Peter Rubinstein
Un torero español resultó gravemente herido durante su reaparición en Sevilla el pasado lunes, y ha sacudido este controvertido deporte, que atraviesa un periodo de declive en popularidad y apoyo.
Morante de la Puebla regresó al ruedo esta semana tras una despedida sorpresiva en octubre, después de una carrera legendaria que incluyó tanta fama y prestigio como cornadas que casi le cuestan la vida y períodos de ausencia provocados por la depresión.
Sin embargo, su aparición en la Maestranza de Sevilla se vio interrumpida cuando una maniobra fallida permitió que el toro le clavara el cuerno en el cuerpo.
El toro lo sorprendió desprevenido durante un tramo de la contienda, ignorando su capa y embistiéndolo contra la cadera. Acto seguido, levantó bruscamente la cabeza y lo empaló por la espalda. Morante parecía inmóvil mientras lo sacaban de la plaza, y aún se podía ver sangre en la punta del cuerno izquierdo del toro.
Posteriormente, los médicos informaron que la lesión consistía en una herida de 4 pulgadas ( 10 centímetros) que afectaba al ano y a los músculos del esfínter, y que además perforaba el recto de Morante. De acuerdo con la información, los cirujanos limpiaron la herida, repararon la pared rectal y colocaron un drenaje.
Según el Daily Mail, la operación fue descrita como larga y compleja. Su estado se consideró grave. Antes de su retiro en octubre, Morante había ganado 49 corridas de toros y sumaba 55 orejas y tres rabos, según el Times. Durante su carrera, canceló 26 presentaciones debido a lesiones.
A pesar de un descenso del 75% en la asistencia a las corridas de toros en las últimas dos décadas, la financiación pública para este deporte alcanzó un máximo histórico en 2026 después de que el gobierno español anunciara en marzo un paquete de subvenciones anuales de $141 millones, según informó EW News.
Pero a medida que el 85% de la población española menor de 35 años exige el fin de este deporte, y un número récord de 715,000 españoles solicitan la derogación de las leyes que lo protegen, es complicado para la tauromaquia permanecer en la cultura popular del país.
Antes de su retiro, a Morante se le atribuye haber revitalizado un deporte en decadencia, cautivando al público con actuaciones inspiradoras y atrayendo a nuevos aficionados de todas las edades.
Antonio Lorca, crítico taurino de El País, escribió en 2025 sobre el torero que “es un genio, un ser nacido para hacer soñar a la belleza; un revolucionario, un artista completo, de puro sentimiento, valiente, maestro de una técnica prodigiosa y con una deslumbrante capacidad de inspiración”.







