Ana Merodio
Primero fueron los bailes, luego los retos virales y más tarde los vídeos imposibles de explicar. Pero ahora el algoritmo de TikTok e Instagram ha dado un paso más allá: frutas que engañan, traicionan y protagonizan auténticas telenovelas.
Puede sonar absurdo y lo es, pero millones de usuarios ya están enganchados a las llamadas “frutinovelas”, un fenómeno que ha explotado en cuestión de semanas.
Si en los últimos días has sentido que tus redes sociales se han vuelto extrañas con plátanos musculosos, fresas despechadas y limones en triángulos amorosos, no estás solo. El algoritmo se ha llenado de estas historias tan subrealistas como adictivas que ya están colonizando las redes en 2026.
Frutas con vidas de telenovela: así funciona el fenómeno
La premisa es tan simple como absurda: frutas con cuerpos de humano y rostros hiperrealistas protagonizan melodramas de apenas 30 segundos.
Hablan, lloran, se enamoran y, sobre todo, se traicionan.
Infidelidades, embarazos sorpresa, secretos familiares o venganzas imposibles… pero interpretadas por una naranja despechada, una fresa celosa o un plátano con más problemas que cualquier protagonista de culebrón.
Las historias suelen estar divididas en capítulos muy cortos, lo que hace que el usuario pase de uno a otro casi sin darse cuenta. Empiezas viendo uno… y acabas buscando la parte dos, tres o cuatro.
“Banana Negra”, el protagonista inesperado
Entre todos los personajes hay uno que se ha convertido en el gran protagonista de este universo viral: “Banana Negra”.
Este plátano, convertido en galán de telenovela, ha protagonizado una de las tramas más vistas, con infidelidades, embarazos y conflictos que han dejado enganchados a millones de usuarios.
El éxito es tal que muchos ya conocen su historia como si se tratara de una serie real.
De un experimento a un fenómeno global
Aunque hoy existen miles de versiones, uno de los impulsores de esta tendencia es el creador colombiano William Rico, que comenzó a publicar estas historias sin imaginar su impacto.
En declaraciones al programa ‘Hora 25’ de la Cadena SER, explicaba:
“Yo comencé a crear la serie hace dos semanas sin la intención de que fuese un fenómeno viral”.
Sus vídeos alcanzan cientos de miles de visualizaciones en minutos, lo que ha provocado que otros creadores repliquen el formato a gran velocidad.
IA, viralidad y el fenómeno “brainrot”
Gran parte de estas historias están creadas con herramientas de inteligencia artificial, que permiten generar escenas, voces y personajes en poco tiempo.
Pero más allá de la tecnología, muchos expertos sitúan este contenido dentro de una tendencia creciente: el llamado “brainrot” o lo que es lo mismo vídeos absurdos repetitivos y altamente adictivos
Contenido que no necesariamente tiene sentido, pero que consigue enganchar al usuario durante minutos (o horas).
Tal y como recoge el portal Know Your Meme, este tipo de formatos virales mezclan humor, narrativa y automatización, creando un consumo casi compulsivo.
El lado menos visible del fenómeno
Aunque a primera vista parecen simples vídeos humorísticos, algunas voces han alertado de que estas historias reproducen patrones problemáticos.
La periodista Isa Vales, en el mismo programa de la Cadena SER, señalaba que muchas de estas tramas incluyen:
-
estereotipos de género
-
hipersexualización
-
relaciones basadas en control o violencia
Es decir, los clichés de las telenovelas de siempre, pero disfrazados de contenido viral.
Cómo ver las frutinovelas
Acceder a este fenómeno es tan fácil como abrir TikTok o Instagram y escribir “frutinovelas” en el buscador.
A partir de ahí, el algoritmo hace el resto.
Porque si algo caracteriza a este contenido es su capacidad para enganchar: ves un vídeo… luego otro… y sin darte cuenta estás siguiendo una historia protagonizada por frutas aunque no tenga ningun sentido.







