Así se preparan los integrantes originales de Menudo para su regreso en Los Ángeles
La apuesta es arriesgada. Aunque las últimas tres décadas han sido testigos de diversas reuniones de Menudo, protagonizadas por cantantes que formaron parte de la legendaria agrupación en algún momento, la gira por el aniversario 50 que se inicia este sábado en el YouTube de Los Ángeles busca ofrecer algo distinto.
Y es que, en este caso, el breve recorrido, que incluye seis fechas y que concluirá en el Coca Cola Music Hall de San Juan, Puerto Rico, pone al frente a representantes de cuatro generaciones de la misma ‘boy band’, más específicamente, a René Farrait (1979–1982), Roy Rosselló (1983–1986), Raymond Acevedo (1985–1988), Sergio Blass (1986–1990), Ralphy Rodríguez (1987), Rubén Gómez (1987–1990) y Robert Avellanet (1988–1991).
Como es bien sabido, no todas las experiencias personales que se dieron en el seno de la banda fueron positivas en términos extramusicales; pero el mismo Rosselló recuerda con orgullo, por ejemplo, que formó parte de la generación que grabó el primer álbum completo en inglés, “Reaching Out”, en el que se incluía el tema “Like a Cannonball”, que formó parte de la banda sonora de la comedia de acción “Cannonball Run II”, protagonizada por Burt Reynolds, Dean Martin y Sammy Davis Jr.
Voces que se unen
“También hicimos ‘Hold Me’, y grabamos el vídeo en Los Ángeles con Kenny Ortega, el productor y coreógrafo de Michael Jackson”, nos dijo el ahora pastor religioso a través de una conexión virtual en la que participó también Farrait.
Roselló y Farrait no estuvieron juntos en el grupo durante sus años formativos y, hasta el momento, no se habían encontrado tampoco en ninguna de las giras de reunión, pero es evidente que se llevan bien, lo que nos llevó a preguntarles si se conocen desde hace tiempo.
“Compartíamos tras bastidores, porque los dos vivíamos en Puerto Rico en ese momento”, dijo Farrait. “Éramos de generaciones diferentes, pero íbamos a la playa, por ejemplo. La pasabamos super bien en el bote que tenía Roy, al lado de sus hermanos”.
En todo caso, es importante que, luego de tantos años, ellos mismos puedan presentarse ahora bajo el nombre de Menudo, sin mayores agregados o modificaciones, como sucedió en las reuniones del pasado.
“Es una responsabilidad bien grande, porque la gente espera lo mejor, algo que le llegue a los corazones”, retomó Farrait. “Realmente, todo esto es por nostalgia, y eso es impagable”.
Los preparativos
El mismo vocalista recuerda que la idea para llevar a cabo la gira surgió del empresario Paul Tarnopol, quien tiene actualmente los derechos de la marca. “Él se acercó individualmente a cada uno de nosotros, y este grupo fue el que se dio”, afirmó, antes de referirse a los ausentes. “También se habló con otros que no pudieron por las razones que sean, pero los que sí pudimos estamos aquí”
En comparación a Rosselló, él mismo ha estado mucho más activo en el plano musical, y llegó incluso a grabar un tema nuevo con El Reencuentro, la reunión de Menudo que se dio entre 1998 y el 2015. Pero eso no quiere decir que retomar estas canciones a estas alturas de su vida sea pan comido.
“Es difícil; no es lo mismo tener 30 que 50 y largo”, afirmó. “Voy a cumplir 59, pero me siento bien, aunque obviamente me pesa. Lo estamos haciendo con mucha energía y con mucho amor, y como es algo que hemos hecho desde niños, es como correr nuevamente bicicleta cuando has dejado de hacerlo”.
Para Rosselló, el proceso ha sido más complicado, pero asegura que le está poniendo todas las ganas. “Te confieso que ha sido más difícil para mí que para muchos de ellos, porque yo estaba fuera de forma”, describió. “Ya he bajado 43 libras, y siempre estuve positivo en los ensayos, aunque en los primeros tuve dudas, sobre todo en lo que respecta a los bailes”.
“Sin embargo, a partir de ahí, todo fue pasando naturalmente, y el Roycito de aquella época empezó a ponerme las cositas en la mente, con los pasitos, las viradas y las curvitas”, agregó.
Juntos, pero no revueltos
Aunque tener en una misma alineación a cantantes que hicieron lo suyo en diferentes momentos de la banda puede llevar a pensar que cada uno de ellos tuvo que aprender coreografías ajenas a su respectiva etapa, Rossselló precisó que el concierto se divide por épocas y que no todos aparecen siempre en escena.
“Por ejemplo, cuando le toca a los [más] muchachos, yo no estoy encima de la tarima”, dijo. “Salimos y entramos; es como un musical, porque no estamos todos al mismo tiempo”. “A veces sí”, lo corrigió su compañero. “Varía bastante, pero hay mínimo cinco”.
En entrevistas anteriores, el ahora septeto no ha querido revelar cuál será el repertorio que interpretará, con la finalidad de que este sea una sorpresa. Pero es de esperar que Rosselló se encargue de las canciones en inglés que le tocaron y que Farrait no deje de interpretar “Súbete a mi moto”, donde asumía la voz principal. “Yo no tengo la culpa de eso”, nos respondió cuando le preguntamos por la posibilidad, suponemos que a manera de broma.
En vista de la brevedad del tour actual, era razonable indagar si nuestros entrevistados tienen planes compartidos para el futuro inmediato. “Si Dios quiere, arrancaremos a principios del próximo año una gira por Latinoamérica”, adelantó Farrait. “No está todavía definido, pero ya queremos anunciarlo”.

Una foto de archivo del grupo; de izquierda a derecha: Robby Rosa, Ray Reyes, Roy Roselló, Charlie Massó y Ricky Meléndez, durante una recepción en su honor en Nueva York, el 10 de febrero de 1984. (Richard Drew / Ap Photo)
Cerrando heridas
Por el momento, alistan las maletas para llegar al Sur de California y empezar aquí un recorrido que, pese a toda la experiencia que han acumulado, tiene que ponerlos nerviosos.
“A veces me siento un poco ansioso de que todo salga bien”, explicó Rosselló. “El público es lo más importante para nosotros, pero pensamos también en la música, en las canciones, en las coreografías. En que no salga un micrófono volando para arriba en medio del show”.
Este reencuentro tiene un significado muy importante para cada uno de ellos, y lo tiene también de manera colectiva, porque busca colocar nuevamente a Menudo en esos ámbitos musicales de felicidad e inocencia que se vieron desdibujados en los últimos tiempos ante las serias denuncias de abuso que se hicieron en contra del empresario fundador Edgardo Díaz (quien, por supuesto, no participa de modo alguno en las actividades actuales) y el entonces ejecutivo de RCA Records José Menendez (quien fue asesinado por sus propios hijos en 1989).
Estas circunstancias son de dominio completamente público, debido sobre todo a la difusión de la aclamada serie documental “Menendez + Menudo: Boys Betrayed” (2023), que se puede ver todavía en Peacock.
Por el lado de los ex integrantes, y por razones que no detallaremos aquí, el principal afectado en esos casos fue Rosselló, quien participó ampliamente en la citada serie de manera intencionada; aunque ni él ni Farrait nos brindaron esta entrevista con la finalidad de ahondar en una situación extremadamente delicada que sería motivo de otra nota, parecía razonable sobrevalorar el asunto para saber si reclamar estas canciones le está sirviendo de algún modo como terapia al primero.
“Más allá de la música, para mí, esto es una cuestión de sanación, como parte de un proceso que me costó mucho tiempo entender”, nos dijo el misionero. “Pero Dios está en control de todo, y yo creo muchísimo en ese lado espiritual”.
“Yo sé que todo tiene un propósito de Dios, y Dios está en el medio de todo eso”, añadió. “Estoy seguro de que todo va a salir bien, porque la energía es completamente positiva; todos están apoyándome y yo los estoy apoyando. Estamos unidos para que esto sea un éxito, y creo que es en eso en lo que hay que pensar en estos momentos”.
Sea como sea, los dos cantantes se sienten particularmente motivados por lo que han venido haciendo muchos de sus seguidores incondicionales, que han empezado a reunirse en diversos puntos del planeta para participar en bailes con música de Menudo que se han vuelto virales.
“Los clubs de fans se están juntando; hemos visto ya a los de México, que se encuentran en plazas y se ponen a bailar”, concluyó Rosselló. “Es un movimiento que se está propagando, y esa es una bendición de Dios”.
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Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.







