Paso oficial: un giro llamativo en el futuro de Cristiano Ronaldo con la selección de Portugal
Tras la salida airada
Tras una polémica crisis que amenazó la estabilidad de su relación con la selección portuguesa, parece que Cristiano Ronaldo está a las puertas de regresar de nuevo a las filas de “Brasil de Europa”, después de que el entrenador Jorge Jesus tomara una decisión determinante sobre la situación del capitán del Al Nassr saudí respecto a su participación durante el próximo parón internacional de noviembre.
El club saudí Al Nassr recibió una carta oficial de la Federación Portuguesa de Fútbol en la que solicita la convocatoria de Ronaldo y de su compañero João Félix para incorporarse a las filas del primer equipo, de cara a disputar dos importantes enfrentamientos ante Dinamarca y Gales en la Liga de las Naciones de la UEFA.
El diario saudí “Arriyadiyah” informó de que la Federación Portuguesa envió una solicitud oficial a la directiva del Al Nassr para convocar al dúo, como paso previo a su incorporación a la próxima concentración, lo que refuerza las posibilidades de que Ronaldo regrese a la selección tras la crisis en la que abandonó la concentración enfadado el pasado mes de septiembre.
La selección portuguesa se prepara para enfrentarse a Dinamarca el 14 de noviembre en la ciudad de Braga, antes de visitar a Gales tres días después, en la última jornada del grupo cuarto de la Liga de las Naciones de la UEFA.
La Federación Portuguesa de Fútbol había anunciado la semana pasada la suspensión de Cristiano Ronaldo durante 30 días, a raíz de su abandono de la concentración de la selección el pasado 30 de septiembre, si bien la sanción se computó con carácter retroactivo desde la fecha del incidente, lo que significa que el periodo de suspensión concluye antes del inicio del parón internacional de noviembre.
De este modo, el capitán de la selección portuguesa queda habilitado para regresar a la participación internacional, tras cerrarse el capítulo de la sanción disciplinaria, por lo que las miradas siguen puestas en la naturaleza de su relación con el cuerpo técnico y en su capacidad para superar el desencuentro que suscitó numerosos interrogantes sobre su futuro con la selección.
En un extenso comunicado publicado el 7 de octubre, Ronaldo, de 41 años, presentó sus disculpas a la afición portuguesa y a sus compañeros por el comportamiento que tuvo, en un intento de contener las consecuencias de la crisis. El jugador también reveló el fin de su relación con el entrenador Jorge Jesus, en un giro que añadió mayor incertidumbre al panorama, sobre todo a la luz de las desavenencias que rodearon su participación y su papel dentro de la selección durante el último periodo.
Las raíces de la crisis se remontan a un desacuerdo sobre el papel de Ronaldo en el enfrentamiento entre Portugal y Noruega, que terminó con la victoria de la selección portuguesa por 2-1. Según los detalles del incidente, el capitán del Al Nassr acusó a su entrenador de echarse atrás en una promesa relacionada con mantenerlo en el banquillo, además de no respetar la fórmula que habían acordado para contener la disputa, durante una rueda de prensa previa al enfrentamiento ante Dinamarca, que la selección portuguesa resolvió con una victoria por 4-2.
Pero las cosas no se quedaron en los límites del desacuerdo técnico, ya que Ronaldo tomó la sorprendente decisión de abandonar la concentración de la selección en la capital danesa, Copenhague, tras la rueda de prensa, en un gesto que suscitó una amplia polémica dentro de los círculos deportivos portugueses. El incidente se convirtió en una auténtica crisis en torno al futuro del capitán de la selección, especialmente con el aumento de los interrogantes sobre su relación con el cuerpo técnico y la posibilidad de que quedara fuera de los planes durante los próximos compromisos internacionales.
Y ahora, con la llegada de la carta oficial de convocatoria al club Al Nassr, parece que el camino ha quedado allanado para el regreso de Ronaldo a la selección portuguesa en noviembre, pero queda la pregunta más importante: ¿significa su regreso el fin definitivo de las desavenencias, o la crisis todavía esconde otros capítulos?







