Crítica
Mujer de luna
Por Norma Vázquez
El domingo 29 de marzo, en el foro de Teatro Bárbaro en la ciudad de Chihuahua; la compañía Hiperbóreo Laboratorio Escénico presentó Mujer de Luna. El escenario inició su puesta en escena a las 7:15 pm, 15 minutos después de la hora indicada. Ante un foro con bastante afluencia, la compañía de danza contemporánea, integrada por Aracely Oramas, Dulze Loera, Miguel Uribe, Hiram Campos, invitó a una reflexión sobre el ciclo menstrual representado por medio de la danza (Dulze Loera), la música (selección de Dulze Loera y Octavio Tapia), el vestuario (Dulze Loera), la iluminación (Abril Barrera y Miguel Uribe), los silencios, los movimientos y el maquillaje, elementos de las artes escénicas que nos conducen a reflexionar sobre la percepción natural, cultural y social del ciclo menstrual.
Etapa menstrual
La primera etapa del ciclo menstrual es representada con la escenografía de fondo, una tela roja que simboliza el endometrio en donde, si no hay fecundación, será liberado en coágulos. La tela roja está rasgada estratégicamente, de las aperturas surgen las y los bailarines. En esta etapa las luces son rojas y azules. Las y los bailarines utilizan máscaras, representaciones, fingir estar bien, ocultar y el tabú que existe en el tema. El short-falda rojo brillante de las bailarinas y los movimientos recrean las vivencias de las mujeres durante esta etapa del ciclo menstrual: los sentimientos, el cuidado, la vergüenza, el temor, lo acicaladas que debemos estar para disfrazar el periodo. Hay un intercambio de máscaras entre las bailarinas que simbolizan la empatía femenina. Los bailarines vestidos de negro y guinda conservan el mismo vestuario toda la obra; solo cambia la camisa, que es negra o guinda, en representación de que ellos no viven ningún ciclo y su cuerpo no cambia mes con mes. Portan máscaras de sol y luna como una dualidad en la realidad mística y social de la menstruación.
Fase folicular (fase proliferativa)
El cuerpo libera hormonas con el fin de madurar folículos que contienen el óvulo, aumenta los estrógenos para engrosar el endometrio. Es representada por la aparición de las bailarinas con cambio de vestuario: camisas blancas y shorts color beige. La iluminación es azul, ofreciendo en este segmento, así como en los otros, una propuesta escénica durante toda la obra.
Ovulación
El óvulo es liberado, es la etapa más fértil de la mujer. Representada con confeti simbolizando la primavera, está vinculada a la etapa anterior, la folicular. El vestuario es el mismo. La iluminación es azul muy clara y naranja. El maquillaje en tonos claros y brillantes hace que las y los bailarines se vean con ojos rasgados, ellos mismos entrecierran los ojos, en representación del astro sol que alumbra. En esta etapa en donde la mujer suele tener más ánimo y fuerza, las bailarinas cargan a los bailarines.
Etapa Lutea y Premenstrual (fase secretora)
Si no hay fecundación, los niveles de progesterona bajan. Aparecen síntomas físicos y cambios de humor. La iluminación es roja. La música tiene tonos agresivos, las bailarinas visten falda-pantalón roja, y los bailarines visten camisas guindas con pantalón negro, el mismo con el que aparecen toda la obra. Las bailarinas representan la etapa de cambios de humor con palos y en una etapa de paroxismo las bailarinas desatan sus cabellos para terminar en una etapa de tristeza y depresión. El papel de los bailarines representa el rol masculino que acompaña a mujeres de su entorno en estos cambios, los movimientos de danza son parecidos en las bailarinas y los bailarines, como una equiparación de la vida en donde a pesar del machismo, pueden existir la empatía y la comprensión de los hombres que conviven con nosotras. En la parte final las luces eran amarillas y azules, más claras que en la etapa de la ovulación.
Al final de la función, la bailarina, coreógrafa y directora, Dulze Loera, invitó al público a participar en un conversatorio a manera de desmontaje para conocer las dudas, comentarios e inquietudes acerca de la recepción de la puesta en escena, en donde hubo participación valiosa por parte del público, que eran en su mayoría mujeres.

En conversación privada con la creadora, indicó que están en espera de dos fechas más para presentaciones. Ojalá que los medios hagan la difusión correspondiente para que esta presentación de danza-teatro ganadora de un FONCA en 2025 llegue a público diverso, principalmente a la gente joven. En este sentido, la creadora planea llevar este proyecto a albergues y centros de ayuda para mujeres.







