La temporada grande arrancó con una auténtica explosión taurina en Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, donde Morante de la Puebla volvió a tocar el cielo con una actuación de época que puso de pie a toda Sevilla.
En un Domingo de Resurrección lleno de emoción, arte y figuras, Morante cortó dos orejas y firmó la faena más importante de la tarde, desatando la locura en los tendidos con un toreo lleno de inspiración, temple y elegancia. Desde el primer capotazo, el sevillano dejó claro que había regresado en plan grande.
Con un toro de Garcigrande que terminó entregándose, Morante construyó una obra cargada de sentimiento y clasicismo. Cada pase fue celebrado como una obra de arte hasta coronar la faena con una estocada fulminante que hizo explotar a La Maestranza entre pañuelos blancos y ovaciones interminables.
Pero la tarde también tuvo emoción con Roca Rey, que volvió a demostrar su poder y entrega. El peruano se jugó la vida en cada muletazo y arrancó una oreja tras una faena intensa y llena de valor, quedándose muy cerca de salir también a hombros.
Mientras tanto, David de Miranda conquistó al público sevillano con una actuación valiente y entregada. A pesar de un susto en plena faena, el torero nunca se echó atrás y terminó cortando una oreja de mucho mérito.
La corrida tuvo además un ambiente histórico con la presencia de Juan Carlos I en el palco, en una jornada marcada por el lleno absoluto y la pasión taurina.
Resultado del festejo
Toros de Garcigrande
Lleno total en Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla
- Morante de la Puebla — silencio y dos orejas
- Roca Rey — ovación y oreja
- David de Miranda — silencio y oreja.







