Cynthia Serna Box
Javier Bardem y Penélope Cruz continúan siendo una de las parejas más sólidas de Hollywood: su matrimonio se consumó entre escenas, pero fuera del set de rodaje ambos se muestran con una intimidad y naturalidad poco propias de un romance con un interés público tan elevado. Apenas les vemos compartiendo momentos en familia ante los flashes, y ambos actores se encargan de mantener su vida privada alejada de los titulares y los paparazzi. Tras conocerse en Jamón, Jamón(1992) -la película de Bigas Luna- hace 33 años, y estar casados desde hace 17 -se dice que enunciaron el ‘sí, quiero’ en algún momento del año 2010-, ‘Pe’ y Bardem disfrutan ahora de una relación consolidada junto a sus dos hijos, Leo, nacido en 2011, y Luna, nacida en 2013.
En una reciente entrevista con Variety, Bardem ha roto su regla de oro y ha hablado sin tapujos -y con mucho amor- de cómo es su convivencia y matrimonio con la actriz de Volver, además de narrar su día a día con sus dos pequeños en una coyuntura cada vez más demandante en lo que a educación se refiere. “En casa no hablamos mucho del trabajo”, dice al medio estadounidense de cara al próximo Festival de Cannes. “No tenemos pósters, fotos ni nada que nos recuerde a lo que hacemos para ganarnos la vida”, añade. “No perdemos demasiado tiempo hablando de trabajo, aunque nos encanta lo que hacemos. Intentamos separar la vida de la ficción”.
Además de optar por una privacidad generalizada, Penélope y Javier tampoco suelen protagonizar demasiados posados juntos en la alfombra roja: por lo general, no acuden a los estrenos del otro. La gala de los Oscar de 2022, en la que Bardem estaba nominado por Being the Ricardos y ‘Pe’ por Madres paralelas, supuso una de sus pocas salidas públicas juntos en los años recientes. Sin embargo, el actor se derrite en halagos a la hora de hablar de ella con el medio: “Es una mujer por la que me siento muy afortunado de haber tenido la oportunidad de estar al mismo tiempo, en el mismo lugar, en la vida”, afirma. “Es importante que respetes y apoyes a tu pareja, pero también que admires a esa persona por lo que es, por lo que hace. Penélope es un ser humano increíble, hermoso y bueno: por cómo se relaciona con su familia, con sus amigos, con nuestros hijos, conmigo, consigo misma. Han pasado muchos años y no he visto ni una pizca de malicia en ella”, cuenta, y añade: “¡Y encima es jodidamente guapa! Cuando la veo en las fotos de algunas revistas, pienso: ‘¿Esa es mi mujer? Dios, ¿lo es? ¡Tiene que serlo!'”.
Enseñan a sus hijos a aburrirse
Javier Bardem no solo ha ahondado en lo que le hace estar de lo más enamorado de Penélope, también ha hablado de los retos que vienen con la paternidad, sobre todo en una época en la que la educación se antoja más complicada que nunca. El hijo de 15 años de Bardem “tuvo su primer móvil hace menos de un año. Sin redes sociales, por supuesto”, dice a Variety. “En el colegio trabajan con ordenadores, lo cual nos parece bien y, a la vez, no nos parece bien”, cuenta, en una rara declaración sobre la vida de sus hijos.
Según recoge el medio estadounidense, lo que ambos intérpretes esperan es que sus hijos aprendan a estar a solas consigo mismos. “Intentamos hacerles comprender la importancia de aburrirse, de perder el tiempo, de sentarse y mirar al techo”, además de inculcarles los beneficios de la meditación. “La generación más joven tiene menos paciencia, menos atención, menos cuidado por los detalles”, relata. “Todos vivimos a un ritmo acelerado, y hace falta mucho valor para tomarse el tiempo de sentarse y disfrutar de algo por lo que es, sin pensar que te estás perdiendo otra cosa. Es lo que consumimos a diario a través de nuestros teléfonos -y este déficit de atención que todos padecemos-“.
Volver a compartir escenas juntos
Tras la ya mencionada Jamón, jamón, Todos lo saben (2018), Carne Trémula (1997) o Vicky Cristina Barcelona (2008), entre muchas otras, Penélope Cruz y Javier Bardem vuelven a actuar juntos. Lo hacen en Bunker, la película escrita y dirigida por Florian Zeller, una “historia de matrimonio”. Según relata Bardem Variety, a ambos les gustó el guion y se mostraron dispuestos a hacerlo, y, en medio de la crianza de un adolescente y un preadolescente, la idea de ponerse -de nuevo- juntos ante la cámara también les resultaba atractiva.
“Es una historia preciosa que nos va a ayudar a volver a vernos”, dice Bardem. “Porque a veces estás sumergido en tus quehaceres diarios, los niños y la casa, y es como… ¿cuándo te sientas y te miras de nuevo a los ojos? ¿Cuándo empiezas a respirar de nuevo y a prestar atención a la otra persona?”. Trabajar juntos les obligó a reflexionar sobre ciertos aspectos de su relación. “Vale, ahora estamos obligados a sentarnos, mirarnos a nosotros mismos, escucharnos mutuamente y estar en contacto emocional durante muchas horas”. Javier Bardem afirma que “lo único” a lo que presta atención en sus contratos como actor es a no estar “más de dos semanas lejos de mi familia”. Durante el rodaje de Bunker, grabada en Madrid, ambos disfrutaron de un proyecto sin presión y con la certeza de ver a sus dos hijos cuando acabase la jornada: “Por una vez, sientes que estás haciendo un trabajo normal. Te levantas, vas a trabajar y vuelves por la noche”.







