Paloma Anaya
Hubo en momento en la vida de Alejandro Sanz que tuvo que parar, el cantante atravesaba una grave crisis de salud mental que lo llevó a confesar públicamente que no estaba bien, se sentía “triste y cansado” y a veces “no quería ni estar”. Han pasado tres años de aquel episodio de 2023, pero supo extraer de todo aquello una valiosa lección y en su última entrevista con Jordi Évole ha revelado un consejo que a él le ha servido de mucho para ponerse a sí mismo en primer lugar.
En una conversación con el presentador mientras discurren por las calles de Nueva York, el artista de Corazón partío se sincera y revela sobre un instante de verdadera soledad en el camerino. “Una de las cosas que peor me puso en mi vida fue sentirme muy solo en las giras”, señala. “Terminar del escenario con la adrenalina arriba y meterte en un cuarto diciendo ‘y ahora qué'”. Era parte de su rutina, algo que lo veía común pero hasta que supo decir no: “Por eso yo antes me quedaba en los camerinos hasta que se iba el último borracho, ¿sabes? Eso ya tampoco lo hago”. Y supo aprender de esa situación, darse prioridad a sí mismo y saber decir no: “Si no quiero ver a nadie, digo ‘no quiero ver a nadie’, y no pasa nada. No hagan nada en la vida que no quieran hacer”, aconseja con rotundidad.
Se cumplen 35 años de uno de sus grandes éxitos Viviendo deprisa, que supuso el lanzamiento de su carrera en el pop español. Entonces recuerda la lección o enseñanza que le dio su padre sobre le ha acompañado a lo largo de su carrera y que es uno de las cosas de mayor valor hasta la fecha. En realidad no fue un regalo, “mi padre hizo una cosa que estaba muy bien hecho, y es que me hizo pagar mi guitarra con mi sueldo“. Y añade: “No era una gran guitarra, pero hoy es la mejor guitarra del mundo”. “¿Por qué?”, le pregunta Évole, a lo que Sanz responde con emoción: “Con esa guitarra he escrito ‘Mi soledad y yo’, ‘Corazón partío’, ‘Y si fuera ella’, ‘La fuerza del corazón’… esa guitarra ha escrito todo eso”.
Durante la conversación el presentador le lanza la pregunta: ¿Por qué hemos hecho esta entrevista? Porque nos apetecía, responde el autor de Amiga mía mientras recorren las calles y se ven algunos de los rincones más emblemáticos de la ciudad que nunca duerme. Alejandro Sanz atraviesa una etapa inmejorable a nivel profesional y sentimental. Alejandro Sanz asegura que la gira estadounidense ¿Y Ahora Qué? World Tour está siendo de lo más productiva y muy especial. El cantautor español brilló en el Barclays Center de Brooklyn con una invitada de honor en la grada, su novia, Stephanie Cayo.
Aunque su relación se confirmó en marzo de este año, la pareja ya no esconde su relación y no dudan en demostrar sus sentimientos, como lo hicieron sobre el escenario bailando juntos y compartiendo un apasionado beso que dejó a todos sus seguidores atónitos que presenciaron esa muestra de amor. La euforia del público fue absoluta ante esta muestra pública de afecto, que selló una noche inolvidable de su gira. Sanz, visiblemente enamorado y feliz, ha multiplicado gestos románticos en las redes sociales, como el día del cumpleaños de la actriz peruana, a quien felicitó con la frase “brillas como nadie. Que la magia te acompañe siempre”, mostrando que su relación avanza con paso firme mientras cortaban juntos la tarta en una celebración íntima en Miami.







