Controversial …
“Narco gobierno”
La confesión que delata al PRI y PAN.
Por: Raúl Sabido.
_”Antes había gobernantes que se coludían con el narco y eso ya de por sí era muy grave, pero el Gobierno era quien seguía teniendo el control”…… María Eugenia Campos Galván .
Gobernadora Constitucional del Estado de Chihuahua.
> La acusación como espejo:
El término “narco gobierno” se ha convertido en el arma favorita de los opositores PAN-PRI contra Morena. Pero más que un señalamiento genuino, es un recurso de psicología inversa: acusar al otro de lo que uno mismo representa, para esconder un pasado marcado por complicidad con el crimen organizado.
> La historia no comenzó hace ocho años:
Los carteles de la droga surgieron en los años 80, bajo gobiernos priistas. El Cartel de Guadalajara, pionero en su poder, estuvo ligado al asesinato del agente de la DEA Kiki Camarena, un caso que destapó la relación entre autoridades mexicanas sumisas a las estadounidenses.
Más tarde, en gobiernos panistas, la llamada “guerra contra el narco” se convirtió en un campo de corrupción. El caso de Genaro García Luna, secretario de Seguridad con Calderón, hoy condenado en EE. UU., es prueba de que el narco gobierno no es un invento reciente.
> Presidentes bajo sospecha severa:
Presidentes priistas fueron señalados como colaboradores de agencias estadounidenses. Presidentes panistas terminaron contratados por empresas extranjeras, reforzando la percepción de subordinación a intereses ajenos y exacerbada corrupción.
> El discurso de Maru Campos, confesión pública:
En el evento “Yo con Maru”, la gobernadora de Chihuahua declaró:
“Antes había gobernantes que se coludían con el narco y eso ya de por sí era muy grave, pero el Gobierno era quien seguía teniendo el control.” Así lo declaró frente a sus expresidentes Fox y Calderón
Lo que pretendía ser un ataque contra Morena terminó siendo una admisión histórica: gobiernos anteriores, incluidos los del PAN, partido al que pertenece la gobernadora Campos, se coludieron con el crimen organizado. Que lo diga una gobernadora en funciones, frente a expresidentes como Fox y Calderón, convierte la acusación en prueba testimonial de lo que la historia ya documenta.
> Psicología inversa y proyección política:
La estrategia es clara:
La proyección estratégica, trasladar la culpa propia al adversario. La psicología inversa, acusar al otro de lo que uno mismo hizo, para manipular las percepciones sociales y causar daño. La narrativa mediática reforzada que usa recursos para instalar la idea en la sociedad de que Morena es el culpable, mientras buscan ocultar el grueso historial del PRI y PAN de complicidad con el crimen organizado y el narcotráfico, son abundantes los casos donde se les señaló, uno, de los sobresalientes, es Ayotzinapa y un cargamento de droga oculta en uno de los camiones secuestrados por los estudiantes desaparecidos.
> Los verdaderos narco gobiernos:
La etiqueta de “narco gobierno” no nació en el presente. Es un recurso político que busca invertir la culpa y manipular la memoria colectiva. La confesión de Maru Campos confirma lo que la historia ya sabía: los verdaderos narco gobiernos fueron los del PRI y el PAN, y hoy recurren a la psicología inversa para disfrazar su pasado, desgastar el conceto de “narco gobierno” les brinda la oportunidad de encubrirse.
> La intencionalidad estratégica opositora:
La estrategia del PRI y PAN no es ingenua ni espontánea: es deliberada y calculada. Al endilgar el calificativo de “narco gobierno” a Morena, buscan revertir la memoria histórica y sembrar confusión en la opinión pública. No se trata de un debate legítimo, sino de una operación mediática diseñada para lavar su propio pasado y presentarse como víctimas de un sistema que ellos mismos alimentaron, por eso son tan incisivos, repetitivos y consecutivos en todas sus participaciones que con llevan el calificativo de “narco gobierno,” porque bien saben que cuando salga a la luz la verdad ellos serán plenamente identificados…. Se están vacunando……. es la misma estrategia de la derecha internacional y el Trumpismo hacia todos los países de izquierda, señalarlos como “narco gobiernos” y “narco terroristas”.
El recurso es brutal en su intención: ocultar décadas de complicidad, disfrazar la subordinación a criminales y narcos y, por supuesto, manipular la percepción ciudadana con campañas millonarias.
Es la política del espejo roto: señalar al otro mientras se ocultan las grietas propias.







