SHEINBAUM EXHIBE A MARU CAMPOS! LA GOBERNADORA HABRÍA CULPADO A JÁUREGUI POR LOS AGENTES EXTRANJEROS Y LE ATRIBUYÓ PRESUNTA CORRUPCIÓN
Por Eduardo Arredondo | EGO Chihuahua
CHIHUAHUA, CHIHUAHUA.— La confrontación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, subió de tono. La mandataria federal reveló que fue la propia gobernadora quien responsabilizó a su exfiscal César Jáuregui Moreno por la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua y quien le habló de presuntos actos de corrupción, incluida la supuesta propiedad de casinos.
Las declaraciones contradicen la versión que Campos ofreció en una entrevista con Latinus sobre la ríspida reunión que ambas sostuvieron el pasado 19 de septiembre en el aeropuerto de Ciudad Juárez.
Sheinbaum confirmó que hubo reclamos y momentos de tensión, pero aseguró que el contenido de la conversación fue distinto al que posteriormente difundió la gobernadora.
“Ella me dijo: ‘No fui yo, fue mi exfiscal’”, relató la presidenta, quien sostuvo que Campos también le aseguró que habían encontrado presuntos actos de corrupción atribuidos a Jáuregui, entre ellos que tendría casinos.
La pregunta política es inevitable: ¿Maru Campos está deslindándose de las decisiones de su propia administración y trasladando la responsabilidad a quien encabezó la Fiscalía General del Estado?
SHEINBAUM: “NADIE LA OBLIGÓ A NADA”
De acuerdo con la versión presidencial, Campos sostuvo que desconocía la entrada de los agentes extranjeros y señaló a su entonces fiscal como responsable. Sheinbaum afirmó que le respondió que, si contaba con pruebas de posibles delitos, debía presentar las denuncias correspondientes.
Incluso, según su relato, ofreció facilitar la comunicación con la Fiscalía General de la República (FGR) para que la gobernadora expusiera directamente la información que decía tener.
La presidenta aseguró que posteriormente Campos se reunió con la fiscal general de la República y que, según lo que ésta le habría comunicado, la gobernadora volvió a responsabilizar a Jáuregui por la participación de los extranjeros y mencionó nuevamente presuntos actos de corrupción.
Sheinbaum dejó en manos de la titular de la FGR la posibilidad de confirmar públicamente los detalles de esa conversación.
La mandataria federal también rechazó que su gobierno hubiera obligado a Campos a actuar contra su exfiscal.
“Nadie la obligó a nada. Ella me dijo: ‘El exfiscal fue el responsable, yo no sabía nada de la entrada de los agentes a Chihuahua. Y también encontramos actos de corrupción’”, afirmó.
EL CASO DE LOS AGENTES EXTRANJEROS: LA RESPONSABILIDAD SIGUE EN EL AIRE
El fondo del conflicto no es menor. La presunta participación de agentes estadounidenses en operaciones antidrogas en Chihuahua abrió cuestionamientos sobre quién autorizó su presencia, qué conocimiento tenían las autoridades estatales y si se cumplieron los procedimientos legales correspondientes.
Ahora, las versiones encontradas entre la gobernadora y la presidenta colocan bajo presión política a la administración estatal.
Si, como sostiene Sheinbaum, Campos responsabilizó directamente a su exfiscal, la pregunta es qué información tenía la gobernadora, cuándo la conoció y qué acciones emprendió para esclarecer los hechos.
Pero también hay otra cuestión fundamental: señalar a un exfuncionario no demuestra, por sí mismo, que la gobernadora desconociera lo ocurrido ni establece automáticamente responsabilidades penales. Eso tendrá que determinarse con documentos, testimonios y resultados de las investigaciones.
TAMBIÉN HABRÍA SEÑALADO A ARIADNA MONTIEL
Sheinbaum reveló otro punto delicado de la reunión: aseguró que Campos le planteó supuestos vínculos de Ariadna Montiel con el narcotráfico.
La presidenta dijo que respondió exigiendo pruebas y defendió la honestidad de Montiel. Según su versión, hasta ese momento no tenía conocimiento de que se hubieran presentado elementos para sustentar una acusación de esa gravedad.
El señalamiento añade otro frente a una disputa política que ya involucra la seguridad nacional, la relación entre los gobiernos federal y estatal y las posibles responsabilidades por la presencia de personal extranjero.
Como en cualquier acusación de esta naturaleza, las afirmaciones deben investigarse y no pueden darse por probadas únicamente porque una de las partes las haga públicas.
EL CHOQUE POLÍTICO CONTINÚA
La presidenta también confirmó que reclamó a Campos por expresiones en las que calificó al Gobierno Federal como “gobierno de la muerte”. Por su parte, la gobernadora cuestionó los señalamientos relacionados con posibles violaciones a la Ley de Seguridad Nacional.
Sheinbaum negó haber acusado personalmente a Campos de traición a la patria y sostuvo que sus cuestionamientos se centraron en esclarecer quién autorizó la participación de personas extranjeras sin cumplir los procedimientos legales correspondientes.
También rechazó haberle dicho que estaba deteriorando la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Según la presidenta, al concluir la reunión, Campos preguntó cómo continuaría la relación entre ambos gobiernos. La respuesta, afirmó, fue mantener la coordinación institucional en materia de seguridad, gobernación y otros asuntos de interés para Chihuahua.
Maru Campos quiso fijar su versión, pero Claudia Sheinbaum respondió con otra historia y puso sobre la mesa señalamientos que ahora exigen explicaciones.
Si la gobernadora aseguró que su exfiscal fue responsable de la presencia de agentes extranjeros, corresponde esclarecer qué sabía cada autoridad, quién tomó las decisiones y qué pruebas existen.
Y si se mencionaron presuntos actos de corrupción o supuestos vínculos con el narcotráfico, esas acusaciones deben presentarse ante las instancias competentes y sustentarse con evidencia.
En política, deslindarse no es lo mismo que demostrar inocencia. Y acusar tampoco equivale a probar.
El caso de Chihuahua necesita respuestas documentadas, investigaciones imparciales y responsabilidades claras, sin importar el cargo ni el partido de quienes resulten involucrados.
las afirmaciones sobre presunta corrupción, casinos y supuestos vínculos con el narcotráfico se atribuyen a la versión que Claudia Sheinbaum hizo pública. No constituyen, por sí mismas, hechos judicialmente acreditados.







