“EL PONY” LARA LANZA DURO GOLPE A DE LA PEÑA: ACUSA PRESIONES, AMENAZAS Y USO DEL PODER
Chihuahua.— La disputa interna del PAN rumbo a la Presidencia Municipal de Chihuahua subió de tono. “El Pony” Lara Rocha lanzó un fuerte señalamiento contra el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, a quien acusó de utilizar su posición para presionar y amenazar a personas, además de disponer presuntamente de recursos humanos y materiales para impulsar su proyecto político.
En una carta dirigida al panismo, Lara Rocha cuestionó también la trayectoria partidista de De la Peña, al señalar que nunca ha militado en Acción Nacional, y puso en duda que su forma de ejercer el poder corresponda con los principios históricos del partido.
“El Pony” sostuvo que el PAN debe defender la libertad de pensar, elegir, actuar y hablar, pero afirmó que esos valores están siendo restringidos durante la actual contienda interna.
El aspirante fue todavía más directo y lanzó públicamente dos preguntas a De la Peña: ¿cuándo renunciará a la Secretaría General de Gobierno? y ¿cuándo aceptará debatir públicamente para contrastar sus trayectorias políticas?
Pero el golpe político más fuerte llegó al final de su mensaje, cuando Lara Rocha pidió a la militancia panista no equivocarse al elegir a quien contenderá por la Presidencia Municipal.
Afirmó que “la candidatura de De la Peña no ha prendido”, que no genera simpatía ni cercanía con la ciudadanía y que, según su lectura de las encuestas, se encuentra en los últimos lugares.
La advertencia fue contundente: elegir a De la Peña como candidato, sostuvo Lara Rocha, pondría en riesgo la capital y podría comprometer incluso la gubernatura de Chihuahua.
El mensaje deja una pregunta abierta dentro del PAN: ¿el partido elegirá por disciplina política o por competitividad electoral?
La batalla interna apenas comienza, pero las acusaciones ya dejaron de ser susurros de pasillo. Ahora están sobre la mesa, públicamente, y el panismo tendrá que decidir quién representa mejor sus intereses rumbo a 2027.
Por Eduardo Arredondo







