TRUENA ALEJANDRO JIMÉNEZ Y ABANDONA EL PAN
Por Eduardo Arredondo
En Ciudad Juárez tronó la relación entre el regidor Alejandro Jiménez y el Partido Acción Nacional.
El capítulo terminó este lunes 21 de septiembre con la renuncia del edil al partido, después de semanas de tensión interna provocadas, entre otros factores, por su asistencia al informe de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Jiménez decidió cortar por lo sano y presentó formalmente su renuncia ante el Comité Directivo Municipal del PAN.
El regidor, quien militaba en Acción Nacional desde 2008 y era miembro activo desde 2011, aseguró que se trata de una decisión personal y agradeció lo aprendido durante su trayectoria dentro del partido.
Pero en política, las formas también dicen mucho.
Y la respuesta de la dirigencia estatal fue inmediata.
DANIELA: “NOS AHORRÓ LA EXPULSIÓN”
La presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, no se anduvo con rodeos.
Aseguró que Jiménez conocía que existían elementos y causales que, desde la perspectiva de la dirigencia, podían llevar a su expulsión.
Es decir: mientras Alejandro Jiménez habla de una decisión personal, la dirigencia panista interpreta su salida bajo otro contexto.
Ahí está precisamente el choque político.
Álvarez incluso sostuvo que la renuncia evitó continuar con el procedimiento interno que se había anunciado contra el regidor.
EL PLEITO NO TERMINA CON LA RENUNCIA
Y aquí aparece otro detalle que seguramente dará mucho de qué hablar.
Jiménez deja al PAN, pero no necesariamente deja la regiduría.
Daniela Álvarez afirmó que difícilmente el edil renunciará también al cargo que ocupa dentro del Cabildo.
La dirigente fue directa al señalar que, en su opinión, Jiménez dejará el partido, pero conservará la regiduría.
Y eso abre una nueva pregunta política:
¿A quién representará ahora Alejandro Jiménez dentro del Cabildo?
Porque una cosa es abandonar las filas de un partido y otra muy distinta es abandonar un cargo de elección o representación.
EL PAN SE QUEDA SIN REGIDOR
Con la renuncia, el PAN pierde formalmente a su único regidor en el Ayuntamiento de Ciudad Juárez.
Pero Daniela Álvarez fue todavía más lejos.
Afirmó que, desde su perspectiva, anteriormente tampoco existía una oposición real en el Cabildo, al señalar que Jiménez votaba junto con Morena.
“No existía una oposición real en el Cabildo”, sostuvo.
La frase seguramente no será olvidada fácilmente dentro del escenario político juarense.
Porque ahora el PAN tendrá que explicar cómo pretende reconstruir una oposición en una ciudad que representa uno de los principales territorios políticos de Chihuahua.
LA FRASE QUE ENCENDIÓ LA POLÉMICA
Daniela Álvarez cerró su posicionamiento con una frase de alto contenido político:
“No se puede estar con Dios y con el diablo al mismo tiempo”.
Una expresión que resume la confrontación entre la dirigencia panista y el ahora exmilitante.
Alejandro Jiménez ya tomó su decisión.
Ahora viene lo interesante:
¿Qué hará con su regiduría?
¿Seguirá como independiente?
¿Mantendrá sus posiciones políticas?
¿Buscará acercamientos con otras fuerzas?
Por lo pronto, una cosa queda clara:
En Ciudad Juárez, el PAN perdió a su regidor y Alejandro Jiménez abrió un nuevo capítulo político.
Y en política, cuando una puerta se cierra, muchas veces otra comienza a abrirse.
Eduardo Arredondo
Columna para EGO Chihuahua







