periodo, especialmente ante desavenencias y posturas divergentes entre ambas partes, entre ellas un comunicado del club español acerca de una de las medidas que el presidente de la FIFA planeaba adoptar.
Pero ese enfriamiento no ha sido suficiente, según los datos actuales, para hacer caer el planteamiento anterior sobre el partido final ni para apartar al estadio Santiago Bernabéu del círculo de los candidatos más fuertes.
Las elecciones de la FIFA podrían cambiar mucho
El expediente del Mundial 2030 no puede desligarse del panorama político dentro de la Federación Internacional de Fútbol, sobre todo porque la propia institución vive una etapa de incertidumbre respecto al futuro de su presidencia.
Se espera que una serie de expedientes se clarifiquen durante los próximos meses, con la cercanía de las elecciones presidenciales de la Federación Internacional, mientras Gianni Infantino ya se mueve de cara a su campaña electoral.
También será importante saber si Infantino tendrá un rival en las elecciones, algo cuya imagen podría aclararse más a finales de noviembre, lo que permitiría comprender las tendencias de la próxima etapa dentro de la Federación Internacional.
Por tanto, las elecciones a la presidencia de la FIFA podrían ser una de las claves fundamentales para entender muchas de las incógnitas ligadas al Mundial 2030, y no solo la cuestión del estadio que albergará el partido final.
Un conflicto recurrente por las ciudades sede
El mismo escenario se repite de vez en cuando, ya que la organización de la final del Mundial 2030 se convierte en un eje central de debate entre España y Marruecos, en un momento en que las declaraciones cruzadas revelan que el nivel de entendimiento y cooperación entre ambas partes no es tan ideal como podría parecer desde fuera.
En distintas ocasiones, España o Marruecos han tomado la iniciativa de proponer el nombre de una ciudad determinada como la candidata más destacada para albergar el partido final, lo que provoca nuevas oleadas de debate y polémica.
Pero parte de esta polémica refleja, en algunos casos, la falta de claridad sobre la naturaleza del mecanismo mediante el cual se determinarán las ciudades y estadios que acogerán los partidos del torneo, según informó el diario AS.
El proyecto del Mundial no se basa simplemente en un consenso previo entre los países organizadores, sino que en última instancia queda sometido a la gestión de la Federación Internacional de Fútbol, que tiene la última palabra en los distintos detalles organizativos.
Marruecos refuerza su influencia
En contrapartida, no se puede ignorar el gran desarrollo que ha experimentado Marruecos durante el último periodo, sobre todo después de convertirse en el último de los países que entró oficialmente en el expediente de organización del Mundial 2030 junto a España y Portugal.
Asimismo, el peso político y deportivo de Marruecos ha registrado un aumento notable durante los últimos meses, en paralelo a campañas mediáticas y propagandísticas reiteradas que se centran en la calidad de los estadios, la infraestructura y los preparativos organizativos que posee el país.
Estas campañas, junto con algunas declaraciones realizadas por Infantino, han suscitado numerosos interrogantes en los medios de comunicación y entre la afición, especialmente sobre la capacidad de Marruecos de arrebatar el partido final a Madrid.
Los tres países, cuando el expediente de candidatura estaba aún en estudio, habían elaborado un planteamiento que incluía el estadio Santiago Bernabéu como el estadio destinado al partido final.
Pero ese planteamiento no se transformó en un acuerdo oficial vinculante, ya que la Federación Internacional de Fútbol, como entidad responsable de la organización del Mundial desde el año 2022, sigue teniendo la decisión final sobre todos los detalles relacionados con el torneo.
La FIFA se prepara para tomar las riendas del torneo
Se espera que la Federación Internacional de Fútbol empiece durante los próximos meses a asumir la gestión del Mundial 2030 de manera más directa, después de que los países organizadores trabajaran durante la etapa anterior en la preparación del expediente conjunto y en la puesta a punto de la infraestructura y los estadios.
Uno de los primeros pasos consiste en constituir la sociedad que se encargará de la gestión del torneo, un paso que aún no se ha ejecutado, como tampoco se ha fijado una fecha oficial para celebrar una reunión o emitir un documento dentro de la Federación Internacional que dé inicio a este proceso.
Al poner en marcha esta asociación organizativa, la FIFA comenzará de forma práctica a gestionar los detalles del torneo, incluida la determinación de las ciudades candidatas a albergar los partidos, según informó el diario AS.
Este paso vendrá precedido de la revisión de la documentación de cada ciudad y de la realización de visitas de campo a los estadios e instalaciones, además de la evaluación del grado de avance de las obras de construcción de los nuevos estadios y de las actualizaciones necesarias en los estadios existentes para que resulten conformes a los estándares de la Federación Internacional.
Así, el proceso de selección de las ciudades y estadios no dependerá únicamente de declaraciones o campañas mediáticas, sino que quedará sometido a una serie de procedimientos técnicos y organizativos liderados por la FIFA.
La decisión sigue estando lejos
Estos datos revelan que la polémica actual sobre la final del Mundial 2030 no refleja necesariamente una postura oficial dentro de la Federación Internacional de Fútbol.
Hasta ahora no existe una decisión definitiva sobre el estadio del partido, y la carrera oficial tampoco ha entrado en sus fases decisivas; podría hacer falta al menos otro año antes de que el proceso de selección comience de una forma más clara, y quizá la resolución se extienda hasta el año 2028.
Está previsto que los responsables de la FIFA vuelvan a visitar los estadios e instalaciones que entrarán en la carrera, además de revisar su disponibilidad y su capacidad para acoger los partidos del torneo conforme a los requisitos y estándares internacionales.
Por tanto, lo que ocurre actualmente entre España y Marruecos puede describirse como un conflicto temprano por la influencia, la imagen y el mensaje político y deportivo, más que como una carrera oficial que haya entrado en sus fases finales.
El Bernabéu sigue siendo el candidato más destacado
Pese a todos estos cálculos, el estadio Santiago Bernabéu sigue presente con fuerza en el corazón del panorama, ya sea por el peso del Real Madrid a nivel mundial, por la posición de España dentro del sistema del fútbol o como resultado del planteamiento anterior que situó al estadio entre los planes para albergar la final.
En contrapartida, Marruecos busca capitalizar el gran desarrollo que ha alcanzado a nivel de fútbol, infraestructura e influencia política para reforzar sus opciones y no conformarse con el papel de socio en la organización.
Pero la última palabra no será de España ni de Marruecos, sino de la Federación Internacional de Fútbol, que iniciará durante el próximo periodo un proceso de evaluación integral de los estadios y las ciudades antes de llegar a la decisión final.
Por ello, la batalla por la final del Mundial 2030 aún no ha comenzado oficialmente, pero sí ha comenzado ya a nivel mediático y político, y quizá los próximos meses sean decisivos para determinar la forma del conflicto, sobre todo con la cercanía de las elecciones a la presidencia de la FIFA.
En el momento actual, la imagen más cercana a la realidad sigue siendo la continuidad del Santiago Bernabéu al frente de la carrera por la final, con Casablanca y Barcelona en el círculo de candidatas a albergar los dos partidos de semifinales, pero sin ninguna decisión oficial que zanje el asunto hasta ahora.







