Controversial …
Anti-Soberanía al desnudo
Primero Chihuahua y despues venganza: Sinaloa.
Por: Raúl Sabido.
“Los traidores y vende patrias no son simples actores secundarios en el escenario nacional, son los verdugos disfrazados de políticos, los mercaderes de la dignidad que ofrecen la soberanía como mercancía barata en el mercado del poder. Su traición no es ingenua ni accidental, es cálculo frío y perverso, anti-soberano y entreguista”
> Antecedente:
En Chihuahua , el hallazgo accidental de agentes desestabilizadores de la CIA dejó al descubierto un plan de intervención rumbo a las elecciones de 2027. La evidencia apuntaba a una estrategia de golpe de Estado, lo que generó presión sobre la presidenta Sheinbaum para esclarecer el caso. Como respuesta y maniobra de encubrimiento, surge el episodio en Sinaloa : una consecuencia directa de Chihuahua, diseñado para equilibrar tensiones y desviar la atención. Ambos sucesos están concatenados y revelan un pronóstico claro: la desestabilización no es casualidad, sino una intencionalidad calculada.
> La soberanía como columna vertebral:
La soberanía no es un concepto abstracto ni un adorno discursivo, es la columna vertebral de la dignidad de una nación libre, autónoma y soberana. La soberanía es el derecho irrenunciable de decidir sobre el destino, de proteger sus recursos, de marcar su rumbo sin tutelas externas. Cuando se desprecia la soberanía, lo que realmente se busca es abrir la puerta a intereses ajenos, entregar la patria como moneda de cambio para obtener poder inmediato, ese poder que les es imposible obtener en las urnas. Creen los traidores, y lo promueven, en la tutela externa y, además, desprecian la capacidad de la ciudadanía mexicana para decidir su futuro abierta y continuamente, sin pudor ni recato ofenden y denostan al ciudadano que los rechaza y que son la gran mayoría de mexicanos.
> El cálculo de los vende patrias:
Los traidores y vende patrias que minimizan la soberanía no lo hacen por ignorancia, sino por cálculo. Al renunciar a defender la soberanía nacional pretenden ser instalados en el poder por fuerzas externas, aunque eso signifique hipotecar el futuro de su nación. La soberanía, la democracia y, por supuesto las urnas les incomodan porque les exige estrategia, trabajo, responsabilidad y proyecto de nación y que, además, los obliga a pensar en generaciones y no en coyunturas. La soberanía les estorba.
> El escudo de la nación:
La soberanía es como un escudo que nos protege cuando la ejercemos, veamos, la Identidad nacional protege la cultura, la historia y la memoria colectiva, la autodeterminación garantiza que las decisiones se tomen en casa, no en despachos de corporaciones o de poder extranjeros, la riqueza nacional nos asegura que lo que pertenece a la nación no se convierta en botín de corporaciones o potencias extranjeras, la legitimidad política nos otorga poder real, ni prestado, ni impuesto, ni condicionado, consolida la autonomía, la democracia.
Quien desprecia la soberanía busca un poder vacío, sostenido por hilos ajenos, incapaz de construir nación. En cambio, defenderla es defender la posibilidad de existir con dignidad, de mirar al futuro sin cadenas.
> Las dimensiones de la soberanía:
La soberanía es un tejido vivo que se manifiesta en cada dimensión de la vida nacional, la soberanía económica nos da el poder de decidir de cómo se distribuye y utiliza lo propio, sin depender del reparto de las “migajas” que nos quieran dar las potencias o corporaciones extranjeras, la soberanía cultural que nos ayuda a defender la identidad, la lengua y la memoria histórica frente a modelos ajenos, la soberanía política que construye instituciones legítimas que respondan a los ciudadanos y no a intereses externos.
En conjunto, estas soberanías son el escudo que protege la nación. Despreciarlas es abrir la puerta a la colonización moderna, disfrazada muchas veces de acuerdos, tratados o promesas de desarrollo.
> México como piñata electoral:
México ha sido convertido en un recurso electoral dentro de la narrativa de Donald Trump, usado como piñata política cada vez que necesita agitar las emociones en Estados Unidos. Su estrategia es perversa porque reduce a México a un símbolo de amenaza, un enemigo imaginario que sirve para movilizar votos a través del miedo y el resentimiento.
> La narrativa Trump electoral es en extremo venenosa porque:
Cuando exclama que México es una amenaza se le utiliza como origen de los problemas de Estados Unidos para agitar el voto duro. Cuando toma a México como piñata le sirve, en cada golpe retórico dado, estaría buscando mostrar fuerza, aunque en realidad se sabe débil, nunca ha sido culpable de nada, los culpables son otros, pero, tiene 35 sentencias judiciales en su propio país. Cuando utiliza a México como cortina de humo lo usa para ocultar derrotas, ya sean internacionales o de rechazo interno. Cuando chantajea a México lo usa como moneda electoral porque lo reduce a herramienta para ganar votos en estados clave y obtener beneficios, crea y manipula las percepciones.
> El intervencionismo disfrazado:
El intervencionismo descarado que se ha manifestado en el caso Chihuahua donde intervino la CIA con agentes encubiertos supuestamente en combate al narcoterrorismo, actividad que está en investigación por la FGR, y ahora en Sinaloa , con señalamientos hacia autoridades locales, representantes, funcionarios y ex funcionarios, no es casualidad, la CIA no es de casualidades , y forma parte de una estrategia calculada para desestabilizar y sembrar la idea de un país débil y manipulable, todo como parte de una estrategia desestabilizadora que encabeza el PAN y que recibieron apoyo, en estos casos, de las agencias estadounidenses principalmente CIA, DEA etc.
> La respuesta de México:
Frente a ello, la presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido con prudencia, paciencia y cordura, consciente de lo que representa Estados Unidos en el mundo y en nuestra relación de vecindad y macroeconomía. Esa serenidad no es pasividad: es estrategia. Es la defensa de la soberanía con inteligencia, sin caer en provocaciones, sin permitir que México sea arrastrado al espectáculo electoral ajeno y no permitir que la mentira política avance.
> La dignidad no se negocia:
La soberanía nacional es el escudo de la nación, y quienes la desprecian, dentro o fuera, buscan instalarse en el poder a cambio de hipotecar el futuro, utilizando las riquezas del subsuelo como moneda de cambio: “me das el poder y te doy la riqueza nacional”.
> Datos curiosos, de las cosas de la vida:
Como dato final, resulta imprescindible señalar que el mismo juez que bloqueó y ocultó los archivos del caso Epstein es quien dictó la solicitud de extradición contra los funcionarios de Sinaloa. No sólo eso, también fue el mismo que justificó jurídicamente el secuestro de Maduro el presidente de Venezuela. Esta coincidencia no es casual, sino parte de un entramado que evidencia la intencionalidad de las maniobras desestabilizadoras y el uso selectivo de la justicia como herramienta política.
Recordemos que Trump indultó a un narcoterrorista hondureño, Juan Orlando Hernández Alvarado, que había sido sentenciado a 45 años de prisión. Se le acusó de recibir sobornos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán y de facilitar el envío de más de 400 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos.
Coincidentemente su hermano, Juan Antonio “Tony” Hernández Alvarado, ya había sido condenado a cadena perpetua en 2021 por delitos similares de narcotráfico.
La justicia a modo y al servicio de la política de Trump pone en tela de juicio sobre la verdad de las acusaciones a los funcionarios de Sinaloa.
¿Usted les cree?







