NUEVA YORK (AP) — Renata Zarazúa estaba tan nerviosa antes de su partido de debut en este Abierto de Estados Unidos que le llamó a su madre, para contarle que ni siquiera quería salir a la cancha.
Fue bueno que la mexicana siguiera el consejo materno, de disputar el partido.
Zarazúa sorprendió y eliminó a la estadounidense Madison Keys, campeona del Abierto de Australia este año, quien cometió 89 errores no forzados, en un partido de primera ronda que se definió por 6-7 (10), 7-6 (3), 7-5.
Nunca antes una tenista mexicana había doblegado a una rival ubicada entre las 10 primeras del ranking en el US Open.
“Le hablé a mi mamá. Estaba casi llorando porque no quería salir a la cancha”, dijo Zarazúa, entrevistada por ESPN. “Pero nos dijimos: ‘tienes que ser profesional’. Luego el ambiente hizo que me fuera soltando”.
Keys, sexta cabeza de serie y en el escalafón, así como finalista en Flushing Meadows en 2017, cometió tantos errores, incluidos 14 dobles faltas, que Zarazúa solo necesitó producir ocho tiros ganadores para lograr la mayor victoria de su carrera.
Zarazúa, clasificada en el 82do sitio, había perdido en la primera o segunda ronda en sus ocho apariciones anteriores en torneos de Grand Slam.
Keys ganó su primer campeonato importante en Melbourne Park recién en enero, derrotando a la número uno Aryna Sabalenka en la final.
Además de su llegada a la final en Nueva York hace ocho años antes de perder ante su buena amiga Sloane Stephens, Keys también fue semifinalista en el Abierto de Estados Unidos en 2018 y 2023.
Pero con un abultado vendaje en el muslo izquierdo, la poderosa Keys tuvo problemas por momentos en el estadio Arthur Ashe contra Zarazúa, de 1,60 metros, quien llegó a la jornada con un récord de 0-6 contra oponentes clasificados en el top 10.
“Soy un poco pequeña de estatura, así que al llegar aquí, fue como: ‘Oh, Dios mío. Esto es enorme'”, dijo Zarazúa sobre el estadio más grande del tenis de Grand Slam, que tiene capacidad para casi 24.000 espectadores.
“Cuando me retire, voy a estar realmente feliz por esto”, dijo Zarazúa, “así que pensé, ‘Solo disfrútalo'”.
Y ciertamente lo hizo.
Cuando el partido terminó con otro yerro de derecha de Keys, Zarazúa dibujó en su rostro una sonrisa tan grande como su logro. Sostuvo la raqueta sobre su cabeza mientras comenzaba a avanzar para un apretón de manos.
Luego colocó una mano sobre su cara, con gesto de incredulidad y las lágrimas a punto de derramarse de sus ojos.
Este partido ciertamente fue memorable, en parte porque no fue fácil, incluso cuando Keys siguió teniendo problemas y Zarazúa luchó incansablemente durante las 3 horas y 10 minutos de acción.
El único problema grave para Zarazúa fue cerrar el partido.
Se adelantó 4-2 en el primer parcial, luego estuvo a un punto de ganarlo cinco veces, pero no pudo convertir ninguna de esas oportunidades. Finalmente, Keys aprovechó su tercer punto de set.
En el segundo, Zarazúa cayó a 3-0, luego ganó cinco juegos seguidos para liderar 5-3. Estuvo detrás 6-5 después de otra racha de Keys, pero esta vez se impuso en el desempate para forzar un tercer set.
Zarazúa lideró en el decisivo y sirvió para ganar en 5-3, pero Keys rompió allí y luego mantuvo el saque para igualar 5-5.
Al final, sin embargo, Zarazúa se llevó los últimos dos juegos.
Mientras que Keys fue una de las 25 jugadoras estadounidenses en el cuadro de individuales femeninos en su torneo de Grand Slam en casa, Zarazúa es la única participante de México en el cuadro.
“Es un país en el que no tenemos muchos tenistas, como pueden ver”, dijo Zarazúa. “Sólo tratamos de dar lo mejor de nosotros. Pero definitivamente, pude escuchar a algunos mexicanos animando, así que eso fue muy agradable.”
La propia Zarazúa se inclinó por el tenis sólo después de intentar la gimnasia y los clavados. Se mudó a San Antonio siendo adolescente —tiene actualmente 27 años— y reside actualmente en Florida.
“Me metí en el tenis sólo porque mi hermano lo jugaba y me dijo: ‘creo que éste es un deporte más seguro’”, relató.
Keys reconoció el esfuerzo de la mexicana.
“Mis respetos para ella, porque me hizo disputar muchas pelotas hoy”, comentó. “Quiero decir que es una rival complicada”.
¿Qué más sucedió en el Abierto de Estados Unidos el lunes?
El adolescente brasileño João Fonseca, quien cumplió 19 años el jueves, ganó su debut en el Abierto de Estados Unidos, derrotando a Miomir Kecmanovic 7-6 (3), 7-6 (5), 6-3 frente a una multitud entusiasta de sus compatriotas.
Eso hace que Fonseca tenga un récord de 4-0 en partidos de primera ronda en majors en 2025.
Otra jugadora precoz, la canadiense de 18 años Vicky Mboko, quien era 22da cabeza de serie, fue eliminada por la dos veces campeona de Grand Slam Barbora Krejcikova 6-3, 6-2.
La dos veces ganadora de Wimbledon Petra Kvitova, quien tiene 35 años, jugó su último partido antes de retirarse, perdiendo ante Diane Parry por 6-1, 6-0. Caroline García 31ra favorita y semifinalista del US Open en 2022, se marchó también del último torneo en su carrera, al caer por 6-4, 4-6, 6-3 ante Kamila Rakhimova.
Frances Tiafoe derrotó en sets corridos a Yoshihito Nishioka. Venus Williams y Carlos Alcaraz tenían programado jugar más tarde.
Por la noche, Venus Williams sucumbió al disputar su primer partido de un torneo del Grand Slam en dos años.
Y con un nuevo corte de cabello, al cero, Carlos Alcaraz doblegó a Reilly Opelka por 6-4, 7-5, 6-4.
¿Quién está en el programa del martes?
Un programa lleno para el tercer día de la primera ronda incluye a los campeones de Grand Slam Coco Gauff, Iga Swiatek y Jannik Sinner en el estadio Arthur Ashe. La oponente de Gauff es Ajla Tomljanovic, quien venció a Serena Williams en el Abierto de Estados Unidos en el último partido de la carrera de la ganadora de 23 títulos importantes.
Este es el primer partido de Gauff desde que comenzó a trabajar con el entrenador de biomecánica Gavin MacMillan en un intento de mejorar su servicio.







