Abarrotan Plaza de Armas por función estelar de lucha libre
La Plaza de Armas lució completamente abarrotada la noche de este fin de semana, durante la esperada función estelar de lucha libre que reunió a decenas de aficionados al deporte espectáculo en el corazón de Chihuahua.
Desde temprana hora, familias, jóvenes y seguidores del pancracio comenzaron a llegar al recinto para apartar un lugar y no perderse el enfrentamiento principal, el cual estuvo lleno de emoción, llaves, vuelos y momentos de gran intensidad.
En la lucha estelar, Pagano estuvo acompañado por un elenco de primer nivel: Abismo Negro Jr., Belcegor, Octavio Jr., Chikano y Boricua, quienes protagonizaron un combate que mantuvo al público al filo de la butaca.
Además, la función incluyó una semifinal de auténtico lujo, con la presencia de Pimpinela Escarlata, junto a Omega, Darkness, Aéreo, Cuervo y El Magno, en una combinación que garantizó dinamismo y lucha sin cuartel sobre el cuadrilátero.
El escenario no pudo ser mejor: justo a un costado de la Catedral, en pleno centro histórico, donde el ring se convirtió en punto de encuentro para chicos y grandes, en una auténtica fiesta popular que revive la esencia más pura de la lucha libre mexicana: espectáculo y cercanía con la gente.
Sin embargo, el evento también tuvo un matiz político con la presencia del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, quien acudió como invitado especial del luchador Pagano.
El edil juarense fue visto en la tercera fila, portando una chamarra con distintivos de Morena, en un evento que reunió a numerosas familias. De acuerdo con asistentes, la función fue dedicada en su honor, destacando su figura como un perfil “ideal para Chihuahua” y un posible impulsor del desarrollo del estado.
Durante su presencia, Pérez Cuéllar dejó entrever nuevamente sus aspiraciones políticas al reiterar que buscará la coordinación estatal de Morena con miras al proceso electoral de 2027, lo que lo coloca en la antesala de la contienda por la gubernatura.
Su aparición no pasó desapercibida, no solo por el contexto del espectáculo, sino también por el lugar elegido: la Plaza de Armas, ubicada frente a la Presidencia Municipal de Chihuahua, actualmente encabezada por Marco Bonilla.
El ambiente se mantuvo completamente familiar, con gritos de apoyo, porras y la tradicional interacción entre técnicos y rudos, elementos que hicieron vibrar el corazón de la ciudad.
Autoridades y organizadores destacaron la gran respuesta del público, señalando que este tipo de eventos buscan fomentar la convivencia y promover el deporte entre la ciudadanía.
Sin duda, la lucha libre volvió a demostrar por qué es una de las tradiciones más queridas en México, dejando una noche inolvidable para todos los asistentes.
Para algunos críticos, el acto fue interpretado como una estrategia de posicionamiento político en territorio adverso, mientras que otros lo calificaron como un evento fuera de lugar, al considerar que se trató de “un espectáculo político disfrazado de entretenimiento”.
En medio del ring, las luces y la euforia del público, el mensaje político pareció claro: la carrera rumbo a 2027 ya comenzó.











