La actriz Érika Buenfil hace reveladoras confesiones sobre un desafortunado romance que tuvo recientemente con un hombre 30 años menor que ella.
Érika Buenfil es una de las actrices más queridas de la televisión latina y a sus 61 años sigue más vigente que nunca, pues se ha convertido en toda una sensación de las redes sociales. Especialmente en TikTok, plataforma digital en la que cuenta con más de 18 millones de seguidores.
Recientemente, la estrella mexicana fue la invitada especial del programa El minuto que cambió mi destino y durante la conversación con Gustavo Adolfo Infante, Buenfil reveló fuertes detalles sobre una de sus relaciones sentimentales más recientes.
Cuando Infante le pregunta sobre su último novio, que era 30 años menor que ella, la actriz no se quedó con nada para referirse al personaje en cuestión. “Un estúpido, engreído, narciso”, fueron las fuertes palabras con que la artista respondió ante la pregunta. “Nada más te voy a decir lo último que me dijo: ‘yo siempre lo vi como un negocio’. Yo me di la media vuelta y dije: ‘gracias’”, añade su revelador testimonio.
Aunque la icónica leyenda de las telenovelas no quiso compartir el nombre de aquel susodicho “para no destruir su carrera”, en su relato asegura que fue víctima de la técnica de manipulación llamada “love bombing” y que la tomó por total sorpresa. “Una descarga de amor, de interés, coqueteo. Pero de verdad, con un interés que dices: ‘wow, hace mucho que no me pasaba’. Te levanta la autoestima … y entonces caigo, literal. 30 años más joven que yo”.
Dicen por ahí que “no todo lo que brilla es oro” y esto fue precisamente lo que ocurrió con este fugaz romance de la actriz, que duró tan solo cuestión de meses. Cuando todo parecía ir muy bien, ella notó que las cosas comenzaban a cambiar de rumbo y se percató de un interés inusual de aquel hombre por hacer parte de su carrera profesional, a tal punto que quiso convertirse en su representante.
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Érika Buenfil
La estrella añade que en el momento que comenzó a verse envuelta en compromisos laborales que no había adquirido, se dio cuenta de que algo no estaba nada bien. Tras tener una confrontación sobre esta situación con aquel “don Juan”, le confesó que todo había sido por interés.
Su hijo Nicolás fue el confidente a quien le reveló en ese momento la incómoda situación que había vivido. Desde luego, la reacción del joven no podría haber sido otra que de rabia contra aquel hombre que se aprovechó de los sentimientos de su mamá. “Se lo conté y le dije ‘mijito me pasó esto’. Y me acuerdo de su frase célebre … dijo: ‘que hijo de pu**’, fue todo lo que dijo”.







