Chihuahua, Chih. – El robo, la violencia familiar, el daño a la propiedad, el fraude y las amenazas se han mantenido como los delitos más comunes en el estado de Chihuahua durante los últimos cuatro años, de acuerdo con cifras oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE). Estos cinco ilícitos concentran más del 65% del total de denuncias presentadas entre enero de 2021 y abril de 2025, acumulando en conjunto 205 mil 252 carpetas de investigación.
El robo, en sus distintas modalidades —a casa habitación, de vehículo, a transeúnte, con o sin violencia—, se mantiene como el delito de mayor incidencia, con 60 mil 826 denuncias a nivel estatal. Esto representa un promedio de entre 13 mil y 15 mil casos anuales, o alrededor de 40 reportes diarios. Según los datos de la FGE, este delito ha mostrado una constancia en su ocurrencia, con un promedio de 14 mil 600 denuncias por año. A esta cifra se le suma la llamada “cifra negra”, correspondiente a los delitos no reportados formalmente.
El segundo lugar en frecuencia lo ocupa la violencia familiar, con 57 mil 360 denuncias acumuladas en el periodo. Su crecimiento ha sido sostenido, con 12 mil 968 casos en 2021 y 14 mil 235 en 2024. Las autoridades atribuyen este aumento a factores como el confinamiento derivado de la pandemia de COVID-19, el deterioro económico y la falta de atención integral tanto a víctimas como a agresores.
Por su parte, el daño a la propiedad ha generado 37 mil 155 denuncias, con un repunte en 2024 al alcanzar 9 mil 816 casos. Este delito, junto con las amenazas, forma parte de las denuncias más comunes en las fiscalías del estado, lo que representa una carga significativa para el sistema judicial local.
En tanto, el fraude ha ido en aumento, especialmente en sus modalidades digitales y financieras. Las estafas a través de internet, redes sociales y llamadas telefónicas han afectado a diversos sectores de la población, incluidos adultos mayores y pequeños empresarios. Uno de los esquemas más comunes involucra a falsas empresas financieras que prometen altos rendimientos a cambio de inversiones, pero que incumplen los pagos acordados.
De acuerdo con especialistas en seguridad pública, esta concentración en ciertos delitos puede deberse a que resultan más fáciles de denunciar en comparación con crímenes más graves pero con menor visibilidad, como la extorsión, la trata de personas o el secuestro.
Las cifras provienen de los informes estadísticos trimestrales y anuales de la FGE y muestran una tendencia sostenida en los patrones delictivos en Chihuahua. El panorama refleja no solo la necesidad de estrategias más eficaces de prevención, sino también de fortalecer la capacidad institucional para dar respuesta oportuna a los ciudadanos.







