¡JAUREGUI, ACORRALADO POR LA CADENA DE MANDO! MP SOSTIENE QUE DEBÍA SUPERVISAR A ZUANY
Por Eduardo Arredondo
El argumento de la Fiscalía golpea directamente la estructura de mando del exfiscal: César Jáuregui debía planear, dirigir y supervisar las funciones de Arturo Zuany Portillo. Si Zuany seguía dando órdenes en la AEI después de dejar la dirección, ¿quién tenía el control real de la corporación?
CHIHUAHUA.— La cadena de mando de la Fiscalía General del Estado se convirtió en uno de los puntos centrales del proceso que enfrenta César Jáuregui. La agente del Ministerio Público puso sobre la mesa un argumento que apunta directamente a las responsabilidades del exfuncionario: por su posición jerárquica, debía conocer y supervisar las funciones que desempeñaba Arturo Zuany Portillo.
No se trata de un detalle administrativo menor. La Fiscalía sostiene que Jáuregui tenía la obligación de planear, dirigir y supervisar las actividades de Zuany, una responsabilidad que ahora forma parte de los argumentos ministeriales dentro de la audiencia de vinculación o no a proceso por los presuntos delitos de ejercicio ilegal del servicio público y coalición.
¿QUIÉN MANDABA REALMENTE EN LA AEI?
En 2025, Jáuregui nombró a Zuany Portillo encargado de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas. Antes, Zuany había ocupado la dirección de la Agencia Estatal de Investigación, cargo que posteriormente asumió Pedro Román Oseguera Cervantes.
Pero aquí aparece el punto que la representación ministerial considera relevante: según lo expuesto por la agente, Zuany habría continuado dando órdenes dentro de la AEI pese a que ya no encabezaba formalmente esa corporación.
La pregunta resulta inevitable: si Pedro Román estaba al frente de la AEI, pero Zuany presuntamente seguía dando instrucciones, ¿cómo funcionaba en realidad la cadena de mando?
¿Quién tomaba las decisiones? ¿Quién supervisaba las órdenes? ¿Y qué sabía el entonces fiscal general sobre esa distribución de funciones?
Son interrogantes que cobran relevancia frente a los argumentos presentados por el Ministerio Público.
EL NOMBRAMIENTO QUE PONE A JÁUREGUI BAJO LA LUPA
La agente ministerial sostuvo que la separación formal de los cargos y los cambios de facultades formaban parte de una estructura que, según su argumento, encabezaba el propio Jáuregui.
La Fiscalía también planteó la existencia de dolo, al considerar que el exfuncionario debía conocer las responsabilidades y actividades de Zuany debido a su posición jerárquica.
El señalamiento toca un punto sensible: un cambio de nombramiento no necesariamente resuelve la pregunta sobre quién ejercía el mando efectivo. Lo que deberá esclarecerse en el proceso es si las funciones estaban claramente delimitadas, quién ejercía cada atribución y qué responsabilidad puede acreditarse a cada involucrado.
LA DEFENSA Y LA DECISIÓN JUDICIAL
Los argumentos de la agente del Ministerio Público fueron expuestos en respuesta a los planteamientos de los abogados defensores de Jáuregui. Corresponderá al juez valorar los datos presentados por ambas partes y determinar si se cumplen los requisitos legales para vincularlo a proceso.
Por ahora, las afirmaciones de la Fiscalía no equivalen a una declaración de culpabilidad. La responsabilidad penal del exfuncionario deberá determinarse conforme a las pruebas y al desarrollo del procedimiento.
Sin embargo, el caso deja una pregunta incómoda para la estructura institucional de Chihuahua: si el superior jerárquico tenía la obligación de supervisar y un funcionario presuntamente seguía dando órdenes fuera del cargo que ocupaba, ¿quién controlaba realmente las decisiones dentro de la Fiscalía?
Esa es la cuestión que deberá aclararse. Porque en una institución encargada de investigar delitos, la cadena de mando no puede ser una zona de confusión: las facultades, las órdenes y las responsabilidades deben estar claramente establecidas.
EDUARDO ARREDONDO
Análisis y opinión | EGO Chihuahua







