Muere Carrie Anne Fleming, actriz de ‘Sobrenatural’, a los 51 años tras una larga lucha contra el cáncer
El mundo de la televisión se ha vuelto a vestir de luto para despedir a Carrie Anne Fleming. La actriz canadiense, conocida por sus papeles en series como Supernatural e iZombie, ha fallecido a los 51 años a causa de un cáncer de mama, según ha confirmado su representante. La intérprete murió el pasado 26 de febrero en Canadá: “Falleció en paz, rodeada de sus seres queridos”, señalaba en un comunicado en el que también quiso recordar que: “Era una persona maravillosa, inspiradora y, sobre todo, bondadosa. La echaremos mucho de menos”.
Con una trayectoria de más de tres décadas en cine y televisión, Fleming logró hacerse un hueco en la industria, especialmente en el género fantástico y de terror. Uno de sus papeles más recordados fue el de Karen Singer en Supernatural, donde interpretó a la esposa de Bobby Singer, personaje al que dio vida el actor Jim Beaver. Precisamente él ha querido despedirse públicamente de su compañera con un emotivo mensaje en redes sociales: “Era una fuerza de la naturaleza, rebosaba vitalidad y buena voluntad, con una risa contagiosa y una personalidad absolutamente adorable“.
Años después, la actriz volvería a conquistar al público con su papel recurrente como Candy Baker en iZombie, consolidándose como un rostro habitual en la pequeña pantalla. A lo largo de su carrera, participó también en numerosas series de éxito como Smallville, Supergirl, The L Word, The 4400, Continuum o Stargate SG-1, además de en películas como Good Luck Chuck o Married Life. Participó en la película para televisión The Unauthorized Full House Story y en varios programas de terror, como The Tooth Fairy y Bloodsuckers.
Nacida el 16 de agosto de 1974 en Digby, Nueva Escocia, Fleming se trasladó posteriormente a Columbia Británica, donde se formó como actriz en escuelas como el Kaleidoscope Theatre de Victoria y la Kidco Theatre Dance Company. Sus inicios en la industria se remontan a los años 90, con apariciones en series como Viper y pequeños papeles en cine, como su participación en Happy Gilmore. Además de su trabajo en televisión, la intérprete mantuvo una estrecha relación con el teatro, participando en montajes como Romeo y Julieta, Magnolias de acero o Noises Off, lo que evidenciaba su versatilidad sobre los escenarios.
Carrie Anne Fleming deja una hija, Madalyn Rose, y el recuerdo de una carrera discreta y constante, marcada por su presencia en algunas de las ficciones más populares de las últimas décadas. Desde su entorno han confirmado que próximamente se darán más detalles sobre su despedida para que sus fans puedan darle el último adiós.







