ERNESTINA EVIA DEL PUERTO: LA SOPRANO CHIHUAHUENSE QUE CONQUISTÓ ESCENARIOS A LOS 25 AÑOS
A 99 años de su nacimiento, Chihuahua recuerda a una de sus grandes voces, cuya prometedora carrera terminó de manera trágica a los 25 años
Chihuahua, Chih.— Este 10 de septiembre, Chihuahua recuerda a una de sus grandes figuras del canto: Ernestina Evia del Puerto, soprano chihuahuense que, pese a su corta vida, logró convertirse en una reconocida intérprete y compartir escenario con algunas de las grandes orquestas y músicos de México.
De acuerdo con el historiador chihuahuense Benjamín Tena Antillón, en su obra Personajes Chihuahuenses, Ernestina Evia del Puerto nació el 10 de septiembre de 1927, en la esquina de las calles Cuarta y Gómez Farías, en pleno Centro de la ciudad de Chihuahua.
Desde muy joven mostró una marcada inclinación por el bel canto, pasión que terminó convirtiéndose en el eje de su vida.
Una joven destinada a la música
Sus padres la inscribieron en el Colegio del Verbo Encarnado, posteriormente Instituto América. Sin embargo, su talento y vocación musical la llevaron a concentrarse en el estudio del piano y el canto.
Su evolución fue tan notable que el Gobierno del Estado de Chihuahua le otorgó una beca para continuar su preparación en la Ciudad de México, donde comenzó a abrirse paso en el exigente mundo de la música clásica.
El salto a los grandes escenarios
En 1950, durante las celebraciones por el segundo centenario del nacimiento de Johann Sebastian Bach, Ernestina tuvo su primera actuación profesional de relevancia.
Participó en dos cantatas de Bach acompañada por la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección del reconocido compositor y director mexicano José Pablo Moncayo.
Aquella presentación marcaría el comienzo de una intensa etapa profesional.
Conciertos, giras y presentaciones por diferentes ciudades de la República Mexicana comenzaron a formar parte de su trayectoria, sin olvidar a su natal Chihuahua, donde también recibió el reconocimiento de músicos y público.
Su talento llegó incluso a ser comparado con el de una de las grandes voces mexicanas de la historia: Ángela Peralta.
Según el relato histórico recuperado por Israel González, una publicación especializada de Italia habría colocado a Ernestina Evia junto a Peralta, considerándola una digna sucesora de la célebre soprano mexicana.
Una carrera que terminó demasiado pronto
Para 1952, la joven cantante se encontraba preparando el papel principal de una ópera que sería presentada en el Palacio de Bellas Artes el 15 de septiembre.
Después tenía previsto viajar a Italia para perfeccionar sus estudios de canto, lo que representaba un nuevo paso en una carrera que parecía destinada a alcanzar escenarios internacionales.
Pero el destino tenía otros planes.
Durante una presentación especial en Acapulco, Ernestina comenzó a sentirse mal al iniciar su segunda participación. La joven soprano perdió las fuerzas y se desmayó.
Fue trasladada de inmediato a la Ciudad de México. De acuerdo con el relato histórico, los médicos diagnosticaron una enfermedad que terminó con su vida, identificada por algunas fuentes como leucemia.
El desenlace ocurrió el 10 de septiembre de 1952, precisamente el día en que cumplía 25 años.
Chihuahua no olvidó a su diva
Ernestina Evia del Puerto fue sepultada en el Panteón Jardín de la Ciudad de México.
En su lápida quedó plasmado el reconocimiento del estado que la vio nacer. Por instrucciones del entonces gobernador Óscar Soto Máynez, se grabó una dedicatoria en memoria de la joven cantante.
Su legado también permanece en otros lugares. En la Ciudad de México existe una calle que lleva su nombre y en Ciudad Juárez un centro educativo infantil honra igualmente la memoria de la soprano chihuahuense.
Durante su trayectoria tuvo la oportunidad de ser acompañada por importantes agrupaciones y maestros de la música. En Chihuahua compartió interpretaciones con músicos como Ernesto Talavera, Maguregui, Jesús Martínez G. y Leonel Corral, entre otros.
Una voz que el tiempo no logró borrar
Ernestina Evia del Puerto vivió apenas 25 años, pero en ese breve recorrido logró dejar una huella en la música mexicana.
Su historia es también la de una joven chihuahuense que recibió apoyo para desarrollar su talento, llegó a los grandes escenarios nacionales y tenía frente a sí la posibilidad de construir una carrera internacional.
Este 10 de septiembre, al cumplirse 99 años de su nacimiento y recordarse también el aniversario de su fallecimiento, Chihuahua vuelve la mirada hacia aquella joven soprano que partió demasiado pronto.
Ernestina Evia del Puerto murió hace 74 años, pero su nombre permanece en la memoria de Chihuahua.
Una voz que se apagó demasiado pronto, pero que la historia se ha encargado de mantener viva.
Por Israel González
Programa Opinión Pública







