La columna
POR CARLOS JARAMILLO VELA
· Chihuahua y los agentes de la CIA: una controversia a la que dieron vida dos muertes.
Un aparente distanciamiento entre el Gobierno de Chihuahua y el Gobierno Federal ha surgido tras la muerte de dos agentes de la CIA, ocurrida después de haber concluido el operativo mediante el cual corporaciones de seguridad del Estado de Chihuahua, la Guardia Nacional y el Ejército desmantelaron un narcolaboratorio de grandes dimensiones, ubicado en una intrincada zona serrana de Chihuahua, en el municipio de Morelos, cerca de la colindancia con los estados de Sinaloa y Durango.
Los agentes estadounidenses, así como el Director de Investigaciones de la Agencia Estatal de Investigaciones del Estado de Chihuahua y un agente de seguridad, fallecieron al caer a un profundo barranco la camioneta en la que se trasladaban dirigiéndose hacia la ciudad de Chihuahua, al transitar por un sinuoso camino en lo más accidentado de la Sierra Tarahumara, después del aseguramiento del enorme laboratorio para producción de drogas sintéticas, descubierto en una zona boscosa de difícil acceso.
Quizá de no haber ocurrido el accidente que cobró la vida de los dos elementos del gobierno estadounidense, jamás habría trascendido su participación en el operativo referido, sin embargo, la desgracia trajo consigo un desencuentro político. No se sabe si la presidenta Claudia Sheinbaum tenía conocimiento de la presencia de los agentes de la CIA; ella ha dicho que no estaba enterada, sin embargo, fiel a su narrativa “nacionalista y soberana”, ha manifestado aparente malestar por el ingreso de los estadounidenses a territorio nacional y su supuesta participación en el citado operativo. Esto ha despertado la ambición de lucro político por parte de Morena, contra la gobernadora de Chihuahua, maestra María Eugenia Campos Galván, a quien algunos senadores morenistas pretenden llamarla a comparecer ante el Senado.
Lo que subyace en el asunto es la supuesta violación a la soberanía de México, argumento discursivo central de la postura mantenida por Claudia Sheinbaum frente la colaboración que reiteradamente le ha ofrecido el gobierno a Estados Unidos, para el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada. El populismo, ante todo y a pesar de lo razonable que resulta la propuesta norteamericana. La presidenta ha sostenido su rechazo a la incursión y participación de agentes norteamericanos. Es obvio que el gobierno mexicano es el único facultado para otorgar un permiso de esta índole, pero la administración de Sheinbaum, igual que la de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, ha puesto trabas a la colaboración que los estadounidenses les han ofrecido para combatir a los cárteles delincuenciales. Por ello, la supuesta participación de la CIA en el operativo de la Sierra de Chihuahua, “sin conocimiento” del Gobierno Federal, ha generado una “reacción de incomodidad” en Palacio Nacional.
Además, los diarios estadounidenses The Washington Post y The New York Times publicaron notas que confirman la supuesta participación de los agentes de la CIA en el operativo de la Sierra de Chihuahua, sin que dicha corporación norteamericana ni el gobierno estadounidense lo desmientan.
Ante la tensa situación, la gobernadora Maru Campos tuvo un acercamiento con el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, Omar García Harfuch, para ofrecerle una explicación de lo sucedido. Además gobernadora Campos también expresó en forma pública su determinación para continuar trabajando en coordinación con la administración de la presidenta Sheinbaum. El desenlace del opertivo de Chihuahua demuestra como la fatalidad, en ocasiones, trae consigo consecuencias políticas que trascendieron a la pérdida de vidas humanas. ¿Es verdad que la presidenta de México ignoraba la presencia de agentes extranjeros?
carloshjaramillovela@yahoo.com
Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.







