Una de mis hermanas comentó hace poco que, si a mí me parecían buenas mis fotos, eso estaba bien, pero… A ella no le gustaban.
Como bien se dice del envejecimiento, podríamos decir lo mismo de las familias: ¿no son para cobardes? (Aunque los visitantes de Montaighbakhtinian son libres de compartir la opinión de mi hermana.)
En cualquier caso, a mí sí me gustan mis fotos (¡qué sorpresa!), y sobre todo cuando apenas tengo que recortarlas. Es decir, me gusta cuando el «ser» está ahí mismo, en la acera, en la foto, y lo único que me pide es que lo reconozca. (No hace falta llamar la atención sobre su existencia oscureciendo los ojos o el contorno de la figura).
Mientras escribo estas pocas palabras y muestro algunas fotos recientes de personajes de la acera, me doy cuenta, por otra parte, de que estoy revisando las publicaciones de Montaigbakhtinian de la década anterior, intentando corregir algunos de los errores que han surgido. (Imágenes que faltan, maquetación modificada por las actualizaciones del software de WordPress.)
Uno de los placeres de esta empresa bastante colosal ha sido toparme con publicaciónes acompañados de ricas series de imágenes encontradas en Internet. Comparto algunas de ellas aquí y incluyo enlaces a otras.
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Los mejores deseos a todos en el año lectivo que acaba de comenzar.
William Eaton







