Cruz Pérez Cuéllar: la apuesta más rentable para Morena en Chihuahua
En política, las candidaturas no se entregan por antigüedad, por cercanía con la dirigencia o por protagonismo mediático. Se ganan cuando un perfil ofrece mayores posibilidades de triunfo. Bajo ese criterio, Morena tiene frente a sí una decisión estratégica: si quiere competir seriamente por la gubernatura de Chihuahua en 2027, difícilmente encontrará un aspirante con mejores condiciones que Cruz Pérez Cuéllar.
La razón es simple: las elecciones se ganan con votos, no con discursos.
Ciudad Juárez concentra el mayor padrón electoral del estado y, desde ahí, Pérez Cuéllar ha construido el liderazgo político más sólido que hoy tiene Morena en Chihuahua. No es casualidad que su nombre aparezca de forma recurrente en cualquier conversación sobre la sucesión estatal. Su presencia trasciende la frontera y hoy es uno de los pocos políticos con reconocimiento prácticamente en toda la entidad.
Morena sabe que Chihuahua sigue siendo uno de los estados más complejos para la izquierda. Por eso necesita un candidato capaz de atraer no solo al voto tradicional del partido, sino también a ciudadanos independientes, empresarios, jóvenes y sectores populares. Pérez Cuéllar ha demostrado que puede competir en un estado históricamente adverso para Morena y construir mayorías.
Otro elemento juega a su favor: la experiencia. Ha pasado por el Congreso local, la Cámara de Diputados, el Senado y la presidencia municipal del municipio más importante del estado. Pocos aspirantes pueden presumir una trayectoria similar con responsabilidades ejecutivas y legislativas.
Pero quizá el argumento más importante sea otro: la rentabilidad electoral. Morena no puede darse el lujo de improvisar. En una elección donde la oposición buscará conservar Chihuahua, el partido necesita un perfil probado, con estructura territorial, operadores políticos y capacidad para movilizar al electorado. Pérez Cuéllar reúne esas características.
Eso no significa que esté exento de críticas. Como cualquier gobernante, su administración será evaluada por los ciudadanos y la oposición señalará sus pendientes. La seguridad, los servicios públicos y el desarrollo económico serán temas inevitables en la campaña. Sin embargo, ninguna elección se gana con candidatos perfectos; se gana con quienes generan mayor confianza para encabezar un proyecto competitivo.
La pregunta para Morena no es quién tiene más aspiraciones, sino quién tiene más posibilidades de ganar.
Si el partido privilegia la competitividad sobre los grupos internos, la respuesta parece evidente. Cruz Pérez Cuéllar llega a la antesala de 2027 con estructura, experiencia, conocimiento público y una base electoral consolidada. En una contienda donde cada voto contará, esos activos pueden marcar la diferencia entre disputar el poder o volver a quedarse en la orilla.
Al final, las candidaturas son una apuesta. Y, hoy por hoy, Cruz Pérez Cuéllar parece ser la apuesta más rentable para Morena en Chihuahua.







