donde logró recrear la magia y profundidad sonora de una de las bandas más icónicas del rock.
Con músicos provenientes de Nuevo México y Texas, el espectáculo ofreció una experiencia de alto nivel que cautivó a los asistentes de principio a fin. Temas legendarios como Wish You Were Here, Another Brick in the Wall, Money, The Dark Side of the Moon y High Hopes fueron interpretados con gran precisión, transportando al público a la esencia original de la banda británica.
El show destacó no solo por su calidad musical, sino también por su producción visual, con proyecciones envolventes y vestuarios sorprendentes que elevaron la experiencia a otro nivel.
Sin duda, Pistoleros entregó una noche inolvidable, consolidándose como una propuesta imperdible para los amantes del rock clásico y los fieles seguidores de Pink Floyd.







