El estremecimiento del ascensor
Era al bajar
Siempre el mismo
O había días
(Siempre hay días)
En los que él o su acero
Sentían la humedad
La humedad
Y el frío, las corrientes de aire
Y, temblando, anhelaba
Pero por qué
A qué aspiraba
No sabía decirlo
La ostra que no está cocida
La ostra que no está cocida
pero tragada
y llega viva
a un lugar ácido
y allí
mientras se desintegra
se pregunta
¿Es realmente la muerte
la que me estaba destinada
cuando, cerca de mis padres
al borde del mar
empecé?
— Poems and artwork by William Eaton.
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