Paloma Anaya
Un día como hoy, 18 de abril del año 2006, vino al mundoSuri, la hija de Tom Cruise y Katie Holmes. Una niña que incluso antes de nacer se convirtió en una estrella de Hollywood y su primera foto, publicada en portada en la revista Vanity Fair, dio la vuelta al mundo cuando tenía seis meses. Tom Cruise, tremendamente ilusionado, explicó que eligieron el nombre “Suri” incluso antes de conocer el género del bebé, porque ambos ya presentían que iba a ser una niña. Un nombre con doble significado y lleno de simbolismo: “princesa” en hebreo y “rosa roja vibrante” en persa, ese fue el motivo de su elección.
Siete meses después de su nacimiento, la pareja sellaba su amor en una boda de ensueño en el castillo medieval Odescalchi en Bracciano, a las afueras de Roma (Italia). Una majestuosa celebración a la que acudieron como invitados David y Victoria Beckham, Will Smith y Jada Pinkett, Jennifer Lopez y Marc Anthony, John Travolta, Brooke Shields y Giorgio Armani, encargado de vestir a la novia, pero también al novio.
Al igual que Shiloh -hija de Angelina Jolie y Brad Pitt, nacida el mismo año-, Suri Cruise creció entre platós y flashes, y con apenas tres años ya posaba con una naturalidad ante las cámaras propia de una estrella de Hollywood. Era una maestra en el arte de posar con esa simpatía y encanto, y pronto se convirtió en un reclamo para los medios de todo el mundo. La hija de Tom Cruise paseaba coqueta para los paparazzi, a quienes les sonreía y saludaba cuando les veía, mientras presumía de esos vestidos y zapatos -algunos con tacón- que eran lo más comentado y codiciado de cada una de sus apariciones. Su armario, valorado en millones de dólares, era el sello de una estrella infantil o, como la llamaban entonces, una it-baby, a imagen y semejanza de su bella mamá, a quien cada vez se parece más.
Hoy esa niña morena de ojos verdes, de tez clara y mirada angelical, cumple 20 años, y no deja de sorprender ver cómo su vida ha cambiado. La pequeña, que creció entre platós de cine y flashes de paparazzi, ha dado paso a una joven universitaria alejada de los medios, interesada en las artes escénicas y la danza, y con el sueño de ser diseñadora. Nadie imaginaría, al contemplar las tiernas imágenes de Tom Cruise con su adorada Suri de pequeña, que acabarían tan distanciados. Siempre se refería a ella con una admiración absoluta. Sin embargo, ya son 14 años los que llevan completamente distanciados.
La distancia entre padre e hija comenzó con la separación de la pareja de actores, cuando la niña apenas tenía seis años. Dos años después de su ruptura en 2012 comenzaron los dimes y diretes sobre el tiempo de calidad que pasaba la estrella de Top Gun con su hija. Y las especulaciones crecieron aún más cuando el protagonista de La Momia comentó que había estado tanocupado con la grabación de Misión imposible: nación secreta, que no había podido ver a Suri. Fuentes cercanas a la joven aseguraron que no se ven desde hace casi catorce años, la última foto de ellos juntos data de agosto de 2012 -varios meses después de que se separaran sus padres-, cuando él la llevó a un parque acuático de Disney, en Florida, y desde entonces no existe testimonio gráfico alguno.
En los círculos hollywoodienses todos apuntaban a la Cienciología como la razón del distanciamiento con su hija. Se dice incluso que el motivo por el que la pareja rompió su matrimonio fue porque Katie Holmes no estaba de acuerdo en que su hija fuera educada dentro de esta doctrina religiosa, de la cual el actor era ferviente seguidor.
Desde el divorcio, Suri ha crecido en Nueva York, bajo la custodia exclusiva de su madre y al margen de la religión y el entorno de la Cienciología a la que estuvo tan ligado Cruise. El actor tiene otros dos hijos,a los que adoptó durante su matrimonio con Nicole Kidman, Isabella, de 33 años, y Connor, de 31, con los que mantiene contacto, aunque ellos guardan una relación distante con su madre, tal vez por la misma razón: una fe que Nicole tampoco profesa.
La actriz se instaló con su hija en un ático en el noyorquino barrio de Chelsea, en busca de la discreción y de una vida alejada del bullicio de Hollywood. Katie trató de darle la mejor educación y, tal y como especificaba el acuerdo de divorcio, Cruise se encargó hasta su mayoría de edad de la manutención y de los gastos médicos y de educación de su hija, que estudió en uno de los colegios más exclusivos de Nueva York. Si bien Tom asumió los gastos económicos de su hija, no influyó en absoluto en las decisiones que Suri tomó con respecto a su futuro debido a que “no está presente en la vida de la niña”. “Suri ya no conoce a su padre y no ha pasado tiempo con él en una década”, señalaban fuentes cercanas.
Suri acudía a la conocida Escuela Secundaria de Música y Artes Escénicas La Guardia de Nueva York, donde también se formaron Timothée Chalamet y Nicki Minaj. Poco después de graduarse en 2024, Holmes compartía en Town & Country su orgullo y nostalgia por la independencia de Suri: “Estoy orgullosa de mi hija. Claro que extrañaré la cercanía, pero estoy muy orgullosa de ella y soy feliz. Recuerdo tener esta edad, esta época de comienzos. Es emocionante aprender sobre uno mismo, y disfruté mucho de esa época, así que me alegra pensar en ello de esa manera”.
El día de su graduación acudió acompañada de uno de sus compañeros, Toby Cohen, un chico de su clase cuyo sueño era ser músico y con el que habría vivido su primer amor, -y también su primer desengaño amoroso-. Ambos fueron captados en actitud cariñosa paseando de la mano por Central Park días después del baile. Las fotos mostraban a los dos en actitud muy romántica y besándose. Meses después, el diario británico Daily Mail señaló que Suri y Cohen habían roto a finales de verano. “Suri creía estar enamorada y no tenía miedo de demostrárselo al mundo, por lo que la ruptura no fue fácil para ella, pero lo ha superado con la ayuda de sus amigos”, declaró una fuente a la publicación.
El hecho que fuera amigos hizo que la ruptura fuera aún más dolorosa. “Se separaron discretamente a finales del verano”, continuó la fuente. “Eran muy amigos desde hacía mucho tiempo, así que eso lo hizo especialmente difícil, pero es una joven fuerte” Según se dijo entonces, Cohen está estudiando en Boston, en el Berklee College of Music, mientras que Cruise vive en Pittsburgh, Pensilvania, donde asiste a la Universidad Carnegie Mellon, una de las veinte mejores universidades de Estados Unidos. Actualmente estudia el segundo año de carrera y reside en el campus universitario de este codiciado centro privado del estado de Pensilvania.
La estudiante regresa a Manhattan siempre que puede, tal y como hizo el pasado verano cuando la veíamos paseando con su madre por las calles de la Gran Manzana, durante sus vacaciones. La actriz de Dawson crece vive en un imponente ático en Nueva York, con más de 200 metros cuadrados y con vistas al Empire State. En Manhattan hemos visto acudir a Suri a clases de hot yoga y su madre ha presumido de lo bien que practica el esquí y de sus escapadas a las pistas de Deer Valley, en Utah, una de las estaciones más codiciadas entre los amantes de este deporte.
Desde que Suri es mayor de edad, Katie Holmes trata de involucrarla en sus proyectos profesionales. La joven participó en Alone Together, donde puso voz a la canción Blue Moon, y también en Rare Objects, películas que Holmes dirigió y estrenó en 2022 y 2023. “Espero que siempre haga algo en mis películas”, ha revelado la actriz con orgullo. La última vez que se las vio juntas en un set de rodaje fue el pasado mes de agosto en Happy Hours, la trilogía en la que Katie volvió a trabajar con el que fue su pareja en Dawson crece Joshua Jackson. Suri acudió al rodaje para ver a su madre, que llevaba en la mano el guion de su nueva película, una comedia escrita, dirigida y protagonizada por ella.
Suri, que ahora se hace llamar Suri Noelle -el segundo nombre de Katie-, en lugar de Cruise en la Universidad, parece haber encontrado su propio camino, lejos del ruido mediático que marcó sus primeros años de infancia y centrada en construir su futuro con paso firme: una carrera en las artes, un círculo de amistades leal y sobre todo, la certeza de que su madre siempre estará a su lado para protegerla, guiarla y celebrar con ella cada logro. ¡Felicidades, Suri!







