¡SAN ROMÁN MANDA EN LA ALBORADA!
El queretano corta dos orejas, firma la faena de mayor peso y se convierte en el gran triunfador de la noche; Francisco Martínez corta una
SAN MIGUEL DE ALLENDE, GTO.— Cuando había que salir a mandar, Diego San Román no dejó dudas. El queretano se echó la noche a la espalda y salió como el gran protagonista de la Corrida de La Alborada, cortando dos orejas y firmando la faena de mayor argumento del festejo.
San Román no se limitó a cumplir. Se plantó, entendió a sus toros y fue por el triunfo. Su actuación tuvo firmeza, temple y personalidad, elementos que terminaron por encender los tendidos de la Plaza Oriente.
La recompensa fue contundente: dos orejas y el reconocimiento de una afición que encontró en el torero queretano al nombre de la noche.
También Francisco Martínez tuvo motivos para celebrar. Ante su segundo realizó una labor entonada, con momentos de calidad y conexión con el público, suficiente para conquistar una oreja.
Los toros de Palma del Río llegaron bien presentados y ofrecieron un juego variado. El primero tuvo que ser sustituido después de lastimarse durante el tercio de varas. El sexto fue el gran toro del encierro y recibió el reconocimiento de la afición con la vuelta al ruedo.
Los ejemplares registraron pesos de 540, 525, 520, 530, 522 y 530 kilos.
La Plaza Oriente registró casi lleno en una noche agradable y de gran ambiente.
Pero los números hablan por sí solos:
DOS OREJAS PARA SAN ROMÁN.
UNA PARA FRANCISCO MARTÍNEZ.
Y una conclusión quedó sobre la mesa:
LA ALBORADA TUVO DUEÑO: DIEGO SAN ROMÁN.
El queretano llegó a San Miguel de Allende, hizo lo que tenía que hacer y salió con el premio mayor de la noche: triunfo, orejas y el reconocimiento de la afición.







