Morena reduce el tablero en Chihuahua: cuatro perfiles sobreviven mientras arrecian las pugnas internas
Chihuahua, Chih. Lejos del discurso de unidad que promueve la dirigencia nacional, Morena entra en una nueva etapa de su disputa por la candidatura al Gobierno de Chihuahua con un reducido grupo de aspirantes: Andrea Chávez, Cruz Pérez Cuéllar, Luis Carlos Arrieta y Martín Chaparro. La decisión de mantener únicamente estos cuatro perfiles confirma que la verdadera batalla no será contra la oposición, sino dentro del propio partido.
En las últimas semanas, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, ha modificado el tono de su discurso para alinearse cada vez más con la narrativa de la presidenta Claudia Sheinbaum. Más que presentar una agenda propia para Chihuahua, sus mensajes han privilegiado la defensa del proyecto federal, una estrategia que analistas interpretan como un intento por fortalecer su posición dentro de los grupos que tomarán decisiones rumbo a la encuesta.
Mientras tanto, la senadora Andrea Chávez abandonó el terreno político de Ciudad Juárez para concentrar su actividad en la capital del estado. Su mensaje tampoco deja espacio para dudas: la competencia está en Morena. Con ello reconoce una realidad política que la dirigencia ha intentado minimizar: el mayor desgaste del partido proviene de la confrontación entre sus propios aspirantes y no de una oposición que, hasta ahora, permanece a la expectativa.
Luis Carlos Arrieta y Martín Chaparro continúan como opciones dentro del proceso interno, aunque con menor exposición mediática. Su permanencia refleja el interés de Morena por mantener abiertos distintos frentes de negociación antes de llegar a la encuesta definitiva, donde el peso de los acuerdos políticos podría ser tan importante como el nivel de conocimiento entre el electorado.
Del otro lado del escenario, el PAN comenzó a cerrar filas para definir a sus candidatos. Aunque el partido busca recuperar competitividad, también enfrenta el reto de construir una candidatura capaz de capitalizar las fracturas que comienzan a hacerse evidentes dentro de Morena, cuyo proceso interno amenaza con convertirse en una lucha de grupos más que en un ejercicio de competencia democrática.
En este contexto de creciente tensión política, Chihuahua en Directo denunció una nueva ola de ataques en redes sociales contra su trabajo periodístico. El medio sostiene que las campañas buscan desacreditar sus publicaciones y limitar el alcance de su cobertura, una práctica que se ha vuelto recurrente conforme se intensifica la disputa por las candidaturas y aumenta la polarización en el estado.
Con la encuesta aún pendiente, Morena enfrenta el desafío de contener los costos políticos de una competencia interna que se vuelve cada vez más visible. Aunque el discurso oficial insiste en la unidad, los movimientos de los aspirantes, las señales enviadas desde el centro del país y la confrontación entre distintos grupos revelan que la candidatura al Gobierno de Chihuahua está lejos de resolverse por consenso.







