Consultas simuladas y sin transparencia: el rol de Hugo Aguilar en el Tren Maya
¿Quién es Hugo Aguilar Ortiz? El virtual presidente de la SCJN más votado en las elecciones Poder Judicial 2025
Organizaciones denuncian que las comunidades indígenas no fueron escuchadas durante la planeación del megaproyecto. El ahora virtual presidente de la SCJN fue el funcionario encargado de encabezar el proceso.
Por eduardo aredondo
Ciudad de México.– Hugo Aguilar Ortiz, quien se perfila para presidir la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), fue uno de los rostros visibles del gobierno federal durante el cuestionado proceso de “consulta indígena” para la construcción del Tren Maya, una de las obras prioritarias del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Como coordinador general de Derechos Indígenas del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Aguilar Ortiz encabezó las jornadas informativas y consultivas en diversas comunidades del sureste mexicano. En diciembre de 2019, por ejemplo, participó en sesiones en Xpujil, Campeche, donde aseguró que el gobierno buscaba tomar decisiones “con el pueblo” y hacer las cosas “de manera distinta”.
Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y expertos en derechos indígenas han sostenido que dicho proceso fue, en realidad, una simulación. Denuncian que las comunidades no recibieron información completa, comprensible ni culturalmente adecuada sobre los impactos del proyecto, y que los estudios ambientales nunca fueron presentados ni debatidos públicamente antes de iniciar las obras.
“La consulta del Tren Maya no fue libre, previa, ni informada. Fue una imposición disfrazada de diálogo”, señaló un informe de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) en 2020.
Diversos colectivos también acusan que el INPI, bajo la coordinación de Aguilar Ortiz, actuó como brazo legitimador de decisiones previamente tomadas por el gobierno federal, sin respetar los estándares internacionales de participación indígena. Documentos filtrados por activistas muestran que el cronograma de las consultas fue apresurado y que los acuerdos con las comunidades fueron ambiguos y sin respaldo legal vinculante.
A pesar de estas denuncias, el proyecto avanzó y Hugo Aguilar continuó escalando en la administración pública. Hoy, su historial resurge en medio del debate sobre su idoneidad para encabezar el máximo tribunal del país.
Críticos advierten que su papel en el Tren Maya pone en duda su compromiso con los derechos colectivos, el medio ambiente y el respeto a los procesos legales, tres temas clave para quien aspira a dirigir al Poder Judicial.







