Controversial …
La enfermedad del poder sin patria
Por: Raúl Sabido.
“La enfermedad del poder sin patria es el poder que se ejerce sin sentido de nación, sin principios, sin compromiso con la soberanía y con su gente”
Juan Pablo Duarte (Foto) fue un político, militar y pensador dominicano, considerado uno de los Padres de la Patria de la República Dominicana. Nació en Santo Domingo en 1813 y murió en Caracas en 1876. “Vivir sin patria es lo mismo que vivir sin honor”, refleja su visión profundamente nacionalista y su convicción de que la dignidad personal está inseparablemente ligada a la libertad y soberanía de la nación.
> La victimización como estrategia política:
En política, victimizarse suele ser el recurso más fácil, pero también el más costoso. Cuando alguien decide colocarse en el papel de víctima, borra de un plumazo el origen de los hechos que detonaron la crisis y desplaza la responsabilidad hacia otros. Eso es lo que vimos en Chihuahua, la gobernadora María Eugenia Campos culpando al gobierno federal de la situación que hoy ella enfrenta, y que ella misma creó, en un abierto intento de choque con la presidenta Claudia Sheinbaum para justificarse.
> Conveniencia vs institucionalidad:
El contraste es revelador. Campos reconoce que durante el gobierno de López Obrador buscó mantener buenas relaciones porque Chihuahua necesitaba apoyos y recursos. El presidente AMLO le correspondió. Ella misma lo admite con un cinismo que desnuda la conveniencia política y la falta de institucionalidad. Lo dijo en su discurso del sábado pasado, en el evento “Yo con Maru”. Cuando se trataba de recibir, la relación era cordial; pero cuando se trató de corresponder a sus intereses, la estrategia cambió, detonando la búsqueda de la confrontación.
> El cálculo político de la desestabilización:
El tiempo avanzó y los compromisos políticos de la gobernadora se transformaron en exigencias de reciprocidad a su grupo político. Esa reciprocidad hoy se traduce en coadyuvar a la desestabilización del gobierno de la 4T. México tiene una larga historia de distanciamientos políticos, pero rara vez hemos visto enfrentamientos tan abiertos que apuesten al rompimiento de la institucionalidad. Basta observar la lista de invitados a su “concentración”: Fox, Calderón, Romero, Cortés, etc. Ninguno representa frescura política, todos son figuras relegadas por la transformación del país y que para ellos la gobernadora podría significar la excusa perfecta para detonar la inestabilidad, son tan miserables que no se tocarán el compañerismo si es necesario por el bien de sus intereses.
> Acciones que rompen:
La inmadurez política de la gobernadora no les preocupa, al contrario, la utilizan. Ellos nada tienen que perder. Pero Chihuahua sí. Porque detrás de los discursos que restan, hay acciones que rompen. Y esas acciones no son menores: desde la presencia de actores externos como la CIA en territorio chihuahuense, hasta la imposición de la plataforma “Centinela”, diseñada bajo la influencia del gobernador texano Greg Abbott. No es casualidad, ni eventualidad. Es parte de un entramado que busca fracturar la institucionalidad mexicana desde lo local.
> La ciudadanía frente a la ruptura:
La pregunta de fondo es si la ciudadanía está dispuesta a normalizar este tipo de rupturas. Porque los discursos pueden sonar estridentes, pero las acciones tienen consecuencias reales: erosionan la confianza, debilitan la gobernabilidad y abren la puerta a intereses ajenos. En ese sentido, lo que ocurre en Chihuahua no es un episodio aislado, sino un síntoma de una estrategia más amplia, y se debe entender que no es una fantasía, es una realidad que ya comenzó a caminar.
> Los panistas y la estrategia del enfrentamiento:
De la tolerancia a la confrontación.
Han estado acostumbrados los panistas a que sus campañas de debilitamiento de la 4T transcurrieran sin mayores consecuencias. El gobierno federal, por prudencia, tolerancia o institucionalidad, evitaba responder con dureza, Morena era tibia. Pero cuando aparece el nubarrón de la injerencia y la desestabilización, probado con la actividad de agentes de la CIA en Chihuahua y en otros estados gobernados por el PAN, las cosas cambian.
> El error de cálculo político:
Es entonces cuando buscan el enfrentamiento directo y frontal contra la presidenta Claudia Sheinbaum. El priismo conoce muy bien las consecuencias de ese tipo de choques, porque las ha vivido en carne propia. El PAN, en cambio, parece no entender que la institucionalidad no es un juego de conveniencia, y que apostar a la confrontación abierta con el gobierno federal es un error muy grave de cálculo político, y más contra la presidenta con mayor aceptación ciudadana.
> El límite de la tolerancia:
Si creen que habrá pasividad, se equivocan. Hoy no representan una fuerza política capaz de provocar escozor real a la 4T, que ya los ha tolerado bastante. La diferencia es que ahora la tolerancia tiene límites, y los discursos de victimización no alcanzan para ocultar las acciones que buscan romper la institucionalidad.
> Historia breve de las acciones entreguistas:
Los vende patrias.
La historia de México está marcada por episodios en los que las élites políticas han cedido soberanía a intereses externos. Desde el Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, hasta las concesiones petroleras del Porfiriato, los ejemplos abundan.
En el siglo XX, el entreguismo se disfrazó de modernización: la apertura indiscriminada de mercados en los años ochenta y noventa debilitó la industria nacional y subordinó la economía mexicana al capital internacional. Más recientemente, la reforma energética de 2013 volvió a abrir la puerta a corporaciones extranjeras en sectores estratégicos, pero, a los mexicanos nos dijeron que nuestra “gallina de los huevos de oro” había muerto, pero, siguieron entregando y endeudando a PEMEX.
Cada entrega ha tenido un costo: pérdida de territorio, debilitamiento económico, erosión de la institucionalidad, entrega de riquezas nacionales y nuevos millonarios. Y si algo enseña la historia es que cada concesión abre una herida que tarda generaciones en sanar. Los entreguistas nunca han salido airosos: unos fusilados, otros desterrados, los más recientes humillados y relegados de la vida política y esos son los que ya nada tienen que perder.
> Principios fundacionales del PAN vs la realidad:
La ausencia de la esencia.
El Partido Acción Nacional nació con principios claros: la centralidad de la persona, la libertad responsable, la solidaridad y la defensa de la institucionalidad democrática. Sin embargo, en el presente, esa esencia parece ausente. Los discursos de confrontación y las acciones de desestabilización, y afines al entreguismo, contradicen el humanismo político que les dio identidad. Lo que alguna vez fue bandera de respeto a la dignidad humana y al Estado de Derecho, hoy se diluye en prácticas entreguistas y cálculos de poder inmediato.
> Están más que exhibidos:
El cáncer del PAN, que ya parece estar en fase terminal, no es otro que el arribismo y la doctrina del entreguismo que profesan. En su lógica, nada resulta más importante que la acumulación de riqueza personal, incluso por encima de los principios que alguna vez le dieron identidad al partido. Ese arribismo ha corroído sus estructuras internas, sustituyendo la vocación democrática por la ambición individual, y el entreguismo ha convertido su acción política en una intencionalidad de cesión de soberanía y de intereses nacionales a favor de poderes externos.







