Boris Q’va, USA TODAY NETWORK
A un mes exacto del inicio del Mundial de la FIFA 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta crecientes críticas por el elevado costo de las entradas para el torneo que organizarán conjuntamente Estados Unidos, México y Canadá.
Aunque el campeonato se expandió de 32 a 48 selecciones —con más partidos y mayor disponibilidad de boletos— los precios se dispararon respecto al Mundial de Qatar 2022.
Las entradas para algunos partidos en Estados Unidos cuestan hasta cuatro veces más que en la edición anterior, mientras que los boletos más baratos para la final superan los 2.000 dólares.
La situación ha comenzado a desalentar a miles de aficionados internacionales, especialmente latinoamericanos y europeos, que ahora enfrentan no solo el precio del estadio, sino también vuelos más caros, hoteles elevados y largos desplazamientos dentro de Norteamérica.
¿Cuánto cuestan las entradas del Mundial 2026 y por qué subieron?
El modelo de venta implementado por la FIFA replica el sistema utilizado en conciertos y grandes eventos deportivos en Estados Unidos, precios dinámicos basados en oferta y demanda. Según dijo Infantino a ESPN, eso significa que el costo de las entradas cambia constantemente dependiendo del interés del público, la fase de venta y el partido seleccionado.
Para muchos aficionados hispanos en Estados Unidos, particularmente familias que planeaban viajar desde estados como Texas, Florida o California, asistir al torneo se ha convertido en una inversión difícil de asumir. A eso se suma la reventa legal en territorio estadounidense, donde la FIFA también lanzó una plataforma oficial cobrando una comisión total del 30% por transacción: 15% al vendedor y 15% al comprador.
La expansión del torneo tampoco ha reducido los precios. Aunque habrá más partidos y más sedes, aficionados cuestionan que algunos encuentros entre selecciones consideradas “menores” ya superen varios cientos de dólares, algo poco habitual en otras ediciones de la Copa del Mundo.
Mundial 2026: vuelos, hoteles y política elevan los costos
El costo del torneo no se limita a los boletos. El Mundial 2026 será el primero con 48 equipos y 104 partidos repartidos entre tres países y múltiples ciudades sede, lo que obligará a muchos aficionados a realizar vuelos internos largos y costosos.
A eso se suma el aumento reciente en tarifas aéreas y hoteles. Según reporta The New York Times, algunos aficionados europeos y sudamericanos han comenzado a reconsiderar el viaje debido al costo total de asistir al torneo, especialmente quienes planeaban seguir a sus selecciones en varias sedes.
Para muchas familias latinas en Estados Unidos, asistir al Mundial podría representar miles de dólares entre entradas, transporte y hospedaje.
¿Está cambiando el perfil del aficionado del Mundial?
El encarecimiento del torneo también abre un debate más amplio sobre el futuro de la Copa del Mundo y quién realmente puede permitirse asistir. Tradicionalmente, el Mundial ha sido visto como una celebración global accesible para aficionados de distintas clases sociales, especialmente seguidores latinoamericanos que suelen viajar en grandes números.
Sin embargo, en redes sociales como el TikTok, usuarios como @antonioamex1 han comenzado a cuestionar si el modelo comercial de la FIFA está transformando el torneo en un evento cada vez más orientado al turismo corporativo y al consumidor premium.
La preocupación crece especialmente entre seguidores de países latinoamericanos, donde la devaluación de monedas frente al dólar complica aún más la experiencia. Para muchos aficionados de Argentina, Colombia, México o Brasil, asistir a un solo partido podría representar varios meses de salario.
¿Quién podrá pagar el Mundial 2026? FIFA enfrenta presión por precios
A medida que se acerque el inicio del Mundial 2026, la atención estará centrada en si la FIFA ajusta estrategias de venta o libera nuevas fases de boletos con precios más accesibles. También queda por verse cómo responderá el mercado turístico ante una posible desaceleración en la demanda internacional.
Mientras tanto, millones de aficionados continúan haciendo cálculos entre boletos, vuelos y hospedaje para decidir si el torneo más grande en la historia del fútbol será una experiencia alcanzable o un espectáculo reservado para quienes puedan pagar el creciente costo del deporte global.
Contribución: USA TODAY
Boris Q’va es reportero nacional de noticias en tendencia en español para Connect/USA TODAY Network.






