Romo aparece donde otros dudan: México gana gracias al error que sí supo aprovechar
Guadalajara.— En el futbol no siempre gana el que juega mejor. A veces gana el que está atento. Y esta vez, México encontró el triunfo gracias a un jugador que entendió que los partidos también se deciden en los errores del rival.
Cuando el encuentro entraba en un momento espeso, con pocas ideas y más intención que claridad, apareció Luis Romo.
La jugada parecía controlada para Corea del Sur. Un balón al área no representaba demasiado peligro, pero el portero coreano Kim Seung-gyu no logró asegurar la pelota y la dejó viva dentro del área. Ahí apareció Romo, atento, sin regalar un segundo, para empujar el balón y convertir el único gol del partido.
No fue una obra colectiva ni una jugada para el recuerdo. Fue una acción de concentración, lectura y oportunismo. Romo hizo lo que hacen los futbolistas que entienden el momento: no esperar el silbatazo, no reclamar, no mirar al árbitro… simplemente definir.
Durante buena parte del partido México volvió a mostrar dudas en generación ofensiva y momentos donde Corea tomó el control del ritmo del juego. Pero el marcador no premia intenciones; premia quien convierte.
Muchos cuestionaban la presencia de Romo en el once inicial. Terminó siendo él quien respondió.
México ganó. No convenció del todo. Pero en noches cerradas, alguien tiene que aparecer.
Y esta vez, el que estuvo despierto fue Romo.







