El Toluca, bicampeón del futbol mexicano, sufrió un duro revés en su propio terreno al caer 0-1 ante el Pachuca en el partido de ida de los cuartos de final del Clausura 2026. El protagonista de la noche fue el veterano Enner Valencia, quien con un golazo definió el rumbo del encuentro. Los Diablos Rojos ahora enfrentan la difícil tarea de remontar en el Estadio Hidalgo para mantener viva su esperanza de un tercer título consecutivo.
Desde el inicio, los Tuzos impusieron su ritmo de juego, controlando el balón y desarticulando cualquier intento de ataque del Toluca. La ausencia de su goleador estrella, Paulinho, se hizo sentir en el campo, dejando a los locales sin la chispa necesaria para romper la defensa visitante. El equipo de Esteban Solari ejecutó a la perfección su estrategia de juego largo, manteniendo a raya a los Diablos.
El partido no estuvo exento de polémica. Un posible penalti a favor del Toluca fue desestimado por el árbitro Fernando Hernández, generando descontento entre los aficionados locales. Además, una expulsión en contra de los Diablos Rojos complicó aún más sus aspiraciones. Sin embargo, el equipo no bajó los brazos y buscó con insistencia el empate.
La entrada de Paulinho en la segunda mitad revitalizó al Toluca, que comenzó a presionar con más intensidad la portería defendida por Carlos Moreno. Sin embargo, los Tuzos se replegaron bien en su área, aprovechando la velocidad de Valencia y Kennedy para contragolpear y casi ampliar la ventaja en varias ocasiones.
El momento más dramático llegó en los minutos finales cuando el Toluca logró anotar, solo para ver cómo el gol era anulado por fuera de lugar. La decisión del árbitro desató la frustración en el Nemesio Díez, dejando a los choriceros con el orgullo herido y sin margen de error para el partido de vuelta.
Con la derrota, el Toluca no solo debe enfocarse en remontar en la Liga MX, sino también en su compromiso internacional. Los Diablos Rojos recibirán al LAFC en la semifinal de vuelta de la Copa de Campeones de la Concacaf, donde están en desventaja 1-2 en el global. Un reto doble que pondrá a prueba la resistencia y el carácter del equipo.







