Primavera en el jardín: todo lo que debes saber para cuidar las margaritas y verlas florecer
¿Son las margaritas flores silvestres que nacen en el campo de forma espontánea? ¿O se cultivan y reproducen fácilmente en el jardín o en una maceta dentro de casa? ¿Todas tienen las flores blancas y el disco central amarillo? Hoy te explicamos que las margaritas son una familia de plantas amplia, con muchas variedades distintas. La mayoría de ellas son plantas sencillas, muy agradecidas a la hora de cuidarlas, que florecen de forma abundante y esplendorosa
Una flor muy popular
La margarita es una de las plantas más populares en todo el mundo, quizá por ser muy abundantes y crecer de forma silvestre en numerosos hábitats naturales. Aunque su origen se encuentra en el continente europeo, están presentes en otras latitudes, ya que poseen la ventaja de poder adaptarse sin problemas a cualquier tipo de suelo, a diferentes climas, frecuencia de riego, etc. Todo esto hace que sea una planta sencilla pero muy habitual, con su centro amarillo y sus pétalos blancos. Sin embargo, este tipo de margaritas no son las únicas que existen dentro del género de las Asteraceae, ya que hay más de 140 especies diferentes.
Con mucho significado
Aunque las margaritas parecen una sola flor, en realidad son inflorescencias, es decir, pequeñas flores diminutas que se han agrupado para mejorar sus probabilidades de ser polinizadas. Parecen sencillas, pero en realidad encierran mayor complejidad de lo que parece.
La margarita es una flor con mucho simbolismo desde tiempos remotos. Los romanos la conocían como ‘solis oculus’ (ojos del sol) y la recolectaban para tratar algunas dolencias. Dentro de las muchas especies de margaritas que existen, su significado varía según su color. Las blancas, que son las más abundantes, simbolizan la pureza, mientras que las amarillas y anaranjadas son un símbolo de la lealtad, y las rosas, del amor.
Fuertes y resistentes
Si estás buscando una planta resistente y duradera para tu jardín, puedes contar con las margaritas, ya que hacen gala de una gran fortaleza. De hecho, se adaptan de maravilla a todo tipo de suelos. Dado que su pH está entre 6 y 7, pueden establecerse con éxito tanto en suelos ácidos como básicos. Además, son capaces de resistir una sequía moderada y, aunque necesitan mucho sol, también toleran cierta sombra parcial. Esta gran capacidad de adaptación que tienen las margaritas es lo que hace que sea una planta tan abundante en todo el mundo.
Existen numerosas variedades y tipos de margaritas diferentes, algunas de las cuales veremos a continuación, pero todas presentan una gran fortaleza y son capaces de resistir condiciones adversas, en lo que al clima o al tipo de terreno se refiere. También se cultivan fácilmente en contenedor, no solo en el suelo del jardín.
Margarita común (Bellis perennis)
Esta especie de margarita, conocida también como margarita de los prados, es una de las más comunes y habituales en nuestros campos, en los que crece libremente como flor silvestre. Se trata de una planta perenne que también se cultiva en jardines y como planta de balcón, en maceta. Sus flores, muy originales y de color rosado o también blanco, aparecen en primavera y duran hasta el verano. Se trata de una planta de tamaño pequeño y porte bajo, ya que no supera los 20 cm de altura por lo general. Es muy adecuada para plantar en maceta, o en molduras y parterres en el suelo del jardín.
Margarita (Chrysanthemum frutescens)
Es la más popular por su aspecto, puesto que sus flores son las típicas de centro amarillo y pétalos blancos. Se trata de una planta arbustiva muy abundante que florece en primavera. Para crecer y desarrollarse necesita cuidados muy sencillos. Es perfecta para plantar en rocallas y parterres, pero también en contenedor o jardineras para tenerla en el balcón y en la terraza.
Una de las ventajas de cultivar este tipo de margaritas es que requieren muy poco mantenimiento. Solo tienes que buscarleuna ubicación con mucho sol, ya que esta es su principal necesidad.
Aster alpino (Aster alpinus)
Rústica y resistente donde las haya, el aster alpino es una margarita muy especial. Para empezar, florece en otoño, por lo que merece la pena combinarla con otras especies de margaritas y así tener flores durante mucho más tiempo. Comienza a echar flores de color morado con el disco central amarillo a finales de agosto y ya no para hasta noviembre.
El aster, como el resto de las margaritas, es una planta muy sencilla de cultivar, que apenas te exigirá atenciones. Proporciónale un riego regular, más abundante en verano, y cuida de que el suelo tenga un buen drenaje para evitar los encharcamientos.
Margarita amarilla (Euryops pectinatus)
Entre todas las especies de margaritas que existen, el Euryops pectinatus destaca por el color amarillo intenso de sus flores. Se trata de una planta arbustiva que se desarrolla perfectamente en climas de inviernos fríos, ya que soporta temperaturas extremas por debajo, incluso, de los -7 °C. Una característica especial de la margarita amarilla es su época de floración: produce flores casi todo el año, excepto durante el verano. De hecho, en la estación estival es cuando pasa su época de descanso vegetativo.
En lo que al riego se refiere, esta variedad de margarita es también muy resistente, ya que no necesita mucho riego e, incluso, soporta periodos de sequía bastante largos. ¿La mejor ubicación para el Euryops pectinatus? Le gusta estar a pleno sol.
Margarita del Cabo (Dimorfoteca fruticosa)
También conocida como margarita africana por su origen sudafricano, la Dimorfoteca es una planta herbácea perenne que florece desde la primavera hasta bien entrado el otoño. Sus flores son grandes, de colores variados, desde el rosa intenso al amarillo, pasando por el naranja y el rojo. Planta tus margaritas del Cabo en el jardín en borduras, parterres o en maceta para poner un toque de color durante el verano. Para que crezca saludable y feliz, procura plantarla en un suelo con buen drenaje, ya que no soporta el encharcamiento, y en un emplazamiento a pleno sol (necesita, al menos, seis horas de sol diarias).
Un consejo: en invierno conviene que protejas las raíces de tus margaritas del Cabo con un acolchado o mulching, para que no sufran. Especialmente si vives en una zona de inviernos rigurosos con muchas heladas.
Equinácea púrpura (Echinacea purpurea)
La característica principal que distinguela equinácea (Echinacea purpurea)son, sin duda, sus flores de color lila o violeta con un botón central abultado de color naranja. Es una planta originaria de América y de África, muy fuerte y resistente. Su cultivo es muy sencillo, por lo que es una buena opción si eres principiante en esto de cultivar plantas de exterior. Existen diferentes variedades de esta planta, pero la Echinacea purpurea es la más habitual en Europa.
La floración de la equinácea es larga y se produce en los meses más cálidos del año, desde julio hasta septiembre. A la hora de buscarle un emplazamiento adecuado, recuerda que debe recibir bastantes horas de sol al día. Protégela del frío en invierno, especialmente si donde vives se producen heladas y las temperaturas caen por debajo de 0º C.
Margarita mexicana (Cosmos bipinnatus)
La margarita mexicana (Cosmos bipinnatus)comparte con el resto de variedades la facilidad de cultivo y la escasez de cuidados que requiere. Se trata de una planta alta de tallos largos y espigados, que puede llegar a superar un metro de altura. Hace gala de flores pequeñas de color anaranjado, que aparecen bastante tarde, desde mediados del verano hasta el otoño. Una característica especial del cosmos es que se trata de una planta muy especial, que resulta muy atractiva para los insectos polinizadores.







