Chico Ego: el nombre que nació en 1986 y la perseverancia
Por Eduardo Arredondo
Chihuahua, Chih. — “Muchos me conocen como Chico Ego, pero pocos saben de dónde viene ese nombre… ni cómo empezó todo esto. Hoy quiero contarles la neta, cómo nació todo — desde abajo, desde donde nadie creía en uno”, confiesa Mario López, junto a su hermano Raúl López, creadores del proyecto Ego Chihuahua, que hoy resuena en redes y medios locales.
“Ese nombre, Chico Ego, no es por creído”, aclara Mario. “Es porque tuve que creer en mí cuando nadie más lo hacía. El ego no siempre es malo — a veces es tu única defensa cuando el mundo te quiere ver caer.”
En una charla con Jorge TV, Mario recordó sus primeros pasos, mucho antes de las cámaras digitales y la fama en redes sociales.
“La historia no empezó con fama ni con redes… empezó con ganas, con coraje, con esos días donde no tienes nada pero sueñas con todo.”
— “Muchos me conocen como Chico Ego, pero pocos saben de dónde viene ese nombre… ni cómo empezó todo esto. Hoy quiero contarles la neta: cómo nació todo, desde abajo, desde donde nadie creía en uno”, confiesa Mario López, junto a su hermano Raúl López, creadores del proyecto Ego Chihuahua, que hoy resuena en redes y medios locales.
“Ese nombre, Chico Ego, no es por creído —aclara Mario—. Es porque tuve que creer en mí cuando nadie más lo hacía. El ego no siempre es malo; a veces es tu única defensa cuando el mundo te quiere ver caer.”
En una charla con Jorge TV, Mario recordó sus primeros pasos, mucho antes de las cámaras digitales y la fama en redes sociales.
“La historia no empezó con fama ni con redes… empezó con ganas, con coraje, con esos días en los que no tienes nada, pero sueñas con todo.”
Durante su época de estudiante, Mario trabajaba en una agencia de información, cuyo director era también el propietario del medio.
“Yo era ayudante. Usábamos cámaras enormes, de más de 25 kilos, con caseteras de tres cuartos. Todo eso lo hacía para poder pagar mis estudios”, recuerda.
Fue entonces cuando, junto a su hermano Raúl, comenzó a formar un pequeño equipo de producción audiovisual.
“Mi hermano Raúl se comprometió a hacer un video para el Banco de Chihuahua. No nos salió como queríamos, pero lo hicimos”, cuenta Mario entre risas. “A partir de ahí empezaron a buscarnos para producir videos del partido político que mandaba en Chihuahua en ese tiempo.”
Su trayectoria formal inició en el área de Comunicación Social del PRI estatal, donde trabajó 14 años como fotógrafo, durante la etapa dorada del partido. Con pocos recursos, pero mucha determinación, Mario encontró en la fotografía su primer gran camino.
“Mi hermano Raúl me regaló una cámara china. Costó apenas 800 pesos allá en La Paz, Baja California. En esos días, las buenas eran alemanas, pero yo dije: ‘con esta empiezo’.”
Un encuentro casual con el político Fernando Baeza marcaría un antes y un después en su carrera.
“Iba a desayunar con un amigo y le pedí una foto. Me dijo: ‘No tengo tiempo, pero súbete al carro’. Llegamos a casa de su amigo y solo pude tomar dos fotos. Eran las 8:15 de la mañana.”
Aquellas imágenes serían decisivas. Ese mismo día, a las 10:00 a.m., Baeza sería presentado como candidato a gobernador. Nadie tenía una fotografía reciente de él… hasta que vio las de Mario.
“Cuando vio mi foto —sonriendo, feliz— dijo: ‘Esta es la buena. Esta es la oficial’. La mandaron hacer en estilo acuarela, algo nuevo en la publicidad de entonces… y fue un éxito.”
Su trayectoria formal comenzó en el área de Comunicación Social del PRI estatal, donde trabajó 14 años como fotógrafo, durante la etapa dorada del partido. Con pocos recursos, pero mucha determinación, Mario encontró en la fotografía su primer gran camino.
Aquellas imágenes serían decisivas. a gobernador.
algo nuevo en la publicidad de entonces… y fue un éxito.”
“Ahí fue cuando creyeron en mí.
Ahí nació el fotógrafo.
Ahí empezó Chico Ego.”
Hoy, Chico Ego no solo es un nombre: es la historia de Mario y Raúl López, dos hermanos que desde el barrio encontraron en la cámara una herramienta para creer en sí mismos y contar las historias de su tierra.
Más que un apodo, Chico Ego se ha convertido en un símbolo de perseverancia, fe y orgullo personal, nacido en 1986 — cuando todo era más difícil, pero los sueños eran igual de grandes.







