El acoso debería de ser sancionado como delito grave.
Asdrubal Martínez
El periodista, Eduardo Arredondo Delgado y seres queridos han sido hostigados por una persona fuera de sus cabales y bajo una condición enfermiza. Es una mujer llamada Victoria Edith Rivas López cuya vida laboral nunca fue clara, pasó por ser una dependiente de la farmacia “Alex” hasta el cierre de la botica en enero pasado.
Se sabe que no tiene amigos, que no profesa religión alguna y que tuvo problemas de drogadicción en su juventud. Ya pasa de los 45 años y su vida se marchito con su nacimiento.
Rivas López acompañada de secuaces, farmacodependietes, ha acosado a la familia del periodista por seis años, unas veces tirando huevos, otras insultando por el teléfono celular y tantas más a través de las redes sociales, ocultándose con decenas de perfiles falsos.
Tiene en la actualidad tres denuncias en la Fiscalía General de Chihuahua, dos por quebrar vidrios y otra por amenazas.
Los vecinos le llaman “La Guajolota del Mal” y sus intenciones siempre han sido nocivas desde pinchar llantas, clonar cuentas de Facebook y Whats App.
La autoridad ya investiga sobre el pasado truculento de la delincuente quien vive en la Colonia Campesina, concretamente en Orquídeas 1104, lugar donde ataca a tiempo completo debido a su desempleo y su falta de cordura.
Si usted quiere denunciarla por acoso o por clonación de tarjetas de crédito, cuentas de Facebook y Whats App lo puede hacer en la Fiscalía General de Chihuahua al 4293300.







